lunes, 14 de noviembre de 2011

Capítulo 25.

Pequeños unicornios rosas, si alguien lee esto que se manifieste. 


POV ARIA.
Al final nos habían convencido para ir con ellos al partido de baloncesto, era un partido benéfico, intentarían sacar todo el dinero posible para una ONG. Los chicos ni siquiera se habían pensado la oferta, la habían aceptado a la primera. Les costó bastante convencernos, pero después de unas cuantas súplicas y unos cuantos chantajes aceptamos.


-Mery: ¿Estáis nerviosas?
-Blair: ¿Deberíamos?
-Mery: Tu no tanto, pero para Aria es su primer acto público como novia de Jack:
-Yo: Jajaja, ni que fuésemos príncipes.


Ya nos habíamos terminado de calzar cuando Alex pasó a nuestra habitación para decirnos que ya nos íbamos. Era un acto oficial asique venía un coche a por nosotros, bueno dos en realidad.


Salí la última de la habitación y en la puerta me esperaba Jack, lo primero que hizo al verme fue besarme.


-Yo: Buenos días.
-Jack: Buenos días, ¿Todo bien?
-Yo: Sí, genial.


Me robó otro beso y bajamos abajo, nos esperaban todos. El ambiente de tensión era menor que estos días, que Blair y Zack hablasen ayudó mucho, ya no teníamos que estar pendientes de que no se quedasen solos o de no sacar algún tema determinado al hablar.


Nos montamos en el coche y en menos de media hora estábamos entrando a un estadio de baloncesto, los chicos se bajaron primero y después nosotras. Cuando me quise dar cuenta estaba dentro de una nube de periodistas, cogí a Blair y a Mery y escapamos como pudimos.


-Blair: Vale, esto es demasiado. ¿Y si nos escondemos en el baño hasta la hora de irnos?
-Yo: Por mí bien, no se como aguantan eso.
-Mery: Ni yo, pero parece que se lo pasan bien. Y sino miradlos.


Estaban haciendo el gilipollas mientras los entrevistaban, Jack estaba abrazado a Zack como un oso, Rian era el mas normal...


-Blair: Tengo hambre, habrá algo de comer aquí...
-Yo: Sí, creo en esa mesa de allí.
-Blair: Pues voy, Mery ¿vienes?


Se fueron las dos a por algo de comer, yo me quedé ahí, sola. Jack se acercó a mí.


-Jack: Ari, ¿todo bien?
-Yo: Perfecto. Una cosa, ¿desde cuando me llamas Ari?
-Jack: Desde que me sale de los huevos.
-Yo: jajajaja, pues yo te llamaré Jacobo, porque me sale de los ovarios.
-Jack: jajaja, no, eso es mucho mas feo.
-Yo: Sí, la verdad esque sí... ¿Qué tal las entrevistas?
-Jack: Bien, nos quedaremos otro rato por aquí para hacernos un par de fotos y nos iremos. Os invitamos a comer.
-Yo: Perfecto.
-Jack: Me tengo que ir, los chicos me llaman.


Así era, estaban haciendo gilipolleces y aspavientos como si estuviésemos a 500 metros de distancia.


-Yo: Vale.


Cuando se estaba girando, le cogí la muñeca, he hice que se girase para besarlo. Después lo empujé para que se fuese. Me quedé embobada viendo como se hacían fotos, creo que en ninguna salían medianamante normales, salían siempre haciendo el gilipollas, se mostraban tal y como eran.


Busqué a la chicas, seguían en la mesa dónde estaba la comida, me fui con ellas, pillamos un sofá y nos sentamos. Zack vino a avisarnos de que iban a tocar una canción, que nos acercásemos si queríamos verlos.
 Era la primera vez desde hace mas de un mes que los íbamos a ver tocar a los cuatro juntos, en verdad no sé porque no lo habíamos hecho antes.


La gente se puso a su alrededor y empezaron.


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Seguía sin poder acostumbrarme a sus voces, creo que nunca lo haría.


Fuimos a comer a un restaurante que había cerca y decidimos ir a darnos un baño a la playa, antes pasamos por casa para coger los bañadores y demás.


Zack recibió una llamada, un tema familiar por lo que se quedó en casa.


Pasamos la tarde haciendo el gilipollas, iba ha echar en falta esto, lo iba ha echar de menos, a él. Pero ahora no quería pensar en eso, nos quedaban dos semanas para vivirlas al máximo, aunque estaba segura de que los tres últimos días los pasaría llorando, bueno yo, y media casa.


Blair tenía mala cara, tenía problemas en el estómago, parecía que la única sana de las tres era yo, sí, eso ha sonado demasiado mal y cruel. Le dijo a Jack que la llevase a casa, nosotros nos quedamos en la playa hasta bien entrada la noche.


POV BLAIR
Le hice a Jack que me trajese a casa no me encontraba bien, el estómago otra vez. Abrí la puerta y me encontré un silencio sepulcral. Fui a la cocina a por algo de beber y lo vi, estaba en el patio. Me acerqué a saludarlo.


-Yo: Hola Zack


Él se giró estaba llorando, tenía los ojos rojos y no le salía ni la voz, me preocupé, mucho.


-Yo: ¿Estás bien?
-Zack: No.


Me senté a su lado y lo miré.


-Yo: ¿Por qué?
-Zack: Porque siento que todo se desmorona a mi alrededor, que no hay nada por lo que merezca la pena luchar, que hasta los mas fuertes son débiles.


Me dijo todo esto llorando, no entendía nada.


-Yo: Perdona Zack, pero no te entiendo.
-Zack: ¿Te acuerdas de el chico que te presenté en la boda de la hermana de Jack?
-Yo: Sí, claro. Un amigo tuyo, ¿por?
-Zack: Tiene cáncer.


Me dejó helada, tenía su edad, no podía ser.


-Yo: ¿Qué?


No me contesto, seguía llorando, sabía que lo único que podía hacer ahora era abrazarlo aunque también sabía que no iba a servir de mucho.


Pasamos así unos minutos, estaba asimilando esto. No me lo creía. La vida te da estos palos pero hay veces en las que no puedes hacerle frente y te hundes y yo iba a estar ahí con él, para que no se hundiese.


Seguíamos abrazados en el patio, empezaba a hacer frío y él seguía llorando en silencio, pero lo rompió.


-Zack: No me sueltes Blair, no me sueltes se que si lo haces todo mi mundo se desmoronará.


Me dejó helada, no pude contestarle mis lágrimas lo hicieron por mí. Lo abracé lo mas fuerte que pude, yo nunca había vivido una cosa así y no me quiero imaginar que pasaría si eso le sucediese a Mery o a Aria.


De pronto se levantó e hizo que me levantase yo también, entramos a casa. Me dio las gracias, un beso en la frente y subió a su habitación. Me senté en el sofá y asimilé todo lo que me había dicho, no podía dejarlo solo, eso era lo peor que podía hacer.


Fui al baño me lavé la cara, subí a mi habitación me cambié de ropa y llamé a su puerta. No me contestó pero me da igual, pasé.


-Yo: ¿Zack?
-Zack: ¿Qué quieres? Quiero estar solo.
-Yo: Me da igual lo que quieras. Te conozco lo suficiente para saber que no estás bien y me duele demasiado dejarte solo porque me importas. Y me da igual si no quieres hablarme pero estaré aquí.
-Zack: Gracias.


Se tumbó en el suelo, mirando al techo. Yo hice lo mismo, nos quedamos en silencio un largo rato sólo lo rompía su fuerte respiración. Le cogí la mano solo para que supiese que estaba aquí, que me tenía aquí. Para todo.


-Zack: Blair, ¿Y si no sale? ¿Y si no lo consigue?
-Yo: Lo conseguirá, claro que lo hará. Él es joven, fuerte y tiene ganas de vivir, no me cabe duda de que lo hará. Y tu no deberías pensar en eso.
-Zack: Lo sé, pero no puedo evitarlo, lo conozco desde que eramos enanos, es uno de mis mejores amigos y no puedo entender como pueden pasar estas cosas, a gente como él.
-Yo: Zack, la vida es una mierda, existen estas cosas pero las superará y tu estarás con él, para ayudarle.
-Zack: Gracias, no se como agradecerte esto.
-Yo: No hace falta que lo hagas.
-Zack: Eres la primera a la que le cuento esto Blair.
-Yo: Lo sé. Sabes, me acabo de acordar de una frase que me dijo mi abuela cuando mi abuelo estaba en el hospital: "¿Cuál es el sueño de los que están despiertos? La esperanza". Tenla en cuenta
-Zack: Lo haré.


Nos volvimos a quedar en silencio, seguíamos de la mano, él parecía mas calmado. Me incorporé y apoyé la espalda en la cama, él seguía tumbado pero se había girado y me miraba no sé, porque ni cómo lo hice pero me fui acercando a él, sus ojos estaban rojos, no tenían ese color verde que los caracterizaban y que me hechizaban. Estábamos nariz con nariz, nuestro alientos se mezclaban y él rompió la distancia que había entre los dos, sentí sus labios, estaban húmedos y salados. Fue un beso corto, casi un roce,pero fue mágico, nos separamos, nos miramos a los ojos y sonreímos. Era la primera vez que lo había visto sonreír en toda la tarde.


El también se incorporó y me abrazó, no me soltó, estuvo así un par de minutos hasta que se levantó y se tumbó en la cama, me tendió la mano, acepté y me tumbé a su lado, estábamos mirando al techo, no hablábamos, de vez en cuando nuestras mirandas se unían y sonreíamos como niños pequeños. Reinaba el silencio, pero no un silencio incómodo como los de los días anteriores.


Lo vi sonreír.


-Yo: ¿De qué te ríes?
-Zack: Nose, me ha gustado.
-Yo: ¿El qué? ¿El beso?
-Zack: Sí, ha sido un beso húmedo jajaja.
-Yo: Dios, Zack jajajajaja, eres guarro hasta para estas cosas.
-Zack: Baby, sabes lo que te espera.


Volvió a reinar el silencio, pero su sonrisa había desaparecido, estaba como ausente.


-Yo: Zack, ¿en que piensas?
-Zack: ¿El beso me lo has dado por pena?
Me dejó helada, no se como había podido llegar a pensar eso.
-Yo: No, claro que no. Zack, no ha sido por pena.


No necesitó nada mas, se giró y me volvió a besar, ahora no fue un simple roce como antes, ahora fue un beso, un beso de verdad.


Cuando nos separamos en sus ojos vi un matiz de felicidad, sentía algo por él, algo fuerte. Él no estaba en su peor momento, pero yo estaría ahí para apoyarlo.


-Yo: Se lo vas a decir ahora tu a mi hermano...
-Zack: Oh no, yo quiero tener descendencia.
-Yo: jajaja, pues tenemos un problema.
-Zack: Gracias, gracias por todo Blair.
-Yo: No me las des, por favor.


Zack se levantó de repente de la cama, y se puso de pié.


-Yo: Zack, ¿Dónde vas?
-Zack: A casa de Cory.
-Yo: Es tarde.
-Zack: Me da igual, quiero verle, quiero estar con él.
-Yo: Te entiendo, pero Zack.
-Zack: Me da igual Blair, quiero ir.
-Yo: Voy contigo.
-Zack: No hace falta...
-Yo: No voy a dejar que pases por esto solo. 

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