viernes, 4 de noviembre de 2011

Capítulo 18.

POV ALEX.
Mierda, siempre me tocaba a mí. Eran las 9 de la mañana y estaba llegando a la discográfica. Me acaba de llamar nuestra mánager, tenía que hablar con ella, había unos problemas. Entré al despacho pero allí no había nadie asique me acerqué al estudio, oía música asique alguien había.


Pasé en silencio, detrás de el cristal había una chica rubia, preciosa. Estaba cantando y tocando la guitarra, me quedé embobado. Paró y salió, estaba desesperada por lo que vi y oí, había algo en su canción que no quedaba bien. Empezó a hablar con Noah, el técnico.


-Noah: Kat, ¿lo has notado?
-Kat: Sí, es una mierda, hay algo que no me gusta, algo que no encaja y no se que es. A veces me planteo dejar esta canción.
-Noah: Es una canción preciosa y seguro que lograrás que quede bien, siempre lo haces.


Sonrío, tenía una sonrisa preciosa, se me había ocurrido una ida.


-Yo: Siento molestar, ¿habéis visto a mi manager?
-Noah: Ah, Alex. ¿Llevas mucho tiempo ahí?
-Yo: Lo suficiente.
-Kat: Entonces habrás oído mi mierda de canción.
-Yo: A mi me ha gustado y creo que te puedo ayudar con eso que parece que no encaja de la canción.
Me miró y no me dijo nada, tenía unos ojos azules, increíblemente azules, me estaban observando y me estaba poniendo nervioso, muy nervioso.


-Yo: Si tu quieres claro...
-Noah: ¿Qué dices Kat? Alex es buenísimo con todo esto.
-Kat: Vale, por intentarlo no pierdo nada.
-Yo: Cojo una guitarra, ¿vale?


Entre dentro a por una guitarra, era la que ella tenía, no la había visto nunca por lo que deduje que era suya. Me senté en una silla y toqué lo que había tocado ella.


-Yo: Ves, este acorde no queda bien, es lo que hace que la canción cambie.
-Kat: Vale, pero ¿qué pongo? No creo que otro le quede bien.
-Yo: Creo que sí.


Toqué lo que mi cabeza me decía que tocase, eran un par de notas mas bajas y hacía que la melodía sonase mas dulce.


-Kat: Es increíble. No había caído en eso.
-Noah: Te lo he dicho Kat, Alex es un genio.
-Alex: No es para tanto, además es eso, sólo un acorde.
-Kat: Me has salvado, muchísimas gracias.
-Alex: Un placer. 
-Noah: Toca a ver como queda ahora y si queda tan bien como parece mañana grabamos.


Le dí la guitarra y se sentó a mi lado, tocó y cantó. Era una canción increíble, en algunas estrofas su voz se rasgaba, era una de las voces mas bonitas que había escuchado.


-Alex: Increíble, tienes una voz alucinante.
-Kat: Mucha gracias.
-Alex: De nada, ahora voy a ver si encuentro a mi manager.
-Kat: Alex, te invito a un café, ¿Puedes?
-Alex: Sí, en cuanto hable con ella. No tardo nada, ¿estarás aquí?
-Kat: Sí, estaré recogiendo.
-Alex: Perfecto.


Encontré a nuestra manager en el pasillo y nos fuimos a su despacho, arreglamos los problemas que habíamos tenido y volví a pasar por el estudio. Kat ya estaba lista.


No cogimos el coche, teníamos una cafetería cerca del estudio mas de una vez nos había salvado al vida, habíamos pasado días entre esas cuatro paredes rodeados de instrumentos y partituras.


-Kat: Se que no has hecho mucho pero gracias, ahora la canción parece otra cosa.
-Yo: Deja de dármelas. ¿Eres nueva? No te había visto nunca por aquí.
-Kat: ¡Que va! Pero nose, no habíamos coincidido nunca...
-Yo: Será eso, ¿preparando disco?
-Kat: Algo así, pero todavía me queda mucho. No soy conocida y sólo tengo 8 canciones escritas.
-Yo: Bueno poco a poco, tienes una voz preciosa seguro que llegas lejos.
-Kat: Nose, este mundo es muy duro. Pero eso tu ya lo sabes.
-Yo: Así es.


Estuvimos hablando otro rato, no se porque no nos habíamos visto antes, el destino, supongo.Me había caído bien, muy bien, tenía una voz increíble y necesitaba darse a conocer asique le propuse que cantásemos una canción juntos, la podría meter en su álbum. Me dio un abrazo, lo que me dio a entender que mi idea le gustó por lo que quedamos en vernos pronto.


POV BLAIR.
Estábamos ya montadas en el avión, las chicas me habían dicho momentos antes eso, lo que no quería oír, no sabía porque. Yo no tenía una relación con él, no tenía nada. Pero al decirme eso, me hundieron. Me lo habían dicho hoy para no joderme el viaje porque sabían como era, me rayaba por cualquier cosa, aunque claro esto no era cualquier cosa.


Él, creía que tenía una química especial con él, que podríamos tener algo y lo primero que hace es liarse con una la noche que nos vamos, no me lo explico, no lo entiendo pero se había acabado.


-Mery: Blair, ¿estás bien?
-Yo: Sí, claro. Él puede hacer lo que quiera con su vida.



Ya no podía mentir, ni a mí ni a ellas.


-Yo: No lo sé, esto es duro, creía que podríamos llegar a algo y lo primero que hace es liarse con otra. Tengo un cúmulo de sensaciones, no tengo derecho a jugarle, no soy nadie para hacerlo, una amiga que se estaba haciendo ilusiones, sólo eso.


-Mery: Ánimo cielo.
-Aria: ¿Qué le vas a decir?
-Yo: ¿Qué se supone que tengo que decirle? 'Eh, que tu y yo teníamos algo, que eres un cabrón' pues no, haré como que paso de todo, que no me importa aunque por dentro me duela.


-Mery: Lo primero que tienes que hacer ahora es hablar con él.
-Yo: Lo sé, pero no me veo capaz de hacerlo, me derrumbaré. Además estoy creando una montaña de un grano de arena. No tengo derecho a juzgarle, no tengo derecho a nada.
-Aria: Sí, si lo tienes. Eres su amiga, o eras y lo querías. Tienes derecho.
-Yo: Chicas, no quiero hablar del tema, por favor.


Las chicas asintieron, quedaban muchas horas de vuelo, conecté mi ipod. Las canciones lentas no ayudaban, intentaba evitar que mis lágrimas brotasen, no lo conseguí. Lo último que recuerdo antes de quedarme durmiendo son 4 brazos rodeándome.


Las chicas me despertaron, quedaba poco para aterrizar. Los chicos nos estarían esperando en el aeropuerto, no se que haría al verle, evite pensarlo.


-Aria: Es la hora.
-Yo: Estáis creando de algo insignificante un mundo.
-Mery: Lo sentimos.
-Yo: No, no lo hagáis, ahora dadme un abrazo por favor.


Tenía otra vez sus brazos envolviéndome.


Ví a lo lejos a cuatro chicos, iban con gorras y gafas de sol. Se notaba que la gente ya los empezaba a conocer. Adelantamos el paso hasta llegar a ellos. La tensión era palpable, mi hermano la rompió, me abrazó y me dio un beso en el pelo. Sabía como me sentía, me conocía.


Poco a poco todos empezamos a abrazarnos unos a otros y a preguntarnos cosas del viaje, volvíamos a ser los mismos, llegó el momento mas complicado. Los otros intentaban no mirar o hacer como que nada pasaba. No se muy bien como le dí un abrazo, mecánico, quería salir de sus brazos cuanto antes no me sentía cómoda. Me susurró algo al oído: "Tenemos que hablar"


Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo y nos separamos.


-Jack: Hora de irse a casa.
-Aria: Vamos.


No se muy bien que había entre esos dos, se miraban a los ojos y se les iluminaban, parecía algo mágico.
Alex me quitó la maleta y puso su brazo sobre los hombros, le abracé, lo necesitaba.


Cuando me dí cuenta estaba sentada en un coche, tenía a un lado a mi hermano y a otro a Aria, conducía Jack. Llegamos a casa, subimos las maletas y cogimos algo de la nevera, nos sentamos los 7 en los sofás ellos empezaron a hablar yo solo asentía o negaba con la cabeza, de vez en cuando reía cuando todos reían, parecía un zombie. En realidad no sé porque estaba así, sólo quería subir y dormir. Parecía que mi hermano leyese mi mente.


-Rian: Chicos, creo que es hora de que las chicas se vayan a dormir, han pasado muchas horas en el avión y estarán cansadas.
-Aria: La verdad es que sí, nos vamos ya.


Asentí, sólo podía hacer eso, las palabras no me salían. Subimos arriba y nos metimos en la cama, mañana sería otro día.


Me desperté, miré el móvil eran las 4 y media. ¿Por qué no podía dormir?, era la segunda vez que lo hacía y presentía que no sería la última. Cogí unas zapatillas y me fui a la habitación de mi hermano, teníamos casi 18 años pero parecíamos niños. Me colé en su habitación, estaba durmiendo en un lado de la cama, intenté no despertarlo y me tumbé en la otra parte. Caí rendida.


Me tocó el brazo y poco a poco fui despertando.


-Rian: Vamos pequeña, hora de levantarse.
-Yo: Buenos días.
-Rian: No sabes que susto me ha dado verte, creo que voy a ir acostumbrándome.
-Yo: Lo siento... Pero esque
-Rian: Lo decía de broma, no seas tonta. Es hora desayunar.
-Yo: No quiero bajar, no me veo capaz y ayer me dijo que tenía que hablar conmigo.
-Rian: Si no quieres hablar no lo hagas, además si te sirve de consuelo hoy no estaremos aquí en todo el día.
-Yo: Es verdad, soy una egoísta. ¿Qué tal el disco?
-Rian: Terminado, quedan concretar un par de cosas.


Le dí un abrazo, me alegraba por él, se lo merecía. Bajamos a la cocina, no se si por suerte o por desgracia él no estaba, había desayunado ya y se estaba duchando y algo me decía que tenía la culpa de eso. Me encontré a las chicas desayunando también, me dieron un abrazo y se subieron a la habitación, los chicos se despidieron y se fueron. No me crucé con él.


Cuando llegué las chicas estaban deshaciendo sus maletas, sabía que ahora empezaba el interrogatorio.


-Mery: ¿Cómo estás?
-Yo: Buenos días a ti también.
-Aria: No me vengas con gilipolleces, ¿estabas tan mal que te tuviste que ir a dormir con tu hermano?
-Yo: No, sólo me desperté y ya no me podía volver a dormir.
-Aria: Engaña a quién te crea.
-Mery: Aria, estás siendo demasiado dura.
-Aria: Puede ser, pero lo estoy haciendo porque la quiero y no quiero que se engañe a ella misma.
-Yo: Mery, Aria tiene razón, chicas no sé que pensar, no se nada, estoy hecha un lío.
-Mery: Lo sabemos.


Jack nos había dicho que teníamos que hacer la compra además nosotras tres llevábamos mucho tiempo sin irnos de compras, nos duchamos, cogimos dinero y nos fuimos a pasar el día fuera.


Llegamos al centro comercial de siempre, lo primero que hicimos fue comprarnos ropa, un par de camisetas, unos vaqueros, unas vans y unos zapatos. Todas compramos mas o menos lo mismo, comimos en un restaurante e hicimos la compra de la comida, por suerte la lista no era muy grande.
Eran las 7 cuando llegamos a casa, no había pensado mucho en él, se me ocurrió una idea.


-Yo: Chicas, hoy nos vamos de fiesta.
-Aria: ¿Qué?
-Yo: Eso, que nos vamos de fiesta.
-Mery: ¿Estas segura?
-Yo: Sí, ahora necesito despejame y nada mejor que una fiesta ¿no?.
-Aria: Si tu lo dices...
-Yo: Sí, lo digo yo y ahora no sé que estamos esperando, a la ducha y ha arreglaros.


Las chicas no estaban muy convencidas pero no les quedaba otra opción. Nos preparamos, íbamos bastante monas. Nos arreglamos un poco y estábamos listas para salir.Mery se puso un vestido hippie y unas sandalias marrones. Aria unos vaqueros y un blusón con un estampado precioso y yo me puse un vestido largo, veraniego, hasta los tobillos y unas sandalias.


Cenamos en un bar, había música ambiente, se estaba muy bien, volvería. Después nos fuimos a un local, no había mucha gente, la música estaba bien, no era la típica música de discoteca a todo volumen que se te clava en el cerebro. Nos sentamos en unos sillones y empezamos a pedir. No eramos de beber, ni estábamos acostumbradas a ello, eramos de ver películas en el sofá de casa e ir a conciertos pero un día era un día. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario