viernes, 25 de mayo de 2012
Capítulo 24. II.
Me desperté al día siguiente demasiado temprano para ser un sábado. Me apetecía darme una ducha y relajarme.
Cuando salí del baño vi que en mi móvil, que estaba en silencio, tenía 6 llamadas perdidas y 4 sms de Mark.
No me apetecía leerlos, no ahora al menos. Me puse el chandal mas viejo que tenía y bajé a desayunar. Mi madre me sirvió unas tortitas y se sentó en frente.
-Blair: ¿Cómo está?
-Yo: Mal, muy mal.
-Blair: ¿Cuándo se enteró?
-Yo: Hace un par de semanas.
-Blair: ¿Y cuándo te enteraste tú?
-Yo: Hace 3 días. No quería contarlo antes por si no era verdad.
-Blair: ¿Y está segura de que lo es?
Asentí.
-Blair: ¿Aria y Jack lo saben?
-Yo: No que yo sepa, y por favor no les digas nada, creo que quien se lo debe decir es ella.
-Blair: Tranquila, no diré nada. Pero creo que ahora la tienes que apoyar y ayudarla. Lo tiene que estar pasando fatal sin nadie con quién hablar.
Mi madre tenía razón, en cuanto acabase el desayuno la llamaría e iríamos a ver a Nora, a contarle todo y a distraerla.
-Blair: Lo último que te pregunto. ¿Y el padre?
-Yo: Aún no lo sabe, pero dudo que se quiera hacer cargo de algo.
-Blair: No sé que decir, creo que aún no me he hecho a la idea, pero cuanto antes hable con sus padres y diga todo antes podrán ayudarla, díselo y también dile que si necesita cualquier cosa aquí estoy para lo que sea.
Asentí, dejé el plato en el fregadero y subí a cambiarme de ropa y le mandé un sms.
"Quedamos dentro de una hora en el parque que hay cerca de mi casa, no le digas nada a Mark, ya te contaré"
Salí 10 minutos antes de la hora prevista pero en el parque ya estaba Tay, cosa que no me sorprendió, imagino que no querría pasar mucho tiempo en casa.
Me senté en el banco a su lado.
-Yo: ¿Cómo estás?
-Tay: Mal.
-Yo: ¿Quiéres hablar?
Negó pero sabía lo que quería, la abracé con todas mis fuerzas y empecé a notar como mi camiseta se empapaba de lágrimas.
10 minutos después se levantó del banco.
-Tay: Vamos, es hora de que Nora lo sepa.
Asentí y nos pusimos a caminar, un rato después en el que ninguna habló llegamos a su casa. Llamamos al timbre y una somnolienta Nora nos abrió.
-Nora: ¡Chicas! ¿Qué hacéis aquí?
-Tay: Necesitamos hablar contigo.
-Nora: ¿Y esas caras? ¿Qué ha pasado?
Nos sentamos en el sofá y Tay le contó todo, Nora hizo lo que yo, la abrazó y le prometió que todo saldría bien.
Salimos de su casa y decidimos comer en un bar, no nos apetecía volver a ninguna a nuestra casa.
-Tay: ¿Y que te pasó ayer a tí con mi hermano?.
-Yo: Discutimos.
-Nora: ¿Por qué? Dudo que sea algo serio.
-Tay: Discutieron porque Mark y los padres de Rose se enteraron ayer de lo del embarazo.
-Nora:No creo que sea nada.
-Tay: Está bastante mal, pero se lo merece, ayer se pasó contigo.
-Yo: ¿Podemos dejar de hablar de esto?
Asintieron y pedimos de comer, Nora nos contó lo de Jonh y el lago y nos alegramos por ella, le tocaba ser feliz. A eso de las 5 nos despedimos y nos fuimos cada una a nuestra casa.
Cuando llegué la casa estaba vacía, mis padres se habían ido y Matt, él estaba desaparecido, como hacía últimamente, cosa que tenía que investigar.
Me tumbé en el sofá, cogí una de mis películas favoritas. "Un puente hacia Terabithia", hice un kilo de palomitas y la empecé a ver. Al rato empezó a llover, cosa que me encantaba y mas cuando eran tormentas de verano.
Al día siguiente me despertó mi padre con el sonido de un taladro. ¿Qué coño hacía con un taladro a las 10 de la mañana? Bajé a desayunar y me enteré de que hoy All Time Low tenía entrevista en la tele y que hacer publicidad, por lo que nos quedaríamos Matt y yo todo el día en casa.
Nos dejaron la comida hecha y se fueron, Matt subió arriba y empezó a tocar la guitarra, tenía que descubrir que le pasaba, últimamente estaba muy raro. Yo cogí el portátil y me senté en el sofá. Llamé a Matt para comer, ya que no le había visto durante el resto de mañana. Le serví un buen plato de pasta y me senté en frente de él.
-Yo:Vale, habla.
-Matt: ¿Qfghe?
-Yo: Mastica y traga luego habla. Ahora quiero que me cuentes que te pasa.
-Matt: No me pasa nada.
-Yo: Ya, seguro.
Seguí comiendo, tarde o temprano me lo contaría, y fue antes de lo que pensaba.
-Matt: Puede que me pase algo.
-Yo: Dime algo nuevo.
-Matt: ¿No se lo dirás a nadie?
Negué sonriendo.
-Matt: Me gusta una chica.
-Yo: Jaja, ¿Y quién es? ¿La conozco?
-Matt: Es Julia. Mi amiga Julia.
-Yo: ¿Y cuál es el problema?
-Matt: Que no sé si le gusto...
Me hacía mucha gracia ver a mi hermano pequeño así, pero le intentaría ayudar, como buena hermana que era.
-Yo: Tengo una idea. Cuando estés con ella, sé un poco mas cariñoso y simpático con ella, hazla reír y la tendrás en el bote.
-Matt: ¿De verdad?
-Yo: Te lo prometo pequeño. Ahora a terminar de comer.
Acabamos de recoger y nos pusimos una película, tenía pinta de ser una tarde tranquila. Cuando estaba empezando a anochecer, tenía la mitad de mi cuerpo adormecido y a mi hermano pequeño durmiendo a mi lado, me levente para ir a darme un baño relajante, de burbujas, como a mi me gustaban.
Cuando estaba ya dentro del agua sonó el timbre, supuse que serían mis padres y que Matt les abriría. Se oía mucho ruido por las escaleras, pero no me preocupé, hasta que oí una voz.
-Matt: Mark, te he dicho que se está bañando, esperarla abajo.
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