No quería que todo acabase tan "negro" y triste. Asique, escribí esta parte. Espero que os guste.
POV
ROSE.
4
años después.
Nos
habíamos vuelto a unir, todos juntos. Como no hacíamos desde hace
años. Tay y Oli estaban juntos, su relación con el paso del tiempo
se había vuelto mas estable, pero durante el primer año se
separaron y se juntaron varias veces, pero no podían vivir el uno
sin el otro. Josh y Nora también seguían juntos, ellos no se habían
separado, vivían juntos, y ya tenían pensado hasta los nombres de
sus niños. Yo estudié lo que había deseado, aún me quedaba el
último año de carrera, pero había cumplido mi sueño. Llevaba
saliendo con un chico algo mas de un año, era maravilloso y
estaba absolutamente enamorada de él.
Estábamos
todos en un restaurante,había que celebrar los 30 años juntos de
ATL, ellos seguían haciendo su música,no habían cambiado.
Sólo
quedaban dos asientos libres, uno para Mark y otro para su novia, se
fue a cumplir su su sueño, a Londres, y no me arrepentía de lo que
había hecho. Desde que rompimos sólo lo había visto 2 veces, y
casi ni nos habíamos dirigido la palabra. Era el momento de
cambiarlo.
Entraron al restaurante cogidos de la mano, él estaba mas
guapo, mas hombre, iba acompañado de una chica pequeñita, según me
habían dicho era su novia, se llamaba Rachel. No saludó a todos y
se sentaron. La comida transcurrió como siempre, como durante todos
estos años. Como si fuésemos una gran familia.
Tenía
que contárselo, 4 años después, pero tenía que hacerlo.
Dejé
a mi chico con mis padres, y salí a buscarlo, había salido con su
novia a la terraza.
-Yo:
Mark, ¿Puedo hablar un momento contigo?.
Se
giró y le sorprendió verme, pero se le iluminaron los ojos cuando
lo hizo.
-Rachel:
Os dejo solos.
-Yo:
Gracias.
Me
senté en la silla que había dejado. Era el momento de contar la
verdad.
-Yo:
Hacéis muy buena pareja.
-Mark:
Estoy perdidamente enamorado de ella.
-Yo:
Lo sé, se os nota.
-Mark:
Rose, ¿Qué querías decirme? ¿Es importante,verdad?
-Yo:
Sí, la verdad es que sí. Por favor, no me
-Mark:
Si, que no te interrumpa, aún me acuerdo
Sonrió
y yo no pude hacer otra cosa que sonreír también.
-Yo:
Creo que tienes que saber la verdad. Te mereces saber la verdad.
Cuando cortamos y te fuiste a Inglaterra, yo no te fui infiel, nunca
lo he sido. Y creo que en el fondo tu lo sabías.
Se
quedó unos momentos mirando al infinito, como si no me hubiese
escuchado.
-Mark:
¿Por qué lo hiciste? Estábamos bien juntos.
-Yo:
Lo sé, pero no me arrepiento, en ningún momento lo he hecho.
-Mark:
Rose, no te entiendo.
-Rose:
Es sencillo. ¿Qué pasó después de que cortásemos?.
-Mark:
Que lo pasé mal.
-Yo:
Lo sé.
-Mark:
Me fui a Inglaterra.
-Yo:
Cumpliste tu sueño. No quería ser una carga y que no lo hicieses,
si hubiésemos estado juntos no habrías ido, y no me digas que sí,
porque te conozco.
-Mark:
Eso no lo sabes, ni lo sabías en ese momento. Pero lo que no
entiendo es porque me mentiste de esa manera, me hiciste mucho
daño, me costó superarlo.
-Yo:
Lo sé, pero quería que me odiases, me lo merecía.
-Mark:
Nunca te he odiado, y mira que lo intenté, lo intenté con todas mis
fuerzas. Pero creo que en el fondo algo decía que no me habías
engañado, en el fondo lo sabía.
Nos
quedamos un rato en silencio. Y que pensar, que sentir, ¿hice lo
correcto?, quién sabe, yo solo sé que después de hacerlo, sentí
como se deshacía un nudo de mi garganta. La verdad duele y cuesta
asumirla, y a veces, hay que tragársela incluso.
-Mark:
No sé porque me cuentas esto ahora.
-Yo:
Creo que merecías saberlo.Si me quieres odiar lo entenderé, pero
creo que necesitabas saberlo.
-Mark:
No te odio, no te puedo odiar. Pasé una de las mejores etapas de mi
vida contigo. Y aunque lo nuestro no funcionó, que quizás lo
hubiese hecho, has sido mi mejor amiga desde siempre. Y durante estos
años te he necesitado.
Se
me empañaron los ojos.
-Yo:
Mark, ¿Puedo darte un abrazo?
Se
levantó y yo me tiré a sus brazos, empecé a empapar su camisa.
Durante estos años me habían dado miles de abrazos, pero ninguno
como los suyos.
Levanté
la cabeza y me quedé embobada en sus ojos, eran demasiadas
emociones. Se agachó y me dió un beso, sólo fue un roce, no era
como ninguno de sus besos, me acordaba de todos y cada uno, era
distinto, tampoco era como ninguno de los que me habían dado nunca
otros chicos. Era un beso de despidida, de adiós.
Pasamos
dentro y todos se fijaron en nostoros, todos sabían lo que habíamos
sufrido y se alegraron por nosotros. Nos separamos, él se fue con
Rachel y yo con mis chico. Ahora, me sentía completamente feliz.
FIN.
Es algo agridulce pero espero que os haya gustado.
¡Hasta la próxima aventura!.
sábado, 4 de agosto de 2012
jueves, 2 de agosto de 2012
Capítulo final.
Bueno, llega el final de fic. No tengo suficientes palabras para agradecer a todos los que habéis leído desde el principio, o los que habéis llegado al final.
Gracias a este fic he conocido a personas increíbles, asique sólo con eso me merecía la pena escribirlo. Espero que os haya gustado tanto como a mí y a Patricia escribirlo, empezamos hace casi un año ya. Increíble. Y eso, que no me quiero enrollar mucho. MILLONES DE GRACIAS, ESPERO QUE OS GUSTE.
PD: Va dedicado a Karlos, que fue el que me ayudó a escribirlo y ha seguido esta historia desde el principio. Thanks :3.
Tiene banda sonora, ponedla desde el principio.
POV ROSE
Lo tenía decidido, era lo más difícil que iba a hacer en mi vida, pero lo tenía que hacer,no por nosotros, sino por él, tenía que ir a esa universidad en Londres. No merecía que no se cumpliese su sueño, no me sentiría bien conmigo misma si lo hacía. Iba a renunciar a una parte de mí, pero él merecía algo mejor, y yo no era ese algo.
Salí de casa con las ideas claras, tenía que decírselo, cuanto antes. No me quería arrepentir y empezar a ser egoísta.
Llegué a la puerta de su casa y llamé, bajó y me dio un beso, beso que no respondí. No lo merecía.
-Mark: Eh, ¿Qué pasa?
-Yo: Tenemos que hablar.
-Mark: Eso suena mal.
No le contesté.
-Mark: Eso es malo.
-Yo: Vamos a sentarnos a algún lado.
Nos sentamos en un banco de un parque, cada vez estaba menos segura de lo que iba a hacer.
Me giré, me senté como los indios y lo miré a los ojos, esos ojos que me volvían loca y de los que estaba tremendamente enamorada.
-Yo: Tengo que contarte una cosa, y por favor no me interrumpas.
Asintió con la cabeza mientras se despeinaba un poco.
-Yo: No quiero dar detalles. Pasó hace 3 días,y la culpa me está matando. Salí de fiesta, no te lo dije, porque no creía que fuese algo mas importante que dar una vuelta con unos amigos.
Respiré y le retiré la mirada, no podía decirle esto mirándolo a los ojos. Era incapaz.
-Yo: Bebí, cosa que no lo justifica lo que hice. Y bueno, conocí a un chico y una cosa llegó a la otra y acabamos liados en el baño.
Me quedé en silencio, había dicho la mayor mentira de toda mi vida, íbamos a sufrir los dos, y quizás en 10 minutos me arrepentiría de lo que acababa de hacer.
-Yo: ¿Mark?.
-Mark: ¿Es una broma?
Se me llenaron los ojos de lágrimas, había un nudo en el estómago que poco a poco me iba apretando y no me dejaba respirar. Quería salir de ahí.
Negué con la cabeza.
-Mark: No sé que decir, porque no me lo creo.
-Yo: Lo siento.
-Mark: No sé si podré perdonarte esto.
Levantó la mirada y tenía los ojos brillantes, unas pequeñas lágrimas estaban apunto de salir.
-Yo: Lo sé.
-Mark: Me voy a casa.
-Yo: ¿No me vas a gritar ni te vas a enfadar?.
-Mark: Estoy mas enfadado de lo que puedes imaginar, pero no, no te voy a gritar, no merece la pena. Yo te quería Rose.
-Yo: Lo sé.
-Mark: ¿Sólo dices eso? ¿"Lo sé"?
Agaché la cabeza y unas traicioneras lágrimas se escaparon de mis ojos. Noté como se levantaba del asiento, como se colocaba los pantalones y como se peinaba antes de irse, pero sobretodo noté como la oportunidad que tenia se fue, se acabaron sus abrazos, sus besos, los momentos bonitos, los feos, los divertidos, los duros, los aburridos, los interminables, los rápidos, al fin y al cabo los momentos con él.
¿Y? ¿OPINIONES? ¿OS MANDO LA DIRECCIÓN DE MI CASA PARA LAS BOMBAS?
Muchas gracias por leer, en los próximos días subiré el epílogo.
miércoles, 1 de agosto de 2012
Capítulo 33. II.
Hola, otra vez. Os presento el caca-cap más grande de la historia. Es sólo de relleno y bah, ya lo leeréis vosotros. A la derecha hay una encuesta, me gustaría que contestaseis. Y nada más. Espero que os guste. ¡Nos vemos el viernes con el último!.
POV
TAY
Llevaba todo el día sin hacer nada, y se estaba acabando el verano, cosa que no me gustaba nada.
Después de pasar la tarde con Mark tumbarrados en el sofá, él se fue con Rose y yo decidí coger el ordenador, hacía bastante que no me metía en facebook. Antes de que pasase todo lo de el bebé. Al abrirlo me encontré con peticiones de amistad, gente mandándome ánimos y también mensajes de gente que no conocía de nada que me insultaba y me llamaba de todo. Lo cerré rápido, no quería leer mas cosas, cosas que sin quererlo me hacían daño.
Me tumbé en la cama y me encendí la televisión, estaba viendo un programa de risa en la MTV cuando mi móvil empezó a sonar.
Era Oli.
-Oli: ¿Qué tal preciosa?
-Yo: Bueno, ahí vamos.
-Oli: Eh, ¿Por qué? ¿A quién tengo que pegar?
-Yo: A gente de facebook.
-Oli: ¿Qué pasa Tay?
Se le notaba preocupado, cosa que me encantaba.
-Yo: Pues que estoy cansada de todo, la gente no hace mas que recordarme lo del bebé y si eso fuera poco me insultan y esto cada vez que cuesta mas de superar.
-Oli: Tay, no hagas caso de lo que te dice la gente, pasa de todos y escucha solo a los que te quieren. Sabes que lo hacen por tu padre y por quien es, no les des el gusto de estar mal por ellos.
-Yo: Muchas gracias Oli, ahora solo me haría falta un abrazo y sería perfecto.
Dejó de hablar durante unos segundos y creía que me había colgado el teléfono.
-Yo: ¿Hola?
-Oli: ¿Estás en casa?
-Yo: Sí...
-Oli: ¿Están tus padres?
-Yo: Sí, pero se irán en un rato. ¿Por qué?
-Oli: ¿Has cenado?
-Yo: No, pero, ¿a qué viene esto?.
-Oli: Deja la ventana de tu balcón abierta, te veo en 20 minutos.
No pude contestarle cuando ya había colgado el teléfono, a ver como lo hacía, vivía en una segunda planta.
Recogí un poco la habitación, y me miré al espejo, no había mucho que hacer, iba con un pijama desgastado, sin maquillar y con un moño deshecho. La viva imagen de la sensualidad.
25 minutos después Oli ya estaba en mi habitación, en una mano llevaba una bolsa, supuse que ahí traía la cena.
-Oli: Hola, estoy cansado. Llevaba mucho tiempo sin escalar una pared.
-Yo: Jajajaj, estás loco.
-Olí: Pero te gusta.
-Yo: Bah, no te creas.
Me acerqué y le di un beso.
-Yo: ¿Has traído la cena?
-Oli: Sip.
-Yo: Voy a por bebidas. No salgas de la habitación mis padres están todavía en casa.
Volví con un par de refrescos y me encontré a Óliver revolviendo mi armario.
-Yo: Esto... ¿Qué haces?.
-Oli: Me aburría, y como no podía hacer ruido me he puesto a cotillearte.
-Yo: ¿Y? ¿Algo interesante?
-Oli: No,no mucho, la verdad. ¿Cenamos?
-Yo: Pues claro.
Nos sentamos los dos en la cama y nos pusimos a cenar, hasta que una voz y unos pasos nos interrumpieron.
-Oli: Ha llegado mi muerte a mano de uno de mis ídolos, que bonita es la vida.
-Yo: Cállate. ¿Papá?
Empujé a Oli de la cama y cayó al suelo, la cama lo ocultaba. Mi padre abrió la puerta con una ceja levantada, había oído el ruido.
-Jack: ¿Pasa algo?
-Yo: No, ¿Os vais ya?
-Jack: Sí... Volveremos tarde, Mark ha dicho que volverá sobre las 12.
-Yo: Vale, adiós papá.
Se fue, no sin antes echar un vistazo a toda la habitación para encontrar algo raro. Terminamos de cenar y salimos al balcón, había sido un noche perfecta.
-Oli: Me tengo que ir Tay, tu hermano vendrá en un rato.
-Yo: No te vayas.
Lo dije en un susurro, mas para mi que para él.
-Oli: ¿Qué has dicho?
-Yo: Que no quiero que te vayas.
Me mió a los ojos y me sonrió.
-Oli: Yo tampoco me quiero ir, pequeña.
-Yo: ¡Pues quédate!.
-Oli: ¿Qué? Jajaja, estás loca.
Me acerqué a la puerta y cerré el pestillo, nadie podría pasar a la habitación, aunque tampoco creo que lo hiciesen.
-Oli: ¿Estás hablando en serio?
Asentí con la cabeza mientras lo abrazaba.
-Oli: ¿Y si soy un violador?
-Yo: Correré el riesgo.
-Oli: No tengo pijama.
-Yo: Eso lo puedo arreglar pronto.
Fui a la habitación de mi hermano y le quité unos pantalones de chándal y una camiseta. Le dije donde estaba el baño y me metí en la cama, tenía sueño.
Cuando se tumbó a mi lado me cogió la mano y me miró a los ojos.
-Oli: Gracias por dejar que me quede aquí.
-Yo: Gracias a tí.
Oliver me abrazó y poco a poco me empecé a quedar durmiendo, no sin antes escuchar las mejores palabras que me habían dicho nunca: "Buenas noches pequeña, hasta mañana".
Llevaba todo el día sin hacer nada, y se estaba acabando el verano, cosa que no me gustaba nada.
Después de pasar la tarde con Mark tumbarrados en el sofá, él se fue con Rose y yo decidí coger el ordenador, hacía bastante que no me metía en facebook. Antes de que pasase todo lo de el bebé. Al abrirlo me encontré con peticiones de amistad, gente mandándome ánimos y también mensajes de gente que no conocía de nada que me insultaba y me llamaba de todo. Lo cerré rápido, no quería leer mas cosas, cosas que sin quererlo me hacían daño.
Me tumbé en la cama y me encendí la televisión, estaba viendo un programa de risa en la MTV cuando mi móvil empezó a sonar.
Era Oli.
-Oli: ¿Qué tal preciosa?
-Yo: Bueno, ahí vamos.
-Oli: Eh, ¿Por qué? ¿A quién tengo que pegar?
-Yo: A gente de facebook.
-Oli: ¿Qué pasa Tay?
Se le notaba preocupado, cosa que me encantaba.
-Yo: Pues que estoy cansada de todo, la gente no hace mas que recordarme lo del bebé y si eso fuera poco me insultan y esto cada vez que cuesta mas de superar.
-Oli: Tay, no hagas caso de lo que te dice la gente, pasa de todos y escucha solo a los que te quieren. Sabes que lo hacen por tu padre y por quien es, no les des el gusto de estar mal por ellos.
-Yo: Muchas gracias Oli, ahora solo me haría falta un abrazo y sería perfecto.
Dejó de hablar durante unos segundos y creía que me había colgado el teléfono.
-Yo: ¿Hola?
-Oli: ¿Estás en casa?
-Yo: Sí...
-Oli: ¿Están tus padres?
-Yo: Sí, pero se irán en un rato. ¿Por qué?
-Oli: ¿Has cenado?
-Yo: No, pero, ¿a qué viene esto?.
-Oli: Deja la ventana de tu balcón abierta, te veo en 20 minutos.
No pude contestarle cuando ya había colgado el teléfono, a ver como lo hacía, vivía en una segunda planta.
Recogí un poco la habitación, y me miré al espejo, no había mucho que hacer, iba con un pijama desgastado, sin maquillar y con un moño deshecho. La viva imagen de la sensualidad.
25 minutos después Oli ya estaba en mi habitación, en una mano llevaba una bolsa, supuse que ahí traía la cena.
-Oli: Hola, estoy cansado. Llevaba mucho tiempo sin escalar una pared.
-Yo: Jajajaj, estás loco.
-Olí: Pero te gusta.
-Yo: Bah, no te creas.
Me acerqué y le di un beso.
-Yo: ¿Has traído la cena?
-Oli: Sip.
-Yo: Voy a por bebidas. No salgas de la habitación mis padres están todavía en casa.
Volví con un par de refrescos y me encontré a Óliver revolviendo mi armario.
-Yo: Esto... ¿Qué haces?.
-Oli: Me aburría, y como no podía hacer ruido me he puesto a cotillearte.
-Yo: ¿Y? ¿Algo interesante?
-Oli: No,no mucho, la verdad. ¿Cenamos?
-Yo: Pues claro.
Nos sentamos los dos en la cama y nos pusimos a cenar, hasta que una voz y unos pasos nos interrumpieron.
-Oli: Ha llegado mi muerte a mano de uno de mis ídolos, que bonita es la vida.
-Yo: Cállate. ¿Papá?
Empujé a Oli de la cama y cayó al suelo, la cama lo ocultaba. Mi padre abrió la puerta con una ceja levantada, había oído el ruido.
-Jack: ¿Pasa algo?
-Yo: No, ¿Os vais ya?
-Jack: Sí... Volveremos tarde, Mark ha dicho que volverá sobre las 12.
-Yo: Vale, adiós papá.
Se fue, no sin antes echar un vistazo a toda la habitación para encontrar algo raro. Terminamos de cenar y salimos al balcón, había sido un noche perfecta.
-Oli: Me tengo que ir Tay, tu hermano vendrá en un rato.
-Yo: No te vayas.
Lo dije en un susurro, mas para mi que para él.
-Oli: ¿Qué has dicho?
-Yo: Que no quiero que te vayas.
Me mió a los ojos y me sonrió.
-Oli: Yo tampoco me quiero ir, pequeña.
-Yo: ¡Pues quédate!.
-Oli: ¿Qué? Jajaja, estás loca.
Me acerqué a la puerta y cerré el pestillo, nadie podría pasar a la habitación, aunque tampoco creo que lo hiciesen.
-Oli: ¿Estás hablando en serio?
Asentí con la cabeza mientras lo abrazaba.
-Oli: ¿Y si soy un violador?
-Yo: Correré el riesgo.
-Oli: No tengo pijama.
-Yo: Eso lo puedo arreglar pronto.
Fui a la habitación de mi hermano y le quité unos pantalones de chándal y una camiseta. Le dije donde estaba el baño y me metí en la cama, tenía sueño.
Cuando se tumbó a mi lado me cogió la mano y me miró a los ojos.
-Oli: Gracias por dejar que me quede aquí.
-Yo: Gracias a tí.
Oliver me abrazó y poco a poco me empecé a quedar durmiendo, no sin antes escuchar las mejores palabras que me habían dicho nunca: "Buenas noches pequeña, hasta mañana".
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