viernes, 11 de mayo de 2012

Capítulo 22. II.


POV NORA.


Justo cinco días después estaba saliendo por la puerta del hospital, llevaba sin pisar la calle mucho tiempo y se me hizo raro, muy raro. Los chicos estaban esperándome, junto a sus padres. Y me dí cuenta de lo mucho que había cambiado, de lo mucho que había sufrido. Y ahora sólo quedaba el recuerdo de la tristeza que me acompañaba, de los momentos en los que me tropezaba, no podía levantarme y me hundía mas en mi miseria. Porque hoy los pedazos que se rompieron hace meses estaban unidos y no se volverían a separar.


Lo veo todo como en una nube, desde las alturas, todos son felices y me hacen feliz a mí, disfrutan de la vida, porque se lo merecen y ahora, por fin, me toca disfrutar a mi la vida, con ellos, con mi gente.


Y esta experiencia me hizo reflexionar y tener un objetivo en la vida, disfrutar cada momento, no perder ni uno llorando o dándole vueltas a las cosas, porque pase lo que pase y ocurra lo que ocurra ahora soy feliz. Porque después de todo, aunque suene egoísta me lo merezco, merezco ser feliz, y lo haré con ellos.


Los chicos casi no me dejaron pisar casa durante ese día, y se lo agradecía, había echado de menos ese tiempo, riendo, sin preocupaciones.


Me desperté a la mañana siguiente, estiré los músculos y dí un paseo por mi casa, la había echado de menos, mi padre estaba de viaje y mi madre haciendo unos recados, asique me dí una ducha y me vestí, tenía un plan.


Cogí el móvil y mandé un sms.


"¿Estás ya en tu casa? Tengo un plan".


Lo dejé en la mesita y mientras me secaba el pelo vibró.


"Sí, estoy aquí. Tu dirás".
"Te voy a invitar a mi lugar secreto".
"Eso suena porno".
"No, eso lo ves tú porno. ¿En una hora en la parada de metro?"
"Perfecto, hasta ahora".


Metí el móvil en el bolsillo y me terminé de vestir. Bajé a la cocina y cogí todo lo necesario y un zumo para el camino.


10 minutos después llegué a la parada de metro, él todavía no había llegado asique me senté a esperarlo y me terminé el zumo.


Levanté la cabeza y lo vi bajar las escaleras del metro, se acercó y me dio un par de besos.


-Yo: Buenos días.
-Josh: ¿Qué tal todo Nora?
-Yo: Muy bien, ¿tú?.
-Josh: Genial, y bueno, ¿Dónde está ese lugar que me vas a enseñar?
-Yo: Sorpresa, en unas 3 paradas de metro lo verás.
-Josh: Um, pues cuanto antes nos montemos antes lo veremos.


Sonreí, sacamos los billetes y nos montamos y como había dicho, 3 paradas de metro después llegamos a mi sitio preferido de toda la ciudad, que sólo conocían 3 o 4 personas como mucho, pero creía que era hora de enseñárselo a alguien mas. Y había encontrado a la persona ideal.




-Josh: Esto, esto, Nora, guau, es precioso.
-Yo: ¿Te gusta? Llevo viniendo aquí desde que era una niña, y es mi sitio especial.
-Josh: Muchas gracias por enseñármelo, de verdad.


Sonreí como una estúpida, y le cogí del brazo. Llegamos a un claro mas o menos apartado, justo al lado había un lago.


-Josh: ¿Eso que llevas en la mano es comida?


Asentí.


-Josh: Comida que no es de hospital, ¿A qué estamos esperando?
-Yo: Jajaja, venga vamos.


Me senté en el suelo, a su lado, en frente de él.


-Yo: ¿Jamón o vegetal?
-Josh: Jamón, obviamente.


Se lo dí y le pasé una botella de agua. Empezamos a comer en silencio, pero una pregunta se agolpaba en mi cabeza.


-Yo: ¿Por qué lo hiciste?
-Josh: ¿Elegir el de jamón? Está mas rico que las cosas verdes.
-Yo: Jajajaja, Josh, sabes de lo que te hablo.
-Josh: No lo sé, cuando me contó mi abuelo la historia sentí que podía hacer algo, ya que si alguien hubiese donado un riñón mi madre todavía estaría viva, no puede evitarlo, me lo pensé un par de semanas y fui a hacerme las pruebas, me dijeron que era compatible y aquí estoy.
-Yo: Pe-pero no tenías porque hacerlo.
-Josh: Pero lo hice, no hay que darle mas vueltas. ¿Vale?


Me sonrió de medio lado y yo asentí como una idiota.


-Yo: Anda, cuéntame algo de tí, que no sé nada.
-Josh: Puuuues, tengo 20 años, recién cumplidos, coche propio, vivo con mi abuelo ya que mi padre se largo cuando era pequeño y mi madre murió hace un par de años, umm, que mas, -se despeinó con los dedos- pues, toco la batería, pero también estoy intentando sacarme la carrera de económicas, que está matándome y ya está creo. Bueno te toca a tí.


-Yo: Tengo 18 años, también recién cumplidos, sin carnet de coche, ni de moto, ni de nada que tenga ruedas. Toco la guitarra, o la aporreo porque no tengo suficiente paciencia para que me enseñen, y no estoy estudiando ninguna carrera, aunque espero hacerlo en un par de años.
-Josh: ¿Qué quieres estudiar?
-Yo: Pues no lo sé, espero que algo relacionado con la física, la química o la biología.
-Josh: ¿Cómo has hecho los exámenes de este último mes?
-Yo: Meses, 3 meses exactamente. Pues seguía las clases por Internet, por mi cuenta, además Rose y otros compañeros venían a verme y me ayudaban, y para los exámenes el colegio envió a un profesor al hospital.
-Josh: Increíble, y te has sacado el curso, te mereces un aplauso, o un premio o algo jajaja.
-Yo: Jo, no es para tanto


Es una caca de capítulo, lo sé, y corto, lo sé. Pero os dejo un adelanto (?



Bajé las escaleras corriendo y me encontré a un Mark tan sorprendido como yo.
-Yo: Mark, ¿Qué haces aquí?
-Mark: Eso me pregunto yo, tu padre me llamó como un loco hace media hora.
Me giré y ví a mi padre con la cara roja como un tomate y de la mano de mi madre, algo había pasado. 


1 comentario:

  1. Vale, tenías razón ME HE ENAMORADO DE JOSH *-* es un amor de persona, yo quiero un Josh en mi vida!!! y me alegro muchísimo por Nora :D
    Pero ahora me dejas con la intriga del siguiente capítulo. ¿Te parece bonito? Ya estás subiendo pronto si o si, que quiero saber lo que habrá pasado.
    Un BESO MUY GRANDE :)
    PD: PRONTO PRONTO PRONTO PRONTO, no te olvides: sube pronto *mensaje subliminal* JAJAJAJAJAJAJAOC NO.

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