miércoles, 14 de marzo de 2012
Capítulo 15 II.
Holi,holi. Os dejo un capítulo que me encanta, y eso que me gustan pocos de los escribo, pero este... Bueno ya me diréis que os parece, quiero reacciones y esas cosas xD.
Espero que os guste :3.
POV MARK.
Por fin estaba en casa, ahora tenía que ir con muletas a todos sitios pero podía a ver sido mucho peor. La conversación con Rose el día anterior me había hecho replantearme muchas cosas, demasiadas diría yo.
Entré en mi habitación y me puse el pijama, tenía ganas de dormir. Las camas de los hospitales son demasiado incómodas. Pero no, no podía dormir, alguien entró en mi habitación y cerró de un portazo.
-Tay: ¿Cómo estás?
-Yo: Mejor.
No había hablado con ella desde lo de Rose, y me apetecía cantarle las cuarenta.
-Tay: ¿Has hablado con Rose? ¿Y con Helena?
-Yo: Con Rose hablé ayer, en el hospital. Tay, no entiendo como os podéis a ver inventado todo esto, habéis caído demasiado bajo. Ahora déjame en paz.
-Tay: Ignoraré lo que me ha dicho. ¿Y con Helena?
-Yo: No, desde ayer no hablé con ella.
-Tay: Eres gilipollas, creo que ni siquiera eres mi hermano.
-Yo: No te pases Tay, que no estoy de humor.
-Tay: Ahora te vas a callar y me vas a escuchar. Lo que te contó Rose ayer era VERDAD, yo misma lo vi, tu novia o ex-novia, espero, estaba besándose con el tío que te rompió la pierna.
-Yo: Júramelo.
Me lo estaba empezando a creer y si era verdad. 1. Helena era una zorra, 2. Me porté como un cabrón con Rose.
-Tay: Te lo juro. Incluso antes de que hablases tu con Rose nosotras hablamos con Helena.
-Yo: ¿Y-y que os dijo?
-Tay: Que era verdad, pero tu eres demasiado gilipollas para creerlo, primero no te aseguras de que sea verdad y segundo, lo pagas con Rose.
Entonces todo era verdad, Helena me había puesto los cuernos. Cogí el móvil que estaba en la mesita y le mandé un sms para que viniese a mi casa y así hablar. A los pocos segundos me contestó:
Lo que te ha dicho Rose y Tay es verdad, no quería hacerte daño, te lo juro, no quería pero conocí a John al poco de salir contigo y bueno, creo que te lo imaginas. Creo que ir a tu casa no será lo mejor y tu también lo sabes, espero que encuentres a alguien aunque tu y yo sabemos quien ese alguien asique lánzate. Se feliz Mark, espero que podamos ser amigos en un futuro. Un beso.
Tuve que releer el mensaje dos veces para creérmelo, incluso me lo quitó Tay de las manos para ver lo que ponía. ¿Por qué no estaba triste? Estaba enfadado porque había estado con otro a la vez que conmigo, pero no estaba triste , estaba incluso aliviado.
-Tay: Arg, hija de puta. Pero en una cosa lleva razón.
-Yo: ¿En qué?
-Tay: En que te gusta otra persona, a la que le gritaste ayer y con la que pagaste tu enfado.
Mierda, porque siempre tenía que tener la razón. Ignoré lo primero que dijo aunque sabía que tenía toda la razón del mundo. ¿Desde cuando Rose y yo habíamos cambiado tanto?
-Yo: Tengo que hablar con ella. Pero no puedo salir de casa.
-Tay: ¿Me toca hacer de celestina otra vez? Quiero que le pongáis a uno de vuestros hijos mi nombre, me lo merezco.
-Yo: Deja de decir tonterías y consigue que Rose venga a casa cuanto antes, por favor.
-Tay: Menos mal que soy una buena persona, voy a ver que puedo hacer. Ah, y ya hablaré yo con Helenalazorra le tengo que decir un par de cosas.
-Yo: ¡No! Primero quiero hablar yo, y luego ya puedes hacer lo que te de la gana.
POV ROSE.
Mi heramano se había ido con sus amigos asique estaba completamente sola, me iba a dar un baño de burbujas, de eso que pareces una pasa cuando sales cuando llamaron al timbre.
-Tay: Umm, ¿abres así de sexi siempre la puerta?
-Yo: Ja-ja me iba a dar un baño. ¿Qué haces aquí?
-Tay: ¿Por qué no enciendes el teléfono?
-Yo: Estará si batería.
-Tay:Rose, siempre llevas el móvil con batería.
-Yo: Bueno, ¿Qué quieres?
-Tay: Ves, lo has apagado a propósito. Pues vengo a secuestrarte.
-Yo: ¿A secuestrarme? No pienso salir en todo el día.
-Tay: No seas niña, tenéis que hablar.
-Yo: ¿Con Mark? No, no pienso hablar con él, se portó muy mal ayer.
-Tay: Lo sé, por eso quiere arreglarlo, ya sabe que se equivocó,ha hablado con Helena.
-Yo: Me da igual, no pienso ir. Y no podrás convencerme.
-Tay: Te vas a venir conmigo y punto. Te espero a que te des una ducha, que hueles a tigre y nos vamos, y no hay mas que hablar. Esta historia de amigos-novios-amantes me tiene loca.
-Yo: Dios, voy a ducharme. Haz lo que te de la gana.
Pues al final ni baño de burbujas ni mierdas, ducha rápida y ya está.
-Tay: Mira que mona se ha puesto, una sudadera y todo.
-Yo: Jajaja, gilipollas. Vamos.
Un rato después estábamos en casa de los Barakat, estaba vacía al igual que la mía asique supuse que nuestros padres estarían juntos.
-Tay: Vale, ahora vas a subir a esa habitación y cuando salga quiero que lo hayáis arreglado todo. ¿De acuerdo?
-Yo: Cuanto antes suba antes me iré.
-Tay: También dicho así...
Me acompañó hasta la puerta, la abrió y me empujó dentro.
Mark estaba tumbado en la cama, creo que antes del portazo estaba durmiendo.
-Mark: Rose, has venido.
-Yo: No, me han obligado. Tu hermana me ha sacado de mi casa a patadas.
Sonrió, puta sonrisa que me volvía loca. Nos quedamos unos segundos en silencio, mirándonos.
-Mark: Esa sudadera es mía.
Palo, otro palo.
-Yo: Es verdad, ahora te la doy.
Hice ademán de quitármela, no quería tener nada suyo, nada que él no quisiese darme.
-Mark: ¿Qué haces? Es tuya, te la regalo. Se que te gusta mi ropa, como esa camiseta verde con letras rosas, se que te encanta pero nunca me la has pedido.
-Yo: Porque es tuya, y a tí también te gusta.
-Mark: Pero a tí te quedaría mejor, pegaría con tus ojos.
Mierda, ya nos estábamos yendo del tema.
-Yo: Mark,¿Qué quieres?
-Mark: Hablar, ayer me porté como un gilipollas, pero entiéndeme a vosotras no os caía bien Helena.
-Yo: ¿¡Qué te entienda!? Me trataste como una cualquiera, como una mentirosa. ¡A tu mejor amiga!. Me voy, no se ni porque he venido, ayer ya dijiste suficiente.
Me separé de la cama y me fui hacia la puerta, quería salir de allí.
-Mark: ¡Rose Merrick, no me hagas tirarme de la cama y seguirte arrastras porque voy! Dejame que acabe y luego ya haz lo que te de la gana.
Me volví a girar y vi un gesto de súplica en su cara. Pero no me moví, no me quería acercar a él.
-Mark: Haz el favor de acercarte, no muerdo.
-Yo: Por favor Mark, no lo hagas mas difícil.
-Mark: Rose.
Se movió y me hizo un hueco en la cama, sabía que esto estaba mal. Lo sabía pero no me podía negar. Me senté a su lado con cuidado y apoyé la cabeza en el cabecero.
-Yo: Te escucho.
-Mark: Lo siento, no debería portarme así contigo, eres de las personas que siempre me han apoyado. Y me porté fatal y lo siento, y joder Rose perdóname.
-Yo: Fuiste un gilipollas, mucho y no sé a que vino lo que me dijiste. Siempre voy a querer lo mejor para tí Mark, y si te lo tengo que decir a la cara para que te des cuenta lo haré, aunque te haga daño.
-Mark: Lo sé, y por eso lo siento. Rose, perdón.
-Yo: Vale, está bien, todo perdonado.
Sonrió y me dió un abrazo. Cuando nos separamos me miró a los ojos, sabía lo que iba a hacer y no lo permitirá, bastante había sufrido ya, no me lo jugaría todo a una carta.
-Yo: No Mark, esto no está bien.
Me seguía mirando a los ojos, mientras me acariciaba un lado de la cara, como siguiese así otros 10 segundos caería.
-Mark: ¿No quieres que te bese?
-Yo: S-si y eso es lo peor.
-Mark: Rose, Los dos sabemos que entre nosotros ya no es igual. Algo ha cambiado, ya no queremos ser 'los mejores amigos' y tu lo sabes.
-Yo: ¿Y si nos arrepentimos luego de todo esto?
-Mark: No te arrepientas de lo que hiciste, después de todo, era lo que querías en ese momento. ¿No?
Y quitó la mano de mi cara y la posó en mi nuca, me besó, sin dejarme tiempo para reaccionar, aunque tampoco creo que me hubise vuelto a negar, no tenía fuerzas para hacerlo, ni valor, ni ganas. Me dejé llevar, por su beso, por las circunstancias, por todo y lo disfruté.
Seguíamos tumbados en la cama, cogidos de la mano sin hacer nada, asimilando todo.
-Tay: Hooooooooooola.
-Yo: Hola Tay.
-Tay: ¿Ya habéis arreglado vuestros problemas?
-Mark: Sí, ya lo hemos hecho. -Sonrió mientras me miraba a los ojos.
-Tay: Uh, ¿Qué me he perdido?-Miró nuestras manos y se le iluminó la bombilla.-No me digáis que oh, ohhhhhhhh.
-Mark: Sí Tay, estamos juntos.
-Tay: Esperad que lo asimile.
-Yo: ¿No era lo que querías?
-Mark: ¿Qué?
-Yo: Tu hermana estaba encaprichada en que teníamos que intentarlo.
-Tay: Y tenía razón. Pe-pero que voy a hacer yo ahora, estoy sola y vosotros estáis juntos y no pienso recoger vuestras babas cuando os miráis, menos mal que tengo a Nora.
-Mark: Esto, gracias Tay por felicitarnos y esas cosas.
-Tay: Ah, es cierto.
Se levantó de la silla y se tiró en plancha sobre la cama, olvidándose de la pierna rota de su hermano.
-Mark: Ahh, Tay, mi pierna.
-Tay: Jajaja, lo siento.
Nos abrazó y nos dió un beso a cada uno y sin decir palabra salió de la habitación, esta chica tenía unos prontos muy raros.
Mark se tumbó en mis piernas y yo le empecé a tocar el pelo, las cosas habían cambiado demasiado y aún no había asimilado todo esto. Mark y yo, juntos, como pareja, demasiado raro. Seguía dándole vueltas a mi cabeza y preguntándome que había hecho yo en mi otra vida para merecerme todo lo que me estaba pasando. Mark levantó la cabeza como si tuviese un resorte y me miró.
-Yo: ¿Qué pasa?
-Mark: Me estoy meando.
-Yo: jajaja, muy curioso Mark, a la par que interesante.
-Mark: No te lo digo por eso boba, te lo digo porque no puedo mover una pierna. Ayúdame a levantame porfi, porfi.
No me pude negar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario