Hola pequeños unicornios. Aquí tenéis el siguiente capítulo. Quiero que me digáis que pensáis de él. Porfa, porfa :). No os molesto mas. LEEEEEEEEEEEEED.
PD: Suerte con los exámenes que seguro que estáis igual que yo.
POV BLAIR
El verano acabó y con él todo, todo lo que había pasado en esa casa. Yo volví a mi piso, en Corringham.
Volví a pasarme las tardes sola, rodeada de apuntes y de libros. Todo vuelve a ser monótono. Aquí no se oían las risas, las tonterías ni el cachondeo que había en esa casa, no se oía nada. Echaba de menos todo eso, pero mas lo echaba a él, a Zack.
Llevaba tres semanas sin verlo, tres semanas sin besarlo, tres semanas sin tener su aroma, tres semanas sin sus abrazos, tres semanas sin él. Hablaba todos los días con él, algunos días sólo un par de minutos, porque o yo tenía cosas que hacer o el con la banda. Normalmente hablábamos por Skype, él era rico pero yo no, además así nos veíamos las caras, aunque fuese po una cámara.
Era viernes, un viernes cualquiera. La semana siguiente la tenía repleta de exámenes, asique me pasaría el fin de semana estudiando. Iría a casa a ver a la familia y a Aria la semana que viene, tenía ganas. A ella llevaba sin verla también eso, tres semanas. Se me hacían eternas sin ellos. Sin mis apoyos. Hoy me pasaría la tarde tirada en el sofá, comiendo cualquier guarrada y con el pijama puesto. Cuando ya tenía todo decidido llamé a Zack, este no me lo cogió. Estaría en el estudio. Lo intentaría mas tarde.
Dos horas después yo seguía tirada en el sofá, con una caja de pañuelos y tres kilos mas. Alguien llamó a mi puerta, ¿Quién podría llamar ahora? Sería el portero, habría pasado algo en el edificio.
Abri la puerta y me encontré algo que no esperaba, algo en estos momentos inimaginable.
-Yo: ¡No puede ser!
-Zack: ¡Hola preciosa!
-Yo: Es mentira, estoy soñando.
-Zack: jajaja, llevabas tres semanas sin verme y no me vas a dar un beso. Que novia mas rara tengo.
-Yo: Anda ven aquí.
Cerré la puerta y lo besé, bueno literalente me tiré a él,. Con tanta fuerza que hice que se pegase contra la puerta. Pero eso ahora me importaba bien poco.
Cuando me separé de sus labios y no porque quisiese, sino porque iba a morir asfixiada. Anque claro, eso no era una mala idea. Me lo plantearía.
-Yo: Zack, ¿Qué haces aquí?
-Zack: Pues que pasaba por aquí y digo, pues voy a ver a mi chica.
-Yo: Zaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaack.
-Zack: Pues que me apetecía verte.
-Yo: A mí también, mucho. Te echaba de menos.
-Zack: ¿A mí? ¿O a mi estupendo cuerpo y mis buenas dotes en la cama?.
-Yo: jajajajaja, a todo. Cada vez que quieras verme, ¿cogerás un avión?
-Zack: Ese es el plan, sí.
-Yo: Como se nota que te lo puedes permitir. Y aquí estoy yo buscando trabajo para ahorrar un poco.
-Zack: ¿Siempre te podré mantener, no?
-Yo: ¡No!. Yo me puedo mantener sola.
-Zack: Vale, vale. Ahora haz la maleta.
¿Qué había dicho? ¿Maleta? No podía ser. Antes de que le contestase que eso era una locura y todas esas cosas lo volvía a tener pegado a mi cuerpo, a mis labios, a mí.
-Yo: Zack, Zack. ¿La maleta?
-Zack: Sí, nos vamos de viaje.
-Yo: No puedo, tengo mucho que estudiar y que hacer cosas.
-Zack: Ahora a darte una ducha, mientras te cojo algo de comer que tengo hambre.
-Yo: ¿Me estás ignorando, verdad?
-Zack: Que pregunta mas obvia.
-Yo: Si acepto a irnos, ¿Dónde nos vamos?
-Zack: Al fin del mundo.
-Yo: Zaaaaaaaaaaaaaack.
-Zack: Tira a la ducha, no te lo voy a decir.
Al final había ganado, bueno, ganó desde que entró por esa puerta. Lo dejé en la cocina revolviendo la nevera, estaba medio vacía, tenía que hacer la compra. Lo único que había eran yogures y comida precocinada. Esa era mi dieta.
Me gritó que me diese prisa, que sino perderíamos el avión. Casi me mato al salir de la ducha por las prisas pero sobre todo con el agua que había en el suelo. Cuando levanté la mirada del suelo lo vi reírse desde el marco de la puerta.
-Yo: Señorito Merrick, ¿Se puede saber que mira?
-Zack: A mi novia, que es la mas patosa del mundo.
-Yo: No va a dar tiempo. Hazme la maleta, porfi, porfi.
Me acerqué a él, me puse de puntillas y lo besé, un simple roce. Sabía como conseguir que hiciese lo que quería.
-Yo: Porfa, porfa.
-Zack: Sí, mejor me voy. Porque sino te voy a arrancar la toalla a bocados y entonces si que llegaremos tarde.
-Yo: jajajajaja, te lo recompensaré.
-Zack: Mas te vale.
Sonrreí ante su comentario y seguí a lo mío. En un cuarto de hora ya estaba vestida y arreglada. Me acerqué a ver que clase de destrozo había hecho Zack.
Lo ví tumbado en la cama, con una maleta hecha al lado. No podía ser, había sido demasiado rápido.
-Yo: ¿Esa es mi maleta?
-Zack: Sí, ya está todo asique vámonos.
-Yo: ¿Cómo la has hecho tan rápido? ¿Tendra ropa, no?
-Zack: Sí, aunque dudo que te haga falta jaja.
-Yo: Creo que sí, ¿Nos tenemos que ir ya?
Asentió.
-Yo: Pues espera que coja una mochila, tengo que llevarme los libros.
-Zack: ¿Vas a estudiar?
-Yo: Sí, la semana que viene la tengo llena de exámenes.
-Zack: Al final no estudiarás, te pasarás el día pegada a mí jajaja.
-Yo: No juegues con fuego que te quemas Zack.
Zack miró su reloj, y me empezó a meter prisa. Casi me saca de mi casa arrastras.
Llegamos al aeropuerto, no me dejó si quiera mirar las pantallas. Seguía sin saber dónde íbamos. Nos montamos en un avión, ni siquiera me fijé en el que era. Me senté a su izquierda, en el asiento de la ventanilla.
Seguimos hablando, me contó todo lo que habían hecho estos días por USA y yo le conté lo aburrida y monótona que era la mía. Algo me hizo callarme, por la megafonía estaba hablando alguien. Esperaba poder oír ahí el destino... Francia, había dicho Francia.
-Yo: Zack, ¿Vamos a Francia?
-Zack: Sí, ¿Te gusta?
-Yo: ¿¡Cómo no me va a gustar!?
El resto del viaje lo pasé abrazada a su brazo y apoyada en su hombro. Lo había echado mucho en falta durante estos días.
Bajamos del avión, un coche nos esperaba. Seguro que me llevaba al mejor hotel de todo París, a él le sobraba el dinero por las orejas.
No me equivoqué, llegamos a un hotel impresionante.
-Yo: Zack, no quiero que te gastes tanto dinero en mi. Podríamos a ver pasado el finde en mi sofá .
-Zack: Blair, tengo dinero y lo voy a gastar en lo que me de la gana y si cada fin de semana quiero llevarte a un lugar distinto del mundo lo haré. ¿Entendido?
Asentí. Y lo besé.
-Yo: ¿Ahora que hacemos?
-Zack: Yo por lo pronto te voy a quitar la ropa a bocados.
-Yo: jajajajajaja. Pues me parece bien.
No tardó mucho en hacer lo que dijo.
El fin de semana se me pasó rapidísimo. Por las calles de París éramos dos turistas enamorados, íbamos a todos sitios de las manos. Tampoco faltaron las bromas y las chorradas.
Estuvimos en Versalles, vimos el museo del Louvre que a mí personalmente me encantó, tampoco podría faltar una visita al Jardín de las Tullerías. Fueron unos días increíbles, pasábamos todo el tiempo que podíamos visitando la ciudad y cuando no volvíamos al hotel. Al final estudié bastante poco, estaba segura de que suspendería algún examen pero también estaba segura de que valdría la pena.
Cuando me quise dar cuenta estaba montada en el avión y adormilada al lado de Zack.
Era bastante tarde y él tenía que coger el avión para volver a USA asique ni si quiera se pasaría por casa.
Nos despedimos entre alguna que otra lágrima y muchos besos. Quería crear un bucle en el tiempo y volver al viernes, al momento en el que le abrí la puerta. Quería pasar todo el tiempo posible con él.
Me pasé la noche entre tazas de café y de Monster. Tenía que estudiar.
Las siguientes semanas pasaron lentas,un fin de semana fui a ver a mi familia y a Aria.
Aria me contó algo me impactó.Había decidido darse un tiempo con Jack, no podían pasar tanto tiempo separados. Necesitaban verse para mantener la relación. La verdad esque me impactó. Hacían una pareja increíble, no sabía como se podrían a ver hecho eso.
Cuando llegué a casa decidí llamar a los chicos, pero en especial a Jack. Me contó lo mismo, sabía que al final iba a terminar juntos, cualquier persona que pasase un segundo en la misma habitación que los dos lo sabría.
Los meses pasaban, de vez en cuando Zack venía y pasaba los fines de semana conmigo. Esto cada vez era menos frecuente porque los chicos estaban en plena gira europea. Extrañaba sus besos, extrañaba sus tontería, extrañaba sus sonrisas, extrañaba sus caricias. Lo extrañaba a él.
Miles de emociones recorría mi cuerpo en ese mismo instante, es como si el corazón acelera y no llevaba 20 minutos corriendo, era como una sonrisa sin cosquillas la que me sale,era como la felicidad de las vacaciones de verano, era como un fin de semana, era como una noche de fiesta, era una alteración máxima de los sentidos... como todo eso , el amor.
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