miércoles, 29 de febrero de 2012
Capítulo 11 II.
Hola, se que no subo como antes de seguido pero esque no tengo tiempo de este: Si no entráis morirá un gatito. subiré en un rato, por si os queréis pasar.
Este es el capítulo mas importante yo creo que tengo escrito, ya veréis por qué.
Decidme si os gusta, si no, lo que sea.
Un beeeeeeeeeeeeeeso :3.
Pi-pi-pi, me desperté con mala leche, odiaba la alarma y sobre todo si era en vacaciones. Bajé a desayunar y me encontré a mi padre haciendo tortitas.
-Zack: ¡Bueeeeeenos días!
-Yo: Hola.
-Zack: Vaya alegría por las mañanas jajaja.
-Yo: Anda, dame de desayunar.
Me dio un par de tortitas, hay por dios que bien cocinaba. Según mi madre los primeros años cocinaba de pena pero con la práctica vio que no se le daba tan mal.
Sonó el timbre, imaginé que serían mis tíos pero me equivoqué.
-Yo: Hooola. Pasad, pasad.
-Tay: Me habéis hecho madrugar, os mataré a todos.
-Zack: Tay, ¿tortitas?
-Tay: Vale, al único que dejaré vivo será a tu padre.
-Zack: Anda ven.
Nos fuimos todos a desayunar, otra cualidad de mi padre. No controlaba la medida, asique había tortitas de sobra para todos.
-Yo: ¿A qué hora tenéis el avión?
-Mark: Creo.. que a las 12. ¿Vosotros?
-Yo: También.
Y así fue, mismo avión y horas después estábamos aterrizando en Inglaterra. Los abuelos nos esperaban, después de unos cuantos besos, abrazos y "estás hecha toda una mujer" nos fuimos a casa.
Era hora de comer y como mandaba la tradición, tocaba comer en casa de mi abuela con Aria y Jack y mis tíos por supuesto.
-Elle: Rose, cariño. ¿Qué tal las clases?
-Yo: Eh, bien. Bueno mas o menos.
-Elle: ¿Cómo que mas o menos?
-Yo: Sí, saco buenas notas pero hay asignaturas que se me dan mal.
-Matt: Yo lo llamaría que eres tonta.
-Zack: Tu hermana no es tonta. Ha salido a su padre.
-Jack: Por el bien de Rose espero que haya salido a Blair.
-Zack: Cállate mamón.
-Elle: ¡Los dos! Callaos.
-Aria: Dios Blair, nos vamos a llevar a tu madre a USA para que ponga orden jajaja. Rose, ¿Qué asignatura no se te da bien?
-Yo: Filosofía.
-Mark: Filosofía es fácil.
-Cam: Filosofía es una mierda.
-Elle: Esa boca.
-Aria: Si es tan fácil, ¿Por qué no le ayudas Mark?
-Mark: Le ayudaré, esta tarde nos pondremos.
La comida siguió mas o menos igual. Mucha comida, muchas risas, y mi abuela Elle poniendo orden.
Tres horas después de comer Mark se presentó en casa de mi abuela. Odiaba estudiar y mas esta asignatura, pero era lo que tocaba.
Otras dos horas después, acabamos dejando la filosofía y hablando de otros temas, entre ellos Helena y él.
-Mark: ¿Te cae bien Helena?
Rose, trágate las palabras, el veneno y di que sí.
-Yo:...Sí.
Se quedó callado, mierda, me había pillado. Pero esque mi cara al decir que si tuvo que ser un poema, a quién quería engañar, odiaba a esa chica.
-Mark: ¿Por qué os cae tan mal a Tay y a tí?
Me levanté de la silla y me senté en el suelo, apoyando la espalda en la pared, justo a su lado.
-Yo: A ver. Mark, no esque nos caiga mal, esque nose.
-Mark: Vaya respuesta.
Vale, estaba enfadado, se levantó del suelo y empezó a patalear, como hacía siempre antes de empezar a gritar.
-Yo: Mark, joder. No nos cae mal, pero nos parece poca cosa para tí.
-Mark: ¿Poca cosa para mí? Já. Eso lo decidiré yo.
Me levanté yo también y me puse enfrente de él, yo también me estaba empezando a cabrear.
-Yo: ¿Entonces por qué coño me preguntas?
-Mark: Joder Rose, eres mi mejor amiga.
-Yo: Mark, si a tí te gusta yo la aguantaré.
-Mark: ¡Pero esque no la tienes que aguantar!.
-Yo: Estamos discutiendo por una tontería.
-Mark: No es una tontería que a mi hermana y a mi mejor amiga no le caiga bien mi novia. Vamos, yo creo.
-Yo: ¡Hostia Mark! No nos gusta para tí.
-Mark: ¿¡Qué!? ¿Por qué?
-Yo: Fácil, me importas demasiado y ella no me gusta.
Se quedó en silencio, mirándome, sin decir nada. Mierda Rose, hablas demasiado.
Di un paso adelante, coño Rose, atrás, atrás. Vale, él dió otro. Ya estábamos cerca, demasiado cerca. Quería dar un paso atrás, de verdad quería, pero ya estábamos demasiado cera. Y él cada vez se acercaba mas. Joder, ¿qué mierdas nos estaba pasando? Lo miraba, me miraba. No decíamos nada. Giró la cabeza, mierda, mierda. Rose responde, gira la cabeza atrás. Pero no, no podía y para que mentirnos, tampoco quería. Cerca, mas cerca. Estaba a punto de cerrar los ojos cuando la puerta se abrió. No sabría si dar las gracias o matar al culpable.
Con el susto nos separamos, no nos atrevimos ni siquiera a mirarnos. Mierda, esto no debería a ver pasado. Mierda.
-Cam:Eeeso, hola.
Al ver que ninguno le contestamos siguió hablando.
-Cam: Tío, tu madre a venido a por tí.
Mark salió de un trance pero no habló, cogió su chaqueta y se fue, pasando por mi lado, sin mirarme.
Cerró la puerta al irse, y nos quedamos Cam y yo.
-Cam: Rose, ¿qué era eso?
-Yo: Ni idea.
-Cam: ¿Estábais a punto de besaros, no?
-Yo: Sí, creo que sí.
-Cam: Chicos, tened cuidado, podéis romper la amistad por esto.
-Yo: No vamos a romper nada, ya has visto como se ha ido.
-Cam: Yo os aviso...
Cam cerró la puerta y yo me quedé en la habitación, con un libro de filosofía y mi cabeza a punto de estallar. ¿Qué nos estaba pasando a Mark y a mí? Eramos amigos, los mejores. Eso no debería cambiar, ¿no?.
domingo, 26 de febrero de 2012
Capítulo 10 II.
Era siempre igual, levantarme, ducharme, desayunar, ir a clase, volver, comer y hacer los deberes y estudiar, estábamos en exámenes finales, casi mediados de Diciembre, por lo que yo no tenía tiempo ni de respirar.
Luke no volvió al instituto desde el día en que mi madre habló con él. Por lo que era un hecho en el que cada vez pensaba menos.
Mañana tenía examen de filosofía, clase que odiaba, ¿Para que me iba a servir en un futuro eso? Sólo había llegado a la conclusión durante este trimestre en que lo que se metían los filósofos era algo peor que la droga escuchando a Justin Bieber. Ninguna persona pensaba cosas como: ¿Cuántos tipos de saberes o verdades hay?
Cogí mi mochila, mi móvil y las llaves y salí de casa. Iba a casa de Tay, Mark nos ayudaría a su hermana y a mí con esto. Maldito cabrón, era de ciencias y se le daban bien las letras. No, a mi no se me daban bien ninguna de las dos cosas.
Llamé al timbre y me recibió una sonriente Aria, iba arreglada, demasiado.
-Yo: Aria, vas guapísima. ¿Y eso?
-Aria: Nos vamos por ahí, hoy Jack y yo hacemos 25 años juntos.
-Yo: ¿En serio?
-Aria: Sí, yo lo conocí cuando tenía 16 años asique haz las cuentas jajaja.
-Yo: ¿Mis padres llevan lo mismo, no?
-Aria: Sí, es increíble lo rápido que pasa el tiempo y lo rápido que habéis crecido.
Le sonreí y subí a la habitación de Tay, tenían la puerta cerrada paro aún así oía sus gritos.
La abrí un poco y los ví, ella tirada en el suelo, él sentado en la silla casi tirándose del pelo.
-Mark: A ver, no estan dificil está la teoría empírico racional, propuesta por Aristóteles y la empirista.
-Tay: ¿Y qué diferencias hay? A mi me suenan las dos a chino.
-Mark: ¡Dios! Te lo he explicado dos veces.
-Yo: ¿Hola?
Vale, no se dieron cuenta de que había llegado, seguían riñendo.
-Yo: ¡HOLA!
Por fin, se habían girado los dos a mirarme.
-Mark: Espero que tu vayas mejor que ella. Si no es así me tiraré por la ventana.
-Yo: Creo que voy incluso peor.
-Mark: Ahhh, esto es imposible.
Pasamos la tarde intentando entender la filosofía, Mark a veces se desesperaba y nos gritaba, aunque nosotras tampoco poníamos mucho de nuestra parte para que no lo hiciese.
-Mark: Vale, me rindo. Estoy agotado.
-Tay: Yo estoy muerta. Y tengo hambre.
-Mark: ¿Qué queréis? A mi me apetece comida italiana.
-Yo: Chicos, es pronto para cenar. ¿Vamos a dar una vuelta?
-Mark: Por mí bien. Además tengo que pasar a ver a.
Se calló, este nos ocultaba algo, nunca nos ocultaba nada, bueno, no a mí a su hermana sí.
-Tay: Acaba la frase.
-Yo: ¿A quién tienes que pasar a ver?
-Mark: A nadie.
Se estaba sonrojando y cuando lo notó giró la silla y se puso a mirar la pared, pero yo lo iba a averiguar. Me levanté e hice girar la silla, lo arrastré a la cama y me senté en ella, sujetando la silla para que no se moviese.
-Yo: Habla. O-piensa, piensa- te mataré a cosquillas.
-Mark: No voy a decir nada.
Miró de reojo y lo hizo a su hermana, vale, eso significaba...
-Yo: Tay, largo de aquí. Fuera.
-Tay: ¿Qué? ¿Por qué?
-Yo: Fuera.
La eché a patadas y volví a sentarme en el mismo sitio que antes.
-Yo: Tu hermana se ha ido, ahora habla.
-Mark: Pues tengo que ir a ver a Helena.
-Yo: ¿Y quién es Helena? -Até hilos en mi cabeza, ahora todo cuadraba- Es tu novia. ¿No?
Asintió con la cabeza y sonrió, parecía un niño pequeño.
-Yo: Jo, me alegro mucho Mark. Cuéntame mas cosas.
Me contó que llevaban juntos un par de semanas, pero que todo iba viento en popa. Era una chica que iba a su clase, pero con la que nunca había hablado. Los presentó un amigo un día en clase y ahí empezó todo. Lo notaba enamorado, y me alegraba mucho por él, se lo merecía.
Nos fuimos a tomar algo y él se fue, llegó a casa media hora después que nosotras con una sonrisa de oreja a oreja.
-Tay: ¿Se puede saber que pasa?
No dijimos nada.
-Tay: Pu-pues os odio. Que lo sepáis.
-Mark: Creo que podré vivir con ello jajaja.
Un cojín voló y se estámpo en la cabeza de Mark, haciendo que ese fuese el detonante de una guerra de almohadas.
Llamé a mi padre para que viniese a por mí, subí a mi habitación, le di un último repaso al examen del día siguiente y me fui a dormir. Esa noche, casi por primera vez no tuve pesadillas.
Sonó el timbre y era libre, examenes finales terminados, no salieron muy mal, pero todo se puede mejorar. Salí corriendo y creo que me llevé a un pobre niño de primer curso por delante. En la puerta como siempre me encontré a Tay y a Mark, bueno acompañado de Helena.
Helena, la conocí un par de días después de que Mark me contase lo de que estaban juntos, y no sé porque era pero no me caía demasiado bien, vale, era tonta. De esas que tienen un par de neuronas y porque se las regalaron. Era la típica rubia y con cuerpo de infarto. Pero bueno era su elección. A lo que iba, ahí estaba comiéndole la boca delate de su hermana, Tay tenía una cara de asco importante.
-Tay: ¿Por qué has tardado tanto?
-Yo: No he tardado. Acaba de sonar el timbre.
-Tay: Pues a mí se me ha hecho eterno.
-Yo: Tay, es la novia de tu hermano...
-Tay: Pero me cae mal.
-Yo: Pero no grites.
La cogí del brazo y nos separamos mas de ellos.
-Yo: ¿Por qué te cae mal?
-Tay: Se que a ti también te cae mal.
-Yo: Mierda, vale sí. Pero la elige tu hermano no nosotras.
-Tay: Pero no me gusta. No me mates por lo que voy a decir.
-Yo: Habla, y decidiré luego.
-Tay: ¿Por qué no lo intentáis Mark y tú?
Vale, en serio. ¿Estamos locos? Mark y yo, jajajaajaja imposible.
-Yo: No digas tonterías.
-Tay: No son tonterías.
-Yo:Tay, somos los mejores amigos.
-Tay: ¿Y?
-Yo: No digas tonterías.
Tenía que cambiar de tema, esto no iba por buen camino. ¿Yo y Mark? Mas de una vez se me había pasado por la cabeza, pero no, no podía ser.
-Yo: ¿Este año también vais a Inglaterra en Navidad?
-Tay: Sí, creo que nos vamos en dos días. ¿Vosotros también?
-Yo: Sí, pero nosotros salimos mañana, Rian y Mery se vienen con nosotros.
-Tay: ¿Te apetece dar una vuelta por el centro?
-Yo: Tenía pensado quedarme en casa y organizar mi habitación.
-Tay: Porfi, porfi, esta tarde viene Helena a casa y no quiero.
Me hacía mucha gracia cuando Tay me pedía algo, parecía una niña pequeña.
-Yo: Vale está bien, a las cuatro en mi casa, pero me ayudas a hacer la maleta y eso.
-Tay: Vaaaaaaale, y gracias.
Abri la puerta de casa y me encontré a Matt en el sofá, durmiendo. No lo desperté, el pobre estaba enfermo. Fui a la cocina y ví a mi padre cantando y bailando mientras preparaba la comida. Mi madre todavía no había llegado del estudio.
Comimos los cuatro y una hora después estaba Tay aporreando la puerta.
-Zack: Cuando tires la puerta la vas a pagar tu, Tay.
-Tay: Lo siento Zack.
-Zack: Ahora que estás aquí. ¿A qué hora os váis vosotros?
-Yo: Se van un día después que nosotros Papá.
-Zack: No, he hablado con Jack esta mañana y también se van mañana. Puede que coincidamos en el mismo avión.
-Tay: Ahh, pues ni idea.
Nos subimos a mi habitación y saqué al maleta, quería hacerla antes de irnos.
-Tay: Vamonoooooooos.
-Yo: Primero la maleta, luego nos vamos.
-Tay: Vale, pues te ayudo.
Media hora después teníamos la maleta echa. Salimos de casa y pasamos la tarde de tienda en tienda.
miércoles, 22 de febrero de 2012
Capítulo 9 II.
Eeeeeeeeeeei, ya estoy aquí otra vez. Espero que os guste y esas cosas, lleváis algunos capítulos sin decirme nada, y no sé como tomármelo. ¿Os está gustando? Decidme la verdad. Bueno, os lo dejo.
Me despertó el maldito ruido de la alarma de mi móvil, y desperté a Mark con un cabecerazo, a Tay la sacudí unas 10 veces hasta que se removió.
Bajamos a desayunar, mi madre ya se había ido y mi padre estaba intentando levantar a mi hermano. 3 cuartos de hora después estábamos todos montados en el coche. Yo estaba temblando, no quería verlo, no quería oírlo. Quería que desapareciese. Tay lo notó y me apretó la mano, dándome ánimos.
Intenté no darle vueltas a las cosas, cosa que no conseguí, bajaron todos del coche, yo me quedé estática, sin moverme, hasta que unos brazos me arrastraron fuera del coche, y me escondí en su pecho. Tenía miedo.
-Mark: Eh, eh. Todo está bien.
-Yo: Tengo miedo, no quiero verle.
-Mark: Vas a ser fuerte, no vas a mirarlo y ya está. Me pasaré por tu clase a tercera hora, ¿vale?
Asentí y me separé de él, me dio un beso en la cabeza y se fue a su clase Química.
Tay y yo fuimos a nuestra clase de Lengua. En esta clase debería estar Luke, dios, lo odio, no estaba, bien, respira Rose.
Algunos en mi clase me miraban, se habían enterado de la historia, creo que algunos me miraban hasta con pena cosa que me dio asco, yo no quería dar pena, iba a ser fuerte y a salir de esta.
A segunda hora tocó Francés, me cambié de sitio y me senté al lado de Nora, la había llamado la mañana después de que pasase todo, y estaba enterada. Estuvimos hablando toda la hora sobre eso y sobre otras cosas. Volvió a tocar el timbre.
Me tocaba cambiarme de clase, me tocaba irme a dibujo técnico. Iba por el pasillo, esquivando a la gente e intentando llegar cuanto antes a mi clase, ya llegaba tarde.
-...: Rose.
No podía ser, era imposible. Me giré y lo vi a dos metros, mirándome. Me volví a dar la vuelta intentando no empezar a llorar. Me tocó el hombro, no me giré, hasta que me agarró del brazo.
-Yo: ¿Qué haces pedazo de gilipollas?
-Luke: Vengo a pedirte perdón.
-Yo: Te metes el perdón por el culo.
-Luke: Lo siento en serio.
-Yo: ¡Qué me dejes!¡No me hables!
-Luke: Me has denunciado...
-Yo: Ja, ¿Qué esperabas?
No pude contestar alguien me había cogido la mano, el pasillo ya estaba desierto, cada uno estaba en su clase, ajeno a todo.
-Mark: ¿Se puede saber que quieres subnormal?
-Luke: Hablar con ella.
-Mark: Sí, como la otra noche, ¿no?
-Luke: Eso no te incumbe
Cada vez estaban mas cerca, tenía miedo a que se empezasen a pegar, no quería. Agarré a Mark de la manga, aunque entre lo asustada que estaba y las pocas fuerzas que tenía no le hice nada, no se movió ni un centímetro.
-Mark: ¿Qué no me incumbe? ¿Intenstase abusar de ella y no me incumbe?
-Luke: Venía a pedirle perdón, asique déjanos a solas
-Yo: No me voy a quedar a hablar contigo.
Cogí a Mark del brazo y le pedí por favor que nos fuésemos. Luke hizo lo mismo por el otro pasillo.
Mark apoyó en una columna y le dio una patada a la pared.
-Yo: Mark, vámonos.
-Mark: ¿Es-estas bien? ¿Te ha tocado?
No contesté, el me estaba observando a ver si veía algún rasguño o moratón en algún sitio.
-Yo: Sí, estoy bien.
Nos quedamos en silencio, él intentando relajarse y yo intentando no llorar.
-Mark: Nos vamos.
-Yo: Mark, tenemos clase.
-Mark: Yo tengo hora libre.
-Yo: Pero yo tengo dibujo.
-Mark: He dicho que nos vamos, vamos a tu casa.
-Yo: Pe-pero.
-Mark: Pero nada.
Se incorporó y me abrazó, al separarnos me dio la mano y salimos del instituto.
-Yo: Tengo las cosas dentro, además mis padres...
-Mark: Ahora llamo a tu padre y se lo digo y que Tay saque tus cosas, le mando un sms para no preocuparla.
Fuimos dando un paseo hasta casa, él llamó a mi padre, que estaba en el estudio con los demás y le dijo que me llevaba a casa, él llegaría en un rato.
Entramos a casa y nos sentamos en el sofá, yo necesitaba un té o una manzanilla o algo, pero necesitaba relajarme. Fui a la cocina y mientras me lo preparaba oí una guitarra.
Cogí mi té y le preparé un café. Lo dejé a su lado, en el suelo. Tenía los ojos cerrados, era muy bueno, como su padre.
Me senté en el sofá, junto en frente de él y una sonrisa apareció en mi cara.
-Yo: Gracias.
Al oirme levantó la cabeza y me miró.
-Mark: ¿Por qué?
-Yo: Joder Mark, por todo. No sé lo que habría hecho sin ti estos días.
-Mark: De nada, aunque no tienes nada que agradecer.
Él siguió tocando, con los ojos cerrados y dando pequeños sorbos a su café.
La puerta se abrió, entraron mi padre y Jack. Me vieron y se sentaron en los sofás, mi padre pasó un brazo por mis hombros y yo me apoyé en él.
Miré el reloj de encima de la chimenea, quedaban 10 minutos para que la clase de Mark empezase.
-Yo: Mark, es hora de volver a clase. Vámonos.
Me levanté del sofá pero se me nubló la vista, mierda, estaba mareada.
-Mark: Yo me voy a clase tu te quedas.
-Jack:Vamos hijo, te acerco a clase.
-Yo: Pe-pero tengo que volver.
-Zack: No vas a ningún sitio, te quedas aquí.
Mark se acercó a mí y me dió un beso en la cabeza.
-Mark: Adiós pequeña. Volveré esta tarde.
Cerraron la puerta el irse y nos quedamos mi padre y yo en el sofá.
-Yo: Papá, tienes que volver al estudio.
-Zack: No, ya hemos terminado. Sólo quedaba retocar un par de canciones.
Nos quedamos en silencio, él pensando, yo intentando no hacerlo. Una hora después llegó mi madre del estudio, no sabía nada asique se lo tuvimos que volver a contar. En cuanto lo hicimos salió directa a hablar con la directora del instituto sobre todo lo que había pasado hoy.
Sobre las 5 de la tarde llegaron Tay y Mark, como había prometido. Subimos a mi habitación y nos pusimos a hacer la tarea. Aunque al final terminamos viendo una peli de terror, películas que odiaba. Y cuando me quise dar cuenta, volvía a estar sola.
Me metí en la cama después de beberme un vaso de leche caliente y cerré los ojos, intentando dormir. Me desperté sobresaltada y con la cara llena de sudor frío, pero no iba a llamar a mis padres, lo conseguiría, sería fuerte.
A las 6 y media de la mañana no podía parar de dar vueltas en la cama llevaba así ya un buen rato. Abrí la ventana y dejé que entrase el aire, congelándome el cuerpo. Decidí darme una ducha y cuando salí vi un sms, de Mark.
¿Cómo has dormido? Espero que bien, ¿Hoy vas a ir a clase?
Le contesté:
Pues no muy bien, a ti no puedo mentirte pero poco a poco. Sí, si que voy. ¿Me esperáis donde siempre?.
Al rato recibí otro:
Bueno, todo saldrá bien. Sí, en la puerta, 5 minutos antes. Te veo en un rato, algún día mataré a mi hermana.
Los días iban pasando, yo dejaba de pensar en "eso". En parte porque Luke ya no estaba en el instituto, mi madre habló con la directora y lo expulsó, y sobre todo porque tenía a mi familia y amigos que me apoyaban en todo.
POV MARK.
Hoy era sábado, lo que significaba levantarse tarde y no hacer nada. Pero no, me tenían que joder el día.
Tay asomó la cabeza por la puerta de mi habitación.
-Yo: ¿Qué quieres?
-Tay: Vístete. Nos vamos.
-Yo: ¿Dónde?
-Tay: ¿Qué día es hoy?
-Yo: Dime que pasa ya, coño.
-Tay: Eso humos hermanito. Hoy comemos en casa de Cam, cumple años.
-Yo: Es verdad, vaya memoria de mierda que tengo.
2 horas después mi padre estaba aparcando en la puerta de la casa de Rian y Mery. Llamamos y nos abrió una sonriente Mery.
Pasamos y felicitamos a Cam, Rose y Matt también estaban aquí, por lo que nos juntamos todos y empezamos a hablar de tonterías. Volvió a sonar el timbre era Paul, pero no venía solo.
Una chica, morena y pequeña venía a su lado. De la mano.
-Rose: ¿Quién es esa?
-Yo: No hay que ser muy listos, su novia.
-Tay: ¿Sabíais que tenía novia?
Negamos con la cabeza, pero Cam asintió.
-Cam: Me lo dijo ayer, sólo para que se lo dijese a mi madre.
Vale, pobre chica, la que le había tocado, ya empezaban las bromas.
-Jack: Por favor ¿y esta chica quién es tan guapa quién es?
-Paul: Haced el favor de venir todos.
Nos acercamos a la mesa en la que estaban todos, la chica estaba roja y se le veía tímida.
-Paul: Chicos, chicas, humanos varios. Esta es Lizz, mi novia. Lizz, estos son los mandriles que tengo por familiares.
-Alex: Hijo.
-Alice: Son peores, pero son buena gente, ya verás Lizz.
La saludamos e intentamos no asustarla.
Me despertó el maldito ruido de la alarma de mi móvil, y desperté a Mark con un cabecerazo, a Tay la sacudí unas 10 veces hasta que se removió.
Bajamos a desayunar, mi madre ya se había ido y mi padre estaba intentando levantar a mi hermano. 3 cuartos de hora después estábamos todos montados en el coche. Yo estaba temblando, no quería verlo, no quería oírlo. Quería que desapareciese. Tay lo notó y me apretó la mano, dándome ánimos.
Intenté no darle vueltas a las cosas, cosa que no conseguí, bajaron todos del coche, yo me quedé estática, sin moverme, hasta que unos brazos me arrastraron fuera del coche, y me escondí en su pecho. Tenía miedo.
-Mark: Eh, eh. Todo está bien.
-Yo: Tengo miedo, no quiero verle.
-Mark: Vas a ser fuerte, no vas a mirarlo y ya está. Me pasaré por tu clase a tercera hora, ¿vale?
Asentí y me separé de él, me dio un beso en la cabeza y se fue a su clase Química.
Tay y yo fuimos a nuestra clase de Lengua. En esta clase debería estar Luke, dios, lo odio, no estaba, bien, respira Rose.
Algunos en mi clase me miraban, se habían enterado de la historia, creo que algunos me miraban hasta con pena cosa que me dio asco, yo no quería dar pena, iba a ser fuerte y a salir de esta.
A segunda hora tocó Francés, me cambié de sitio y me senté al lado de Nora, la había llamado la mañana después de que pasase todo, y estaba enterada. Estuvimos hablando toda la hora sobre eso y sobre otras cosas. Volvió a tocar el timbre.
Me tocaba cambiarme de clase, me tocaba irme a dibujo técnico. Iba por el pasillo, esquivando a la gente e intentando llegar cuanto antes a mi clase, ya llegaba tarde.
-...: Rose.
No podía ser, era imposible. Me giré y lo vi a dos metros, mirándome. Me volví a dar la vuelta intentando no empezar a llorar. Me tocó el hombro, no me giré, hasta que me agarró del brazo.
-Yo: ¿Qué haces pedazo de gilipollas?
-Luke: Vengo a pedirte perdón.
-Yo: Te metes el perdón por el culo.
-Luke: Lo siento en serio.
-Yo: ¡Qué me dejes!¡No me hables!
-Luke: Me has denunciado...
-Yo: Ja, ¿Qué esperabas?
No pude contestar alguien me había cogido la mano, el pasillo ya estaba desierto, cada uno estaba en su clase, ajeno a todo.
-Mark: ¿Se puede saber que quieres subnormal?
-Luke: Hablar con ella.
-Mark: Sí, como la otra noche, ¿no?
-Luke: Eso no te incumbe
Cada vez estaban mas cerca, tenía miedo a que se empezasen a pegar, no quería. Agarré a Mark de la manga, aunque entre lo asustada que estaba y las pocas fuerzas que tenía no le hice nada, no se movió ni un centímetro.
-Mark: ¿Qué no me incumbe? ¿Intenstase abusar de ella y no me incumbe?
-Luke: Venía a pedirle perdón, asique déjanos a solas
-Yo: No me voy a quedar a hablar contigo.
Cogí a Mark del brazo y le pedí por favor que nos fuésemos. Luke hizo lo mismo por el otro pasillo.
Mark apoyó en una columna y le dio una patada a la pared.
-Yo: Mark, vámonos.
-Mark: ¿Es-estas bien? ¿Te ha tocado?
No contesté, el me estaba observando a ver si veía algún rasguño o moratón en algún sitio.
-Yo: Sí, estoy bien.
Nos quedamos en silencio, él intentando relajarse y yo intentando no llorar.
-Mark: Nos vamos.
-Yo: Mark, tenemos clase.
-Mark: Yo tengo hora libre.
-Yo: Pero yo tengo dibujo.
-Mark: He dicho que nos vamos, vamos a tu casa.
-Yo: Pe-pero.
-Mark: Pero nada.
Se incorporó y me abrazó, al separarnos me dio la mano y salimos del instituto.
-Yo: Tengo las cosas dentro, además mis padres...
-Mark: Ahora llamo a tu padre y se lo digo y que Tay saque tus cosas, le mando un sms para no preocuparla.
Fuimos dando un paseo hasta casa, él llamó a mi padre, que estaba en el estudio con los demás y le dijo que me llevaba a casa, él llegaría en un rato.
Entramos a casa y nos sentamos en el sofá, yo necesitaba un té o una manzanilla o algo, pero necesitaba relajarme. Fui a la cocina y mientras me lo preparaba oí una guitarra.
Cogí mi té y le preparé un café. Lo dejé a su lado, en el suelo. Tenía los ojos cerrados, era muy bueno, como su padre.
Me senté en el sofá, junto en frente de él y una sonrisa apareció en mi cara.
-Yo: Gracias.
Al oirme levantó la cabeza y me miró.
-Mark: ¿Por qué?
-Yo: Joder Mark, por todo. No sé lo que habría hecho sin ti estos días.
-Mark: De nada, aunque no tienes nada que agradecer.
Él siguió tocando, con los ojos cerrados y dando pequeños sorbos a su café.
La puerta se abrió, entraron mi padre y Jack. Me vieron y se sentaron en los sofás, mi padre pasó un brazo por mis hombros y yo me apoyé en él.
Miré el reloj de encima de la chimenea, quedaban 10 minutos para que la clase de Mark empezase.
-Yo: Mark, es hora de volver a clase. Vámonos.
Me levanté del sofá pero se me nubló la vista, mierda, estaba mareada.
-Mark: Yo me voy a clase tu te quedas.
-Jack:Vamos hijo, te acerco a clase.
-Yo: Pe-pero tengo que volver.
-Zack: No vas a ningún sitio, te quedas aquí.
Mark se acercó a mí y me dió un beso en la cabeza.
-Mark: Adiós pequeña. Volveré esta tarde.
Cerraron la puerta el irse y nos quedamos mi padre y yo en el sofá.
-Yo: Papá, tienes que volver al estudio.
-Zack: No, ya hemos terminado. Sólo quedaba retocar un par de canciones.
Nos quedamos en silencio, él pensando, yo intentando no hacerlo. Una hora después llegó mi madre del estudio, no sabía nada asique se lo tuvimos que volver a contar. En cuanto lo hicimos salió directa a hablar con la directora del instituto sobre todo lo que había pasado hoy.
Sobre las 5 de la tarde llegaron Tay y Mark, como había prometido. Subimos a mi habitación y nos pusimos a hacer la tarea. Aunque al final terminamos viendo una peli de terror, películas que odiaba. Y cuando me quise dar cuenta, volvía a estar sola.
Me metí en la cama después de beberme un vaso de leche caliente y cerré los ojos, intentando dormir. Me desperté sobresaltada y con la cara llena de sudor frío, pero no iba a llamar a mis padres, lo conseguiría, sería fuerte.
A las 6 y media de la mañana no podía parar de dar vueltas en la cama llevaba así ya un buen rato. Abrí la ventana y dejé que entrase el aire, congelándome el cuerpo. Decidí darme una ducha y cuando salí vi un sms, de Mark.
¿Cómo has dormido? Espero que bien, ¿Hoy vas a ir a clase?
Le contesté:
Pues no muy bien, a ti no puedo mentirte pero poco a poco. Sí, si que voy. ¿Me esperáis donde siempre?.
Al rato recibí otro:
Bueno, todo saldrá bien. Sí, en la puerta, 5 minutos antes. Te veo en un rato, algún día mataré a mi hermana.
Los días iban pasando, yo dejaba de pensar en "eso". En parte porque Luke ya no estaba en el instituto, mi madre habló con la directora y lo expulsó, y sobre todo porque tenía a mi familia y amigos que me apoyaban en todo.
POV MARK.
Hoy era sábado, lo que significaba levantarse tarde y no hacer nada. Pero no, me tenían que joder el día.
Tay asomó la cabeza por la puerta de mi habitación.
-Yo: ¿Qué quieres?
-Tay: Vístete. Nos vamos.
-Yo: ¿Dónde?
-Tay: ¿Qué día es hoy?
-Yo: Dime que pasa ya, coño.
-Tay: Eso humos hermanito. Hoy comemos en casa de Cam, cumple años.
-Yo: Es verdad, vaya memoria de mierda que tengo.
2 horas después mi padre estaba aparcando en la puerta de la casa de Rian y Mery. Llamamos y nos abrió una sonriente Mery.
Pasamos y felicitamos a Cam, Rose y Matt también estaban aquí, por lo que nos juntamos todos y empezamos a hablar de tonterías. Volvió a sonar el timbre era Paul, pero no venía solo.
Una chica, morena y pequeña venía a su lado. De la mano.
-Rose: ¿Quién es esa?
-Yo: No hay que ser muy listos, su novia.
-Tay: ¿Sabíais que tenía novia?
Negamos con la cabeza, pero Cam asintió.
-Cam: Me lo dijo ayer, sólo para que se lo dijese a mi madre.
Vale, pobre chica, la que le había tocado, ya empezaban las bromas.
-Jack: Por favor ¿y esta chica quién es tan guapa quién es?
-Paul: Haced el favor de venir todos.
Nos acercamos a la mesa en la que estaban todos, la chica estaba roja y se le veía tímida.
-Paul: Chicos, chicas, humanos varios. Esta es Lizz, mi novia. Lizz, estos son los mandriles que tengo por familiares.
-Alex: Hijo.
-Alice: Son peores, pero son buena gente, ya verás Lizz.
La saludamos e intentamos no asustarla.
domingo, 19 de febrero de 2012
Capítulo 8 II.
Hoooooooooooooola. Podéis matarme, pensaba que llevaba menos tiempo sin subir. Este capítulo es el doble de largo de lo normal,asique compensa. Os he dejado una encuesta de esas que a mi me gustan a la derecha, votad, pooooooorfavor.
Pues eso, disfrutad del capítulo y decidme que os va pareciendo.
POV MARK.
Entré
a la habitación, Rose aún dormía, en la misma posición en la que
estaba antes.
Me tumbé a su lado, y le toqué la cabeza para que se despertase.
Se despertó y se asustó al verme.
-Yo: Lo siento, no te quería asustar. ¿Cómo estás?
-Rose: Entonces no ha sido una pesadilla.
-Yo: No. Pero no me has respondido a la pregunta.
-Rose: ¿A la de cómo estoy? Sinceramente. Mal.
-Yo: ¿Mal cómo de mal?
-Rose: Como bastante mal.
Mierda, me rompía el alma verla así. La acerqué a mi y la abracé, otra vez.
-Yo: Lo siento, lo siento tanto.
-Rose: Gracias.
¿Había dicho gracias? ¿Por qué?
-Yo: Rose, ¿Qué has dicho?
-Rose: Te he dado la gracias, ayer me defendiste de eso, te preocupaste por mi y has pasado la noche conmigo. Gracias.
-Yo: De nada, no me des las gracias por eso. Rose, se lo tienes que decir a tus padres.
-Rose: Lo sé. ¿Estarás conmigo cuando se lo diga?
-Yo: ¿Quieres que esté?
-Rose: Sí, por favor.
-Yo: Pues ahí estaré.
Nos quedamos en silencio, se lo tenía que preguntar. Llevaba toda la noche dándole vueltas.
-Yo: Rose, ¿hasta dónde llegó es gilipollas?
-Rose: No quiero hablar de eso Mark.
-Yo: Por favor, Rose.
Dudó unos momentos y se sentó, apoyando la espalda en el cabecero.
-Rose: Empezamos a besarnos, pero, pero él había bebido y, y quería más. -Asentí, estaba empezando a llorar-.
-Yo: Vale, Rose, no hace falta que sigas.
-Rose: Me bajó los tirantes del vestido y me empezó a besar el cuello, luego, luego bajó mas y llegó al pecho. Ahí lo paré, no-no quería seguir. Pero no me hizo caso, y me tiró encima de la cama, supongo que en ese momento me hice el moratón de la espalda. Y luego llegaste tú.
No había parado de sollozar y de tartamudear durante todo el tiempo.
-Yo: Eres muy valiente.
-Rose: No, no lo soy.
-Yo: Sí, si lo eres.
Le di un beso en la frente y se levantó para ir al baño.
-Yo: Eh, espera. Súbete la camiseta. Quiero ver como llevas el moratón.
Se la levantó, lo tenía mas morado y grande que ayer. Tenía peor pinta. Me acerqué y lo toque, ella se quejó.
-Yo: ¿Te duele?
-Rose: Sí,un poco. Creo que hay una crema aquí, la busco y me la echas, ¿Vale?
-Yo: Por supuesto.
Le puse la crema sobre el hematoma, tenía muy mala pinta. La convencería para ir al hospital. Bajamos abajo y vi a Zack. No le quitaba los ojos de encima a su hija. En ningún momento. Blair y Matt me miraron esperando a que les dijese algo.
-Yo: Buenos días.
-Blair: Hola chicos. Mark, ¿Qué haces aquí?
-Rose: Ha dormido arriba.
-Matt: ¿Has dormido en su habitación?
-Yo: Si enano.
-Blair: ¿Y por qué no has dormido en la habitación de invitados?
-Rose: Le pedí que durmiese conmigo.
-Blair: Chicos, ¿Qué me he perdido?
-Rose: Mamá, papá, tenemos que hablar. Por favor.
Subimos a su habitación y les contó lo que me había contado minutos antes a mí. Sus padres decidieron ir a poner una denuncia, les pedí por favor acompañarlos y aceptaron. Quedamos en una hora y mientras fui a casa a cambiarme de ropa y a darme una ducha.
POV ROSE.
Me quedé sola en la habitación, mis padres se fueron abajo, después de preguntarme ¿Cómo estaba? Unas 1000 veces. Les dije que bien, aunque era mentira, me senté en la cama, estaba rota, era una sensación terrible, el estar humillada, el no poder hacer nada por salvarte, fue lo peor que me había pasado nunca.
Me sonó el móvil, lo saqué del bolsillo y vi que era Tay, Mark ya se lo habría contado.
-Yo: Hola.
-Tay: ¿Estás bien? Me lo ha contando Mark...
-Yo: No, no estoy bien. Pero lo superaré.
-Tay: Claro que lo harás. ¿Quieres que vaya a verte ahora?
Oí un ruido y el teléfono cambió de persona.
-Mark: Voy para allá. Tardo 5 minutos. ¿Cómo estás?
-Yo: Pues no muy bien.
Mark me conocía suficiente para saber que "el no muy bien" era en realidad un fatal. Se despidió y le devolvió el teléfono a su hermana.
-Tay: ¿Vais ahora a la policía?
-Yo: Sí, creo que sí.
-Tay: Vale, en cuanto estés en casa dame un toque o que me lo dé Mark y me paso por allí. Ánimo cielo.
-Yo: Gracias.
-Tay: Ah, y ese hijo de puta pagará por lo que te ha hecho.
Colgó sin mas, me tumbé en la cama y me hice un ovillo, quería llorar, desahogarme y desaparecer.
Oí el timbre y la puerta de casa abrirse, supuse que era Mark. No me equivoqué, segundos después alguien llamaba a la puerta de mi habitación, no me moleste en contestar cuando el ya estaba dentro, mirándome desde la puerta.
Levanté la cabeza y lo miré a los ojos, sin palabras, sólo con eso, una mirada sabía lo que quería, un abrazo, demasiados años juntos.
Me mantuvo entre sus brazos hasta que mi madre entró en la habitación para decirnos que nos íbamos. Cogí a Mark de la mano y nos fuimos.
Fuimos a la comisaría, los cuatro, mi hermano se fue a casa de Rian y Mery. Después fuimos al hospital y me hicieron un chequeo, no tenía nada, al menos físicamente.
Llegamos a casa y allí estaban Tay, Aria y Jack. Los saludé, los dos me prometieron que todo iba a salir bien y sin decir nada mas subí a mi habitación. Me tumbé bocabajo y empecé a llorar. Minutos después alguien me tocaba el hombro, no me había dado cuenta de que había alguien mas en mi habitación. Me giré y vi a Tay, que sólo me abrazó.
-Tay: Eh, eh, no llores.
-Mark: No nos gusta verte llorar, estamos aquí para todo.
-Yo: Gra-gracias por todo.
-Tay: Imbécil, ven aquí a darle un abrazo que estás deseándolo.
Nos abrazamos los tres y acabamos en el suelo, era lo mejor que tenía, ellos. Cuando nos separamos Mark se tumbó en el suelo, Tay en la cama y yo me senté en la silla del escritorio.
-Tay: ¿Qué vamos a hacer esta tarde?
-Yo: Nada.
-Mark: ¿Cómo que nada? Hoy estoy generoso, os invito a un helado, o un café o un cubata. ¿Qué queréis?
-Tay: Vamos Rose, no todos los días te lo encuentras así.
-Yo: Chicos, veis vosotros, no me apetece.
-Mark: ¿Has oído algo Tay?
-Tay: No, Rose ves lávate la cara, ponte una chaqueta que nos vamos.
-Yo: No me apetece, en serio, quiero quedarme aquí.
-Mark: Vale, Tay, ves con ella al baño, yo cojo la chaqueta.
Cuando me quise dar cuenta estaba en la puerta de cada, con la cara lavada y la chaqueta en el brazo, nos despedimos de nuestros padres que estaban en el salón, y salimos de casa.
-Mark: ¿Dónde queréis que vayamos?
-Yo: De vuelta a casa.
-Tay: ¿Has dicho al Starbucks?
-Mark: Pues allí vamos.
Ellos dos intentaban animarme, pero no podían, nadie podía.
Entramos y me llevaron a una mesa del piso de arriba, pasamos allí la tarde. Jack llamó a Tay y le dijo que volviésemos a casa, que habían llegado los demás.
Fuimos dando un paseo, en la puerta de casa había otro coche, el de Alex y Alice.
No me apetecía entrar, ni que me preguntasen como estaba, ni hablar, sólo quería subir a mi habitación y encerrarme.
Abrimos la puerta y unos brazos me rodearon nada mas entrar. Mierda, Paul.
-Paul: ¿Cómo estás? ¿Por qué no me llamaste o algo? Lo habría matado.
-Yo: Paul, no me apetece hablar de esto ahora.
-Paul: Vale.
Me dió un beso en la cabeza y se fué al lado de su madre.
Nos sentamos en la mesa a cenar, cada uno iba a su bola, aunque todos pensaban en lo mismo. Mi padre me vigilaba para que me comiese todo. Paul intentaba hacerme reir y mas de una vez lo consiguió
Pero yo no podía parar de pensar, de darle vueltas. Si no hubiese llegado a entrar Mark no se lo que habría pasado, yo no podía defenderme y Luke no estaba dispuesto a parar. Suspiré, y las lágrimas que había estado intentando contener durante toda la tarde se habían multiplicado por 10 en la última media hora. Me excusé diciendo que tenía que ir al baño y me puse a llorar, apoyada en la puerta y con la cabeza entre las piernas.
Minutos después, o quizás horas alguien tocó un poco la puerta, me asusté y pegué un grito.
-...: Rose, abre la puerta. ¿Qué haces?
-Yo: Ma-ark, pasa está abierto.
Entró y encendió la luz, no me giré, no me apetecía que me viese.
-Mark: Rose.
Tampoco me giré, pero sus brazos si que me rodearon, me daba besos en el pelo haciendo que yo llorase mas, y mas.
-Mark: Deja de llorar, todo saldrá bien. Te lo prometo.
-Yo: No, Mark nada saldrá bien. Nada.
-Mark: Todo saldrá bien. Date la vuelta.
Me giré y lo ví sonriendo de medio lado, y me volví a abrazar a él.
-Yo: No me gusta llorar.
-Mark: No tienes porque llorar.
-Yo:No me vengas con idioteces, si que tengo que llorar.… cuando alguien no es feliz llora.
-Mark: No, cuando alguien no es fuerte llora, ¿tú eres fuerte?
-Yo:Sí, lo soy.
-Mark:Pues deja de llorar, intenta ser feliz y demuéstralo.
Volvimos a bajar, todo iba bien, mas o menos. Pero mañana era lunes, lo que significaba que volvía al instituto y que volvería a verlo. Y no quería.
Me senté en el sofá cuando ya se habían ido todos a sus casa y me puse a darle vueltas, noté un peso al lado mío y vi que era mi madre. Me acariciaba el pelo cariñosamente.
-Blair: ¿Cómo estás?
-Yo: Bien, creo.
-Blair: Todo esto saldrá bien, te lo prometo.
-Yo: Eso espero... Oye mamá, mañana es lunes.
-Blair: Sí..¿Vas a ir a clase?
-Yo: Claro, estoy en exámenes y tengo que sacar buenas notas.
-Blair: ¿Estás segura?
Asentí.
-Yo: Mamá, ¿Puedo dormir en la habitación de Matt? No quiero estar sola...
-Blair: Claro, pero no te va a hacer falta.
-Yo: ¿Qué? ¿Por qué?
En ese momento sonó el timbre y oí unas voces, demasiado conocidas.
Me levanté a abrir y los ví discutiendo.
-Tay: Te he dicho que tenías que coger un pijama.
-Mark: Y yo te he dicho que te calles, ya lo llevo.
-Tay: ¿Se puede saber dónde?
-Mark: ¡Qué mas te da!
-Yo: jajajajajaja. Chicos, venga pasad.
-Tay: Ah, que estás aquí. Sí, mejor pasamos.
Tay me dio un beso en la mejilla y Mark una colleja. Pasaron dentro y se sentaron en el sofá, bueno, se peleaban por el sofá.
-Zack: ¡Chicos! Hay sitio para los dos, parecéis dos niños.
-Mark: La niña es ella, me está pellizcando.
-Tay: Tu me has clavado el codo en las costillas.
-Yo: ¿Queréis helado?
-Mark: Sí, de chocolate.
-Tay: De vainilla.
-Yo: De nata y a callar.
-Blair: Chicos, nosotros nos vamos a dormir. Mark, te hemos dejado un colchón en la habitación de las chicas, aunque puedes quedarte en la de invitados.
-Tay: Se queda en la de invitados.
-Mark: Pues no, me quedo en la Rose.
-Tay: Oh dios, te odio.
-Mark: Yo también te quiero hermanita.
Vimos una película y nos fuimos a dormir. Tay durmió en mi cama y Mark en un colchón en el suelo, como cuando eramos niños, sólo que ahora todo había cambiado.
Me tumbé a su lado, y le toqué la cabeza para que se despertase.
Se despertó y se asustó al verme.
-Yo: Lo siento, no te quería asustar. ¿Cómo estás?
-Rose: Entonces no ha sido una pesadilla.
-Yo: No. Pero no me has respondido a la pregunta.
-Rose: ¿A la de cómo estoy? Sinceramente. Mal.
-Yo: ¿Mal cómo de mal?
-Rose: Como bastante mal.
Mierda, me rompía el alma verla así. La acerqué a mi y la abracé, otra vez.
-Yo: Lo siento, lo siento tanto.
-Rose: Gracias.
¿Había dicho gracias? ¿Por qué?
-Yo: Rose, ¿Qué has dicho?
-Rose: Te he dado la gracias, ayer me defendiste de eso, te preocupaste por mi y has pasado la noche conmigo. Gracias.
-Yo: De nada, no me des las gracias por eso. Rose, se lo tienes que decir a tus padres.
-Rose: Lo sé. ¿Estarás conmigo cuando se lo diga?
-Yo: ¿Quieres que esté?
-Rose: Sí, por favor.
-Yo: Pues ahí estaré.
Nos quedamos en silencio, se lo tenía que preguntar. Llevaba toda la noche dándole vueltas.
-Yo: Rose, ¿hasta dónde llegó es gilipollas?
-Rose: No quiero hablar de eso Mark.
-Yo: Por favor, Rose.
Dudó unos momentos y se sentó, apoyando la espalda en el cabecero.
-Rose: Empezamos a besarnos, pero, pero él había bebido y, y quería más. -Asentí, estaba empezando a llorar-.
-Yo: Vale, Rose, no hace falta que sigas.
-Rose: Me bajó los tirantes del vestido y me empezó a besar el cuello, luego, luego bajó mas y llegó al pecho. Ahí lo paré, no-no quería seguir. Pero no me hizo caso, y me tiró encima de la cama, supongo que en ese momento me hice el moratón de la espalda. Y luego llegaste tú.
No había parado de sollozar y de tartamudear durante todo el tiempo.
-Yo: Eres muy valiente.
-Rose: No, no lo soy.
-Yo: Sí, si lo eres.
Le di un beso en la frente y se levantó para ir al baño.
-Yo: Eh, espera. Súbete la camiseta. Quiero ver como llevas el moratón.
Se la levantó, lo tenía mas morado y grande que ayer. Tenía peor pinta. Me acerqué y lo toque, ella se quejó.
-Yo: ¿Te duele?
-Rose: Sí,un poco. Creo que hay una crema aquí, la busco y me la echas, ¿Vale?
-Yo: Por supuesto.
Le puse la crema sobre el hematoma, tenía muy mala pinta. La convencería para ir al hospital. Bajamos abajo y vi a Zack. No le quitaba los ojos de encima a su hija. En ningún momento. Blair y Matt me miraron esperando a que les dijese algo.
-Yo: Buenos días.
-Blair: Hola chicos. Mark, ¿Qué haces aquí?
-Rose: Ha dormido arriba.
-Matt: ¿Has dormido en su habitación?
-Yo: Si enano.
-Blair: ¿Y por qué no has dormido en la habitación de invitados?
-Rose: Le pedí que durmiese conmigo.
-Blair: Chicos, ¿Qué me he perdido?
-Rose: Mamá, papá, tenemos que hablar. Por favor.
Subimos a su habitación y les contó lo que me había contado minutos antes a mí. Sus padres decidieron ir a poner una denuncia, les pedí por favor acompañarlos y aceptaron. Quedamos en una hora y mientras fui a casa a cambiarme de ropa y a darme una ducha.
POV ROSE.
Me quedé sola en la habitación, mis padres se fueron abajo, después de preguntarme ¿Cómo estaba? Unas 1000 veces. Les dije que bien, aunque era mentira, me senté en la cama, estaba rota, era una sensación terrible, el estar humillada, el no poder hacer nada por salvarte, fue lo peor que me había pasado nunca.
Me sonó el móvil, lo saqué del bolsillo y vi que era Tay, Mark ya se lo habría contado.
-Yo: Hola.
-Tay: ¿Estás bien? Me lo ha contando Mark...
-Yo: No, no estoy bien. Pero lo superaré.
-Tay: Claro que lo harás. ¿Quieres que vaya a verte ahora?
Oí un ruido y el teléfono cambió de persona.
-Mark: Voy para allá. Tardo 5 minutos. ¿Cómo estás?
-Yo: Pues no muy bien.
Mark me conocía suficiente para saber que "el no muy bien" era en realidad un fatal. Se despidió y le devolvió el teléfono a su hermana.
-Tay: ¿Vais ahora a la policía?
-Yo: Sí, creo que sí.
-Tay: Vale, en cuanto estés en casa dame un toque o que me lo dé Mark y me paso por allí. Ánimo cielo.
-Yo: Gracias.
-Tay: Ah, y ese hijo de puta pagará por lo que te ha hecho.
Colgó sin mas, me tumbé en la cama y me hice un ovillo, quería llorar, desahogarme y desaparecer.
Oí el timbre y la puerta de casa abrirse, supuse que era Mark. No me equivoqué, segundos después alguien llamaba a la puerta de mi habitación, no me moleste en contestar cuando el ya estaba dentro, mirándome desde la puerta.
Levanté la cabeza y lo miré a los ojos, sin palabras, sólo con eso, una mirada sabía lo que quería, un abrazo, demasiados años juntos.
Me mantuvo entre sus brazos hasta que mi madre entró en la habitación para decirnos que nos íbamos. Cogí a Mark de la mano y nos fuimos.
Fuimos a la comisaría, los cuatro, mi hermano se fue a casa de Rian y Mery. Después fuimos al hospital y me hicieron un chequeo, no tenía nada, al menos físicamente.
Llegamos a casa y allí estaban Tay, Aria y Jack. Los saludé, los dos me prometieron que todo iba a salir bien y sin decir nada mas subí a mi habitación. Me tumbé bocabajo y empecé a llorar. Minutos después alguien me tocaba el hombro, no me había dado cuenta de que había alguien mas en mi habitación. Me giré y vi a Tay, que sólo me abrazó.
-Tay: Eh, eh, no llores.
-Mark: No nos gusta verte llorar, estamos aquí para todo.
-Yo: Gra-gracias por todo.
-Tay: Imbécil, ven aquí a darle un abrazo que estás deseándolo.
Nos abrazamos los tres y acabamos en el suelo, era lo mejor que tenía, ellos. Cuando nos separamos Mark se tumbó en el suelo, Tay en la cama y yo me senté en la silla del escritorio.
-Tay: ¿Qué vamos a hacer esta tarde?
-Yo: Nada.
-Mark: ¿Cómo que nada? Hoy estoy generoso, os invito a un helado, o un café o un cubata. ¿Qué queréis?
-Tay: Vamos Rose, no todos los días te lo encuentras así.
-Yo: Chicos, veis vosotros, no me apetece.
-Mark: ¿Has oído algo Tay?
-Tay: No, Rose ves lávate la cara, ponte una chaqueta que nos vamos.
-Yo: No me apetece, en serio, quiero quedarme aquí.
-Mark: Vale, Tay, ves con ella al baño, yo cojo la chaqueta.
Cuando me quise dar cuenta estaba en la puerta de cada, con la cara lavada y la chaqueta en el brazo, nos despedimos de nuestros padres que estaban en el salón, y salimos de casa.
-Mark: ¿Dónde queréis que vayamos?
-Yo: De vuelta a casa.
-Tay: ¿Has dicho al Starbucks?
-Mark: Pues allí vamos.
Ellos dos intentaban animarme, pero no podían, nadie podía.
Entramos y me llevaron a una mesa del piso de arriba, pasamos allí la tarde. Jack llamó a Tay y le dijo que volviésemos a casa, que habían llegado los demás.
Fuimos dando un paseo, en la puerta de casa había otro coche, el de Alex y Alice.
No me apetecía entrar, ni que me preguntasen como estaba, ni hablar, sólo quería subir a mi habitación y encerrarme.
Abrimos la puerta y unos brazos me rodearon nada mas entrar. Mierda, Paul.
-Paul: ¿Cómo estás? ¿Por qué no me llamaste o algo? Lo habría matado.
-Yo: Paul, no me apetece hablar de esto ahora.
-Paul: Vale.
Me dió un beso en la cabeza y se fué al lado de su madre.
Nos sentamos en la mesa a cenar, cada uno iba a su bola, aunque todos pensaban en lo mismo. Mi padre me vigilaba para que me comiese todo. Paul intentaba hacerme reir y mas de una vez lo consiguió
Pero yo no podía parar de pensar, de darle vueltas. Si no hubiese llegado a entrar Mark no se lo que habría pasado, yo no podía defenderme y Luke no estaba dispuesto a parar. Suspiré, y las lágrimas que había estado intentando contener durante toda la tarde se habían multiplicado por 10 en la última media hora. Me excusé diciendo que tenía que ir al baño y me puse a llorar, apoyada en la puerta y con la cabeza entre las piernas.
Minutos después, o quizás horas alguien tocó un poco la puerta, me asusté y pegué un grito.
-...: Rose, abre la puerta. ¿Qué haces?
-Yo: Ma-ark, pasa está abierto.
Entró y encendió la luz, no me giré, no me apetecía que me viese.
-Mark: Rose.
Tampoco me giré, pero sus brazos si que me rodearon, me daba besos en el pelo haciendo que yo llorase mas, y mas.
-Mark: Deja de llorar, todo saldrá bien. Te lo prometo.
-Yo: No, Mark nada saldrá bien. Nada.
-Mark: Todo saldrá bien. Date la vuelta.
Me giré y lo ví sonriendo de medio lado, y me volví a abrazar a él.
-Yo: No me gusta llorar.
-Mark: No tienes porque llorar.
-Yo:No me vengas con idioteces, si que tengo que llorar.… cuando alguien no es feliz llora.
-Mark: No, cuando alguien no es fuerte llora, ¿tú eres fuerte?
-Yo:Sí, lo soy.
-Mark:Pues deja de llorar, intenta ser feliz y demuéstralo.
Volvimos a bajar, todo iba bien, mas o menos. Pero mañana era lunes, lo que significaba que volvía al instituto y que volvería a verlo. Y no quería.
Me senté en el sofá cuando ya se habían ido todos a sus casa y me puse a darle vueltas, noté un peso al lado mío y vi que era mi madre. Me acariciaba el pelo cariñosamente.
-Blair: ¿Cómo estás?
-Yo: Bien, creo.
-Blair: Todo esto saldrá bien, te lo prometo.
-Yo: Eso espero... Oye mamá, mañana es lunes.
-Blair: Sí..¿Vas a ir a clase?
-Yo: Claro, estoy en exámenes y tengo que sacar buenas notas.
-Blair: ¿Estás segura?
Asentí.
-Yo: Mamá, ¿Puedo dormir en la habitación de Matt? No quiero estar sola...
-Blair: Claro, pero no te va a hacer falta.
-Yo: ¿Qué? ¿Por qué?
En ese momento sonó el timbre y oí unas voces, demasiado conocidas.
Me levanté a abrir y los ví discutiendo.
-Tay: Te he dicho que tenías que coger un pijama.
-Mark: Y yo te he dicho que te calles, ya lo llevo.
-Tay: ¿Se puede saber dónde?
-Mark: ¡Qué mas te da!
-Yo: jajajajajaja. Chicos, venga pasad.
-Tay: Ah, que estás aquí. Sí, mejor pasamos.
Tay me dio un beso en la mejilla y Mark una colleja. Pasaron dentro y se sentaron en el sofá, bueno, se peleaban por el sofá.
-Zack: ¡Chicos! Hay sitio para los dos, parecéis dos niños.
-Mark: La niña es ella, me está pellizcando.
-Tay: Tu me has clavado el codo en las costillas.
-Yo: ¿Queréis helado?
-Mark: Sí, de chocolate.
-Tay: De vainilla.
-Yo: De nata y a callar.
-Blair: Chicos, nosotros nos vamos a dormir. Mark, te hemos dejado un colchón en la habitación de las chicas, aunque puedes quedarte en la de invitados.
-Tay: Se queda en la de invitados.
-Mark: Pues no, me quedo en la Rose.
-Tay: Oh dios, te odio.
-Mark: Yo también te quiero hermanita.
Vimos una película y nos fuimos a dormir. Tay durmió en mi cama y Mark en un colchón en el suelo, como cuando eramos niños, sólo que ahora todo había cambiado.
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