¿Hola? ¿Hay alguien ahí? Que sepáis que sigo viva, y que voy a seguir subiendo, claro está, que tengo que escribir antes, pero lo haré. Ahora leed, y ya me diréis que os parece.
Ya
tenía todo planeado, con los exámenes acabados y Nora igual, al
menos no empeoraba.
Tay
estaba en mi casa, en mi cama tumbada mas específicamente.
-Tay:
Deja de mirarte en el espejo, vas bien.
-Yo:
Pero quiero estar perfecta.
-Tay:
A mi hermano le gustarías hasta con una bolsa de patatas en la
cabeza.
-Yo:No
digas gilipolleces.
-Tay:
Vas bien, pero vas a llegar tarde.
Era
cierto, miré la hora las 6 y media, había quedado con Mark en la
puerta a las 7.
-Yo:
¿Has hablado con tus padres?
-Tay:
Sí, te lo he dicho 3 veces antes.
Estaba
nerviosa, y no sabía porque, vale sí lo sabia.
Mark
ya estaba en la puerta, con cara de no saber que pasa.
Me
saludó con un beso y me cogió la mano para entrar.
-Mark:
¿Y esto? -Yo:
Hay que celebrar.
-Mark:
Dime que no es nuestro aniversario y que se me ha olvidado.
-Yo:
No, no lo es, o quizás sí.
-Mark:
Rose... -Yo:
Entremos.
Pedimos
de cenar y hablamos de temas sin importancia, pero yo seguía de los
nervios.
-Mark:
Si pinchas la pasta como hasta ahora vas a comer trocitos minúsculos.
Rose, ¿Qué pasa? -Yo:
Nada, sigue comiendo.
-Mark:
Sigo comiendo porque estoy muerto de hambre pero quiero que me lo
digas.
Me
reí pero no me quitaba los ojos de encima, me estaba leyendo la
mente.
Terminamos
de cenar y lo cogí de la mano, empezaba el plan.
-Mark:
¿Dónde vamos? -Yo:
Cállate.
-Mark:
¿Qué me calle? ¿Qué has tramado?
Me
reí y subimos en el ascensor. Estaba flipando e interrogándome con
la mirada. Cuando se abrieron las puertas me puse de puntillas y le
tapé los ojos.
Llegué
a la puerta de la habitación 236 y abrí. Le destapé los ojos y me
puse a su lado.
-Mark:
¿Y esto? -Yo:
Nos lo merecíamos, ¿no crees? -Mark:
La verdad es que sí. Pero, ¿lo has hecho todo tu sola? -Yo:
Sí... -Mark:
Lo podríamos a ver hecho juntos.
-Yo:
Era una sorpresa.
-Mark:
¿Una sorpresa, por qué? -Yo:
Porque me apetecía y porque quería darte las gracias por todo.
-Mark:
¿Las gracias a mí? Te las debería dar yo a tí.
-Yo:
Mentira, pero dejémoslo.
Entró mas en la habitación y después lo hice yo, la verdad esque era
preciosa. Grande, tenía un sofá, una mesa pequeña y una cama.
-Mark:
No me digas que nos vamos a quedar aquí esta noche.
Asentí
roja como un tomate. Mark se acercó a mí, y me abrazó.
-Mark:
Te quiero.
Nos
tumbamos en la cama y nos quedamos sin hablar durante un rato. Me
gustaba la paz que había en el ambiente.
Me
levanté para ir al baño y lo dejé en la cama medio adormilado.
Salí del baño, tenía pensado ponerme el pijama pero me lo había
dejado en la habitación.
Lo
encontré de espaldas a mí, por la forma de su cuerpo estaba
relajado, llegué y lo abracé por la espalada, dejado unos cuantos
besos en su cuello.
-Mark:
Nadie más puede hacerme sentir de la manera que tú lo haces.
Y
con esa frase me deshizo, en ese momento no necesitaba nada mas, lo
tenía todo.
Se
dió la vuelta, todavía tenía mis ojos cerrados y los brazos
alrededor de su cadera. Me levantó la mandíbula con una mano y me
besó. Al principio fue un beso lleno de ternura, pero luego pasó a
algo mas brusco, mas desesperado.
Me
fue arrastrando a la cama, nos chocamos con una puerta incluso, pero
eso era lo que menos me importaba en ese momento.
Caí
en la cama, con Mark encima de mí. Sin soltar mi cadera y mis
labios.
Se
separó de mí, unos instantes, que me parecieron eternos y me miró
a los ojos.
-Mark:
¿Quieres seguir? No quiero forzarte a nada ni nada de eso. Puedo
parar Rose.
Tenía
la voz ronca y los labios hinchados, todavía notaba su respiración
sobre mi pecho.
Le
besé, no tenía palabras coherentes en ese momento que pudiesen
salir de mi boca. Mark rió contra mis labios y me mordió el
inferior.
La
ropa empezaba a quemar y a pesar y fue desapareciendo poco a poco
confundiéndose con la moqueta del suelo.
Sólo
pude susurrar un 'te quiero', para lo demás no hay palabras, fue
mágico.
Me
desperté abrazada a la cintura de Mark, sólo nos tapaba una sábana.
Levanté la cabeza y vi que la habitación estaba destrozada, una
mesita en el suelo, ropa por todos sitios. Me puse roja de la
vergüenza de sólo pensarlo.
-Mark:
¿Por qué tienes esa cara? -Yo:
Dios mío, me has asustado.
Me
llevé una mano al corazón. Parte de mi cuerpo que estaba destapada
a lo que yo corrí a tapármela con una sábana. Estaba roja como un
tomate.
-Mark:
Jajajajajaja.
-Yo:
No te rías.
-Mark:
¿Por qué? Ya te ví ayer y he dormido contigo.
-Yo:
Pero me da vergüenza.
Cogí
mas la sábana y me tapé hasta la cabeza, parecía una niña
pequeña. Mark se empezó a reir y yo no tarde mucho en seguirle.
Al
cabo de unos minutos, cogió una punta de la sabána y me la bajó
hasta el cuello. Me dió un beso y me miró a los ojos.
-Mark.
¿Estás bien? ¿Te duele algo? Rose por dios, contéstame.
-Yo:
Estoy bien, no me duele nada.
-Mark:
¿De verdad? Dime la verdad, ¿fui muy brusco, poco romántico? -Yo:
Mark, respira, estoy bien, no me duele nada, fue perfecto.
Sonrió
y me dió otro beso, creo que era el hombre perfecto, sin duda
alguna.
Se
tumbó a mi lado y me coloqué encima de su pecho.
Quizás,
lo que más me impactó fue esa manera tan suave de tocarme, esa
destreza al acariciarme con la presión y la cadencia justa, ni muy
fuerte, ni muy rápido, como si supiera la medida exacta, sabía
exactamente cómo y dónde.
-Yo:
¿Sabes?. -Mark:
Umm,¿Qué? -Yo:
Pensaría que ha sido un sueño si no fuera por que te tengo al lado.
Hola, hola caracola. Sé que llevo mil años sin subir pero entre que la semana pasada estuve en Londres, de la que me enamoré perdidamente y que tengo menos tiempo para escribir... Bueno que no os doy la chapa, este capítulo va para una señorita que me pidió una cosa hace billones de años, Lydia, ya me contarás. Espero que os guste y que me digáis que os parece. Y creo que ya está.
Las
semanas pasaban, y volvía la rutina. Nora seguía en el hospital, y
tardaría mucho en salir, la cosa se le complicó y la diálisis era
algo complicado para ella. Los médicos decían que la única
posibilidad que ella tenía de hacer una vida normal era encontrar un
donante. Los que fueron mayores de edad se hicieron las pruebas, Tay
y yo no podíamos pero en cuanto pudiésemos nos las haríamos. Sus
padres tampoco eran compatibles. Sólo esperábamos que esta agonía
terminase pronto, ella era la única capaz de sacarnos una sonrisa
cuando íbamos a verla al hospital, aunque estuviese todo el día entre
esas cuatro paredes con olor a desinfectante y con comida asquerosa.
Hablando
de comidas, hoy teníamos comida familiar, como todos los domingos.
Pero esta vez era en un restaurante, Mery cumplía años. 45 y eso
había que celebrarlo.
Terminé
de vestirme y me hice un moño, mi madre me había obligado a estar
presentable, ya que según ella la prensa estaría rondando por los
alrededores. Me calcé mis tacones negros y salí de mi habitación. Había una bonita estampa, mi madre a medio vestir, mi padre jugando
a la play y mi hermano, bueno él, dejemoslo.
15
minutos tarde y con mi madre enfadada salimos de casa.
Llegamos
al restaurante, y la prensa ya estaba allí. Menos mal que todos
habían llegado ya y no teníamos que esperar...
Mi
padre se quedó con los periodistas un par de minutos y nosotros
pasamos dentro.
-Yo:
¡Meeeery! Feliz cumpleaños.
Le
di un abrazo y me senté al lado de Mark que me dió un sonoro beso
en la mejilla. Todos se giraron y me empecé a poner como un tomate.
Nos
sentamos todos en la mesa y vimos que sobraban dos asientos. Cam y
otro.
-Zack:
Alex, ¿me quieres decir dónde está tu hijo? -Matt:
Sí, tengo hambreeeeeeeeeeee.
-Yo:
¡Pero si has comido antes de venir!.
-Matt:
Tenemos el estómago grande. Como tu novio.
Me
giré y vi a mi novio engullendo un trozo de pan como si no hubiese
comido en su vida. Le dí un pisotón y lo dejó en la mesa.
-Aria:Tranquilos
ya viene. Y no viene sólo.
Y
13 cabezas se giraron a la puerta. Venía de la mano de una chica.
-Jack:
¿Quién es ese bombón Cam? -Aria:
¡Compórtate!.
-Mery:
Cam, ven preséntanos.
La
chica salió de detrás de su espalda, que la cubría casi por
completo. Era morena, bajita y con el pelo y los ojos muy oscuros.
-Cam:
Familia, esta es Lydia. Mi novia.
-Lydia:
Encantada.
Estaba
nerviosa y roja como un tomate. Pobrecita, en vaya familia había
caído.
Se
sentaron al lado de su madre y empezamos a pedir la comida.
-Mark:
Oye, ¿esta no era la chica que me dijiste española?
Cam
asintió y sonrío al mirarla, se le iluminaban los ojos, estaba
enamorado. Al ver eso le cogí a Mark la mano y le sonreí, a veces
me preguntaba que sería mi vida sin él.
-Cam:
Ella es de Madrid. -Rian:
¡Madrid es precioso! Hemos dado bastantes conciertos allí.
-Cam:
Sigo, pues ella es de Madrid, pero se vino aquí hace 7 años y bueno
es un año mas pequeña que yo y creo que poco mas.
-Tay:
Hacéis una pareja muy bonita chicos.
Continuamos
la comida y dos horas después con el estómago lleno salimos del
restaurante, Jack nos llevó al hospital, queríamos pasar la tarde
con Nora.
Las
semanas seguían pasando, nosotros estábamos en clase, Nora estaba en casa y
no podía salir de allí. Últimamente no teníamos tiempo ni de
respirar con los exámenes, pero intentábamos visitarla 3 o 4 veces
por semana.
Era
una simple tarde de viernes, me quedaban un par de exámenes, pero
decidí llamar a Mark, necesitaba escapar de casa. De la rutina, ir
con él y olvidarme de todo.
Quedé
con él a las 4 y como siempre, llegó tarde. Le hice subir a mi
habitación y me encerré en el baño, aún no estaba lista.
-Mark:
Llego tarde y todavía estás sin peinar. Si un día llego temprano
no sé que estarás haciendo.
-Yo:
¿Tú? ¿Temprano? Jamás, eres lo mas gandul y ganso que he conocido
nunca.
-Mark:
No te pases pequeña, no te pases.
Cada
vez que me decía pequeña me hacía sonreír como una idiota y la
verdad esque yo odiaba los apelativos como 'amor', 'cariño' o
ñoñeces varias, pero con 'pequeña' me había ganado.
Abrí
la puerta y salí, estaba lista para irnos. Salimos y me cogió de la
mano.
-Mark:
¿En qué piensas? Estas muy callada... -Yo:
No sé, en todo, y en nada.
-Mark:
Buena respuesta si señor.
-Yo:
Tengo ganas de hacer un cambio. Quiero probar, lanzarme,
experimentar. Hacer cosas de las que luego me arrepienta, pero
sonreír al recordarlas. Cometer errores, ver lo posible en lo que
antes era imposible, y lanzarme al vacío sin pensar.
-Mark:
¿Quieres tirarte en paracaídas?
Le
golpeé el hombro y puso cara de niño pequeño.
-Mark:
Te entiendo, yo también quiero hacerlo, me apetece. Después de lo
que ha pasado con Nora me he dado cuenta que nunca sabes lo que va a
pasar mañana, que tienes que vivir el momento, sin importar el
futuro, ni el pasado, sólo el presente. En cierta manera, creo que
hemos madurado.
Asentí,
no tenía nada mas que decir, ya lo había dicho todo él.
Fuimos
a un Starbucks y nos sentamos en una mesa con nuestros chocolates
calientes.
-Mark:
¿Qué te apetece hacer?
-Yo:
¿Ver una peli? -Mark:
Estás de sosa últimamente... -Yo:
A ver, señorito, ¿Qué quieres que hagamos?
-Mark:
Pues se me pasan unas cosas por la cabeza...
Le
miré con cara de odio fingido y seguí a lo mio, aunque yo también
lo había pensado, llevaba unos cuantos días pensándolo.
Pasamos
la tarde viendo una película y cebándonos a palomitas. Se me había
ocurrido una cosa.
-Yo:
Mark, ¿Cuándo acabas los exámenes?
-Mark:
Umm, me quedan 4 creo, pero todos esta semana. ¿Por? -Yo:
Nada, preguntaba simplemente.
-Mark:
Que mal mientes.
-Yo:
Ñañaña, no te estoy mintiendo. -Mark:
Lo que tu digas.
Hola, ¿Qué tal esas vacaciones? Este capítulo es largo porque no sé si podré subir hasta dentro de dos semanas, me voy de viaje pero intentaré hacerlo. Bueno espero que os guste y esas cosas. Ya sabéis que me gustan las encuestas, he dejado dos a la derecha, sed sinceros pliiis. Y GRACIAS POR LEER.
POV
ROSE Llevaba
mas de dos horas corriendo por todo el vecindario cuando llegué a
casa, estaba muerta, sudada y cansada. La casa estaba vacía y no se
dónde se había metido el resto de mi familia, aunque tampoco me
preocupé ni los llamé, les gustaba salir mas que a mí.
Me
apetecía un baño relajante, cogí un disco de Nirvana que tenía mi
padre por su escritorio y le subí el volumen todo lo que podía, mis
vecinos iba a salir locos, pero me daba igual. Me preparé un baño
con sales y mierda, llamaron al timbre. Posiblemente la policía por
el gran estruendo que había en mi casa.
Me
puse un albornoz y bajé a ver quien era, él, ¿que hacía él aquí?
Le
abrí la puerta y me saludó con un beso.
-Mark:
Mierda, tendría que a ver llegado 10 minutos mas tarde. -Yo:
Jajaja, en fin. ¿Qué haces aquí? -Mark:
Me apetecía verte y dar una vuelta por ahí. -Yo:
Pues lo siento, pero voy a darme un baño, vengo de correr y estoy
cansadísima. -Mark:
Bueeeeeeeeno, pues te espero. -Yo:
Voy a tardar. -Mark:
Mas tiempo tengo para cotillearte la casa. -Yo:
Conoces la casa como si fuese la tuya. -Mark:
Anda, déjame y tira a ducharte. Que falta te hace. -Yo:
Gilipollas. -Mark:
Guapa.
Subí
riéndome y me metí en la bañera, no sé que hacía Mark pero oía
ruido en mi habitación, sería verdad eso de que me estaría
cotilleando la casa.
10
minutos después o quizás 20 salí del baño, no me había pasado la
ropa por lo que me fui a mi habitación con el albornoz.
Pero
no pude llegar, me encontré a Mark en el pasillo, saliendo de la
habitación de mi hermano.
-Mark:
Pensaba que habías muerto ahogada o algo por el estilo. -Yo:
Ya te he dicho que me apetecía relajarme y darme un buen baño. -Mark:
Lo sé, no pasa nada. ¿Dónde vas? -Yo:
¿Tu que crees? -Mark:
Jajajaj.
Seguí
mi camino hasta mi habitación pero cunado pasé a su lado me cogió
la muñeca. Hoy estaba pesado el chico.
-Mark:
Anda, fíjate, no estamos igualdad de condiciones. -Yo:
¿Qué?
No
me contestó, dio un paso atrás y se descalzó, quitándose los
zapatos y los pantalones.
-Yo:
¿¡Qué haces!? -Mark:
Ya te lo he dicho.
Me
eché a reír y seguí andando, en fin no tenía remedio.
Pero
me paré en seco.
-...:
¿Rose, estás aquí? -Yo:
Es-esto sí mamá. Acabo de salir de la ducha. -Blair:
Vale, subo.
Me
acerqué a Mark y lo ví rojo como un tomate, estaba en calzoncillos
y mi madre subía por la escalera no era un buen momento para hacer
bromas.
Le
empujé a mi habitación y lo dejé dentro, cerrando la puerta.
-Blair:
Tu hermano es un desastre. -Yo:
Ya lo sabíamos, ¿Que ha hecho ahora? -Blair:
Mira, se ha dejado unos pantalones. Dios, que grandes son, cuanto ha
crecido
Pero,
chan, chan no eran sus pantalones, eran los de Mark.
-Blair:
Ya le echaré la bronca.
Vi
que andaba hacia dónde estaba yo.
-Yo:
¿Dónde vas? -Blair:
A tu habitación. -Yo:
¿Pa-para que vas a mi habitación? -Blair:
Hoy estás tonta eh, pues porque me dejé ahí una cosa. -Yo:
¡NO HAY NADA EN MI HABITACIÓN!. -Blair:
¡Deja de gritar! No estoy sorda.
Pasó
por delate de mí y abrió la puerta, mierda, pero no ahí no estaba.
Cogió un cargador que había encima de la mesa del escritorio.
-Blair:
Me voy otra vez. Estamos en casa de Aria y Jack. Por cierto, ¿Has
visto a Mark?
-Yo:
No, ni idea. Adiós mamá.
La
acompañé hasta la puerta de casa y vi como se iba, subí corriendo
a mi habitación y me encontré a Mark saliendo del armario.
-Mark:
Jajajajajaj, nunca me había pasado esto. -Yo:
No es una situación que se suela repetir constantemente. Ahora coge
los pantalones y póntelos, voy a vestirme, ahora bajo y no se te
ocurra hacer otra locura.
Se
acercó a mi y me besó.
-Mark:
¿No te gusta el peligro?
No
me dio tiempo a contestar, salió y cerró la puerta tras él
Media
hora después estábamos saliendo de casa, íbamos a dar esa vuelta que
vino buscando Mark.
POV
ROSE Íbamos
de camino al hospital, Nora había tenido un accidente con el coche y
no sabíamos nada mas. Estaba aterrada.
En
el coche también iba Mark y Tay, él estaba en medio intentando
tranquilizarnos a las dos. Llegamos al parking y salimos corriendo.
La madre de Nora estaba en la sala de espera.
-Yo:
Hola Megan, ¿Qué ha pasado? ¿Cómo está? -Megan:
Sólo se que está fuera de peligro, no se nada mas y estoy
volviéndome loca, no sé que hacer. -Tay:
¿Pero que ha pasado? -Megan:
Iba por la calle, y la atropellado un coche. Me hay llamado hace
apenas 1 hora, ahora está en el quirófano... -Yo:
¿Pe-pero tan fuerte ha sido? -Se me quebró la voz, no podía pensar
que algo malo le hubiese sucedido.
Megan
se sentó y empezó a llorar, estaba destrozada y encima su padre no
estaba,volvía dentro de una semana de un viaje de negocios.
-Megan:
Sí, porque como ya sabéis tiene el problema del riñón y ahora se
ha dañado el otro y no saben que va a pasar.
Nora
tenía un problema desde pequeña. Cuando tenía a penas 4 años le
tuvieron que quitar un riñón, lo pasó bastante mal y tenía que ir
a revisiones periódicas pero no iba mal.
-Mark:
¿Se sabe quién ha sido? -Megan:
Sí, un señor mayor, fue quien avisó a la ambulancia, me ha dejado
su número por si pasa cualquier cosa..
Nos
sentamos a esperar, mis padres fueron a por cafés para todos, se esperaba una noche muy larga. Dos horas después una enfermera nos
avisó de que ya la habían sacado del quirófano y la trasladaban a
planta. Megan fue la primera en subir. Nosotros decidimos quedarnos
abajo. Megan nos avisó de que podíamos subir, pero que tenía que
descansar.
Pasamos
a la habitación 303, su habitación durante las próximas semanas.
Se me hizo un nudo en la garganta y no pude evitar ponerme a llorar,
Tay tampoco pudo soportarlo y se abrazó a su hermano, entré la
primera y le cogí la mano.
Al
verla de cerca me di cuenta que tenía la cara llena de moratones y
lo que parecía un brazo roto.
-Yo:
Nora, ¿Cómo estás?
Se
quitó la mascarilla de la cara y me miró.
-Nora:
Me duele todo y por lo que me ha dicho mi madre...
Se
puso a llorar, ojala estuviese en su sitió, odiaba ver a la gente
sufrir, pero sobretodo a la gente que quería y sin Nora no era
nadie.
Nos
quedamos otros 10 minutos con ella, no hablamos a penas porque le
costaba mucho y salimos de la habitación, necesitaba descansar.
Al
montarnos en el coche nos derrumbamos los tres, era una situación
demasiado surrealista. Megan nos había contado que su riñón estaba
casi inservible, necesitaría un trasplante y por lo pronto
diálisis. Dejamos a Tay y a Mark en su casa, ambos estaban
destruidos. Cuando llegamos a casa me encerré en mi habitación y
me puse a llorar. Teníamos que conseguir sacar a adelante a Nora.