martes, 3 de abril de 2012
Capítulo 18 II.
Hola, ¿Qué tal esas vacaciones? Este capítulo es largo porque no sé si podré subir hasta dentro de dos semanas, me voy de viaje pero intentaré hacerlo.
Bueno espero que os guste y esas cosas. Ya sabéis que me gustan las encuestas, he dejado dos a la derecha, sed sinceros pliiis. Y GRACIAS POR LEER.
POV ROSE
Llevaba mas de dos horas corriendo por todo el vecindario cuando llegué a casa, estaba muerta, sudada y cansada. La casa estaba vacía y no se dónde se había metido el resto de mi familia, aunque tampoco me preocupé ni los llamé, les gustaba salir mas que a mí.
Me apetecía un baño relajante, cogí un disco de Nirvana que tenía mi padre por su escritorio y le subí el volumen todo lo que podía, mis vecinos iba a salir locos, pero me daba igual. Me preparé un baño con sales y mierda, llamaron al timbre. Posiblemente la policía por el gran estruendo que había en mi casa.
Me puse un albornoz y bajé a ver quien era, él, ¿que hacía él aquí?
Le abrí la puerta y me saludó con un beso.
-Mark: Mierda, tendría que a ver llegado 10 minutos mas tarde.
-Yo: Jajaja, en fin. ¿Qué haces aquí?
-Mark: Me apetecía verte y dar una vuelta por ahí.
-Yo: Pues lo siento, pero voy a darme un baño, vengo de correr y estoy cansadísima.
-Mark: Bueeeeeeeeno, pues te espero.
-Yo: Voy a tardar.
-Mark: Mas tiempo tengo para cotillearte la casa.
-Yo: Conoces la casa como si fuese la tuya.
-Mark: Anda, déjame y tira a ducharte. Que falta te hace.
-Yo: Gilipollas.
-Mark: Guapa.
Subí riéndome y me metí en la bañera, no sé que hacía Mark pero oía ruido en mi habitación, sería verdad eso de que me estaría cotilleando la casa.
10 minutos después o quizás 20 salí del baño, no me había pasado la ropa por lo que me fui a mi habitación con el albornoz.
Pero no pude llegar, me encontré a Mark en el pasillo, saliendo de la habitación de mi hermano.
-Mark: Pensaba que habías muerto ahogada o algo por el estilo.
-Yo: Ya te he dicho que me apetecía relajarme y darme un buen baño.
-Mark: Lo sé, no pasa nada. ¿Dónde vas?
-Yo: ¿Tu que crees?
-Mark: Jajajaj.
Seguí mi camino hasta mi habitación pero cunado pasé a su lado me cogió la muñeca. Hoy estaba pesado el chico.
-Mark: Anda, fíjate, no estamos igualdad de condiciones.
-Yo: ¿Qué?
No me contestó, dio un paso atrás y se descalzó, quitándose los zapatos y los pantalones.
-Yo: ¿¡Qué haces!?
-Mark: Ya te lo he dicho.
Me eché a reír y seguí andando, en fin no tenía remedio.
Pero me paré en seco.
-...: ¿Rose, estás aquí?
-Yo: Es-esto sí mamá. Acabo de salir de la ducha.
-Blair: Vale, subo.
Me acerqué a Mark y lo ví rojo como un tomate, estaba en calzoncillos y mi madre subía por la escalera no era un buen momento para hacer bromas.
Le empujé a mi habitación y lo dejé dentro, cerrando la puerta.
-Blair: Tu hermano es un desastre.
-Yo: Ya lo sabíamos, ¿Que ha hecho ahora?
-Blair: Mira, se ha dejado unos pantalones. Dios, que grandes son, cuanto ha crecido
Pero, chan, chan no eran sus pantalones, eran los de Mark.
-Blair: Ya le echaré la bronca.
Vi que andaba hacia dónde estaba yo.
-Yo: ¿Dónde vas?
-Blair: A tu habitación.
-Yo: ¿Pa-para que vas a mi habitación?
-Blair: Hoy estás tonta eh, pues porque me dejé ahí una cosa.
-Yo: ¡NO HAY NADA EN MI HABITACIÓN!.
-Blair: ¡Deja de gritar! No estoy sorda.
Pasó por delate de mí y abrió la puerta, mierda, pero no ahí no estaba. Cogió un cargador que había encima de la mesa del escritorio.
-Blair: Me voy otra vez. Estamos en casa de Aria y Jack. Por cierto, ¿Has visto a Mark?
-Yo: No, ni idea. Adiós mamá.
La acompañé hasta la puerta de casa y vi como se iba, subí corriendo a mi habitación y me encontré a Mark saliendo del armario.
-Mark: Jajajajajaj, nunca me había pasado esto.
-Yo: No es una situación que se suela repetir constantemente. Ahora coge los pantalones y póntelos, voy a vestirme, ahora bajo y no se te ocurra hacer otra locura.
Se acercó a mi y me besó.
-Mark: ¿No te gusta el peligro?
No me dio tiempo a contestar, salió y cerró la puerta tras él
Media hora después estábamos saliendo de casa, íbamos a dar esa vuelta que vino buscando Mark.
POV ROSE
Íbamos de camino al hospital, Nora había tenido un accidente con el coche y no sabíamos nada mas. Estaba aterrada.
En el coche también iba Mark y Tay, él estaba en medio intentando tranquilizarnos a las dos. Llegamos al parking y salimos corriendo. La madre de Nora estaba en la sala de espera.
-Yo: Hola Megan, ¿Qué ha pasado? ¿Cómo está?
-Megan: Sólo se que está fuera de peligro, no se nada mas y estoy volviéndome loca, no sé que hacer.
-Tay: ¿Pero que ha pasado?
-Megan: Iba por la calle, y la atropellado un coche. Me hay llamado hace apenas 1 hora, ahora está en el quirófano...
-Yo: ¿Pe-pero tan fuerte ha sido? -Se me quebró la voz, no podía pensar que algo malo le hubiese sucedido.
Megan se sentó y empezó a llorar, estaba destrozada y encima su padre no estaba,volvía dentro de una semana de un viaje de negocios.
-Megan: Sí, porque como ya sabéis tiene el problema del riñón y ahora se ha dañado el otro y no saben que va a pasar.
Nora tenía un problema desde pequeña. Cuando tenía a penas 4 años le tuvieron que quitar un riñón, lo pasó bastante mal y tenía que ir a revisiones periódicas pero no iba mal.
-Mark: ¿Se sabe quién ha sido?
-Megan: Sí, un señor mayor, fue quien avisó a la ambulancia, me ha dejado su número por si pasa cualquier cosa..
Nos sentamos a esperar, mis padres fueron a por cafés para todos, se esperaba una noche muy larga. Dos horas después una enfermera nos avisó de que ya la habían sacado del quirófano y la trasladaban a planta. Megan fue la primera en subir. Nosotros decidimos quedarnos abajo. Megan nos avisó de que podíamos subir, pero que tenía que descansar.
Pasamos a la habitación 303, su habitación durante las próximas semanas. Se me hizo un nudo en la garganta y no pude evitar ponerme a llorar, Tay tampoco pudo soportarlo y se abrazó a su hermano, entré la primera y le cogí la mano.
Al verla de cerca me di cuenta que tenía la cara llena de moratones y lo que parecía un brazo roto.
-Yo: Nora, ¿Cómo estás?
Se quitó la mascarilla de la cara y me miró.
-Nora: Me duele todo y por lo que me ha dicho mi madre...
Se puso a llorar, ojala estuviese en su sitió, odiaba ver a la gente sufrir, pero sobretodo a la gente que quería y sin Nora no era nadie.
Nos quedamos otros 10 minutos con ella, no hablamos a penas porque le costaba mucho y salimos de la habitación, necesitaba descansar.
Al montarnos en el coche nos derrumbamos los tres, era una situación demasiado surrealista. Megan nos había contado que su riñón estaba casi inservible, necesitaría un trasplante y por lo pronto diálisis. Dejamos a Tay y a Mark en su casa, ambos estaban destruidos. Cuando llegamos a casa me encerré en mi habitación y me puse a llorar. Teníamos que conseguir sacar a adelante a Nora.
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