martes, 14 de febrero de 2012

Capítulo 7 II.

Como es San Valentín, he dicho, voy a subir capítulo que me apetece que inflen a hostias. (Se que querréis hacerlo después de leer este, peeeeeeeero). 
Por cierto, decidme que os va pareciendo la historia o si queréis que cambie algo y eso. Pues ale, a leer, ya me estoy poniendo las espinilleras para la paliza. 



POV MARK.
Vale, esta casa era gigante, iba un poco muy borracho y me estaba meando. Recorrí los pasillos, la mayoría estaban llenos de gente, hasta que encontré el baño, cuando salí había dos tías besándose. 
Me saludaron con una inclinación de cabeza y se metieron en el baño. Esta fiesta era un poco rara a decir verdad.

Me fui por otro pasillo, en este había menos gente. ¿Dónde mierdas estaba? Oí a alguien hablar, o mas bien vocear, cosa que no es extraña en una fiesta. Me fui acercando a las puertas y puse las orejas en ellas, la mayoría estaban vacías, pero hubo una que hizo que me detuviese.

-...: ¡Quita de encima! Pesas mucho.
-...: Shh, calla y disfruta.
-...: No quiero disfrutar nada. ¡Quitaté!.
-...: Venga, no seas una estirada.
-...: Luke, te lo pido por favor, quítate de encima y saca tu mano de debajo de mi vestido.

¿Luke? ¿Ha dicho Luke? Luke era el novio de Rose, esa voz se parecía a la de Rose. Luke quería tirarse a Rose. Mi cabeza empezó a pensar y se olvidó de todo el alcohol. 

Abrí la puerta, y me encontré a Luke encima de Rose, ésta estaba intentando quitarse a Luke de encima mientras él le daba besos.

Me quedé unos segundos parado, sin hacer nada, inmóvil.

-Rose: Mark.

Ahí reaccioné y le quité a Luke de encima. Maldito cabrón, lo tiré al suelo pero se levantó, iba muy borracho, lo que me llevaba a pensar que estaba seguro de lo que estaba haciendo.

-Luke: Anda, a quién tenemos aquí. Pero si es Mark.

Le di un puñetazo en la nariz, mierda. Me había echo daño pero creo que se la había roto. Me lo devolvió en la mandíbula. Lo cogí por detrás y lo estampé contra una pared, Rose se acercó y sacó un bote de su bolso, le echó algo en los ojos, algo que me salpicó a mí.

-Luke: Mierda, mierda. Me escuece. ¿Qué es esto?
-Rose: Esto hijo de puta es un Spray de pimienta.

Lo solté porque a mi también me escocían los ojos, mucho. Rose me sentó en una silla y me echó agua por la cara. Cuando la pude reconocer la abracé.

-Yo: Rose, ¿Estás bien? Vamos al hospital.
-Rose: No, vamos a casa.
-Yo: ¿Qué te ha hecho ese?
-Rose: Nada, gracias a ti.
-Yo: Vamos, te acompaño a casa.

La volví a abrazar y salimos de aquella estúpida fiesta. Buscamos a mi hermana y la encontramos con Cam, dijo que él la acompañaría a casa.

Cuando salimos a la calle la puse debajo de una farola y la vi de cerca. Estaba despeinada y con un tirante roto, además tenía los ojos llenos de lágrimas, aún no había llorado pero en cuanto la volvía a abrazar lo hizo.

-Yo: Rose, te juro que ese lo hará pagar. Además, nos vamos al hospital.

Levantó la cabeza de mi pecho y me miró, no podía dejar de llorar, me estaba rompiendo el alma. Maldito Luke, lo vas a pagar, lo juro, lo pagarás.

-Rose: No Mark, vamos a casa. Si mañana me encuentro mal o cualquier cosa iremos al hospital.Lo prometo.

Asentí y le puse mi chaqueta por los hombros, en todo el camino no habló, no dijo nada. Tampoco lloraba, estaba ida,en otro mundo.

Creo que tampoco se dio cuenta cuando cogí las llaves de su bolso y abrí la puerta. Ni cuando la subí en silencio a su habitación.

La senté en la cama, era como una marioneta y la miré a los ojos, tenía la mirada perdida. La zarandeé por los hombros y volvió en sí.

-Yo: Rose, me estás asustando. Voy a llamar a tu madre.
-Rose: No, no, no. Estoy bien, sólo necesito descansar.
-Yo: ¿De verdad?-Asintió, yo no estaba conforme, le quité los zapatos y le dije que se pusiese el pijama.

Se levantó y lo sacó de su armario.

-Rose: Ma-a-ark. Ayúdame por favor.

Me giré y la vi en la puerta del baño, me acerqué a ver que quería.

-Rose: Bajáme la cremallera, por favor.

Me di cuenta de que se la podía bajar perfectamente ella, pero estaba temblando, como un flan.
La volví a abrazar, me sentía impotente. Sin hacer nada.
Se la bajé y me di cuenta de algo. ¿Eso era un moratón?

-Yo: Rose, suelta el vestido.
-Rose: ¿Qué? ¿Por qué?

No se movió por lo que yo le levanté los brazos y el vestido cayó hasta llegar al suelo.

-Rose: Mark. ¿Qué haces?

Le miré la espalda, tenía un moratón gigante en la parte baja, justo encima del culo.

-Yo: Tienes un moratón, gigante. Ese gilipollas te lo ha hecho.

Volvió a llorar y cayó al suelo, apoyada en la pared y con la cabeza entre las piernas. Vale, ahora sí, iba a matar a Luke. No quedaría una sóla célula de su piel, ni una. 

La cogí de los brazos y la levanté, en cuanto lo hice se volvió a abrazar a mí. La apreté contra mi cuerpo, estaba helada, no se si era porque estaba en ropa interior o esque le pasaba algo.

Cogí su pijama y con algo de ayuda se lo puse. La llevé empujándola hasta la cama y se metió dentro, no decía nada, volvía a estar ida. No estaba muy seguro de lo que estaba haciendo pero me tumbé a su lado y le pasé un brazo por los hombros, después de dos horas, en las que no dijo ni una palabra, ni emitió ningún sonido. Se quedó durmiendo.

Me despertó la puerta de la habitación de Rose, me dolía la espalda pero eso era lo de menos.Zack asomó la cabeza y me vio.

Se quedó a cuadros y me levanté para hablar con él.

-Zack: ¿Qué haces en la cama de mi hija y medio vestido?
-Yo: Dormir.
-Zack: Sí, dormir. ¿Vamos abajo?
-Yo: Sí, te tengo que contar algo.
-Zack: ¿Rose y tu estáis juntos?
-Yo: ¿¡Qué!? No, arrg.

Bajamos a la cocina y me hice un café, no había dormido mucho, Rose se despertó unas cuantas veces y también tenía pesadillas.

-Zack:Vale,cuenta.
-Yo: Te lo cuento si me prometes que no harás nada y que no le dirás a Rose que me lo has dicho.

Zack se sentó en una silla y me cogió de los hombros.

-Zack: ¿Qué pasa Mark?
-Yo: Prométemelo.
-Zack: Te lo prometo. ¡Habla!

Estaba nervioso y alterado, no estaba seguro si era lo mejor contarle esto. Pero lo tenía que saber.

-Yo: A ver, ayer, en la fiesta.-Mierda, como le contaba esto- Luke, su novio.
-Zack: Sí, su novio.
-Yo: Pues, bueno, ayer se fueron a una habitación. Luke iba, iba borracho y, y se empezaron a besar.-Su cara estaba cambiando, había pasado a un rojo intenso, vale, había echo mal contándole esto.
-Zack: Mark, habla. Por favor.
-Yo: Pues, pues, Luke la tumbó en una cama y, y la intentó a forzar- Vale, no podía seguir, quería salir de la casa y matarlo.
-Zack: ¿Intentar forzar a qué? Dime que no.
-Yo: Sí.
-Zack: No, no puede ser, mi niña. Pero, pero ¿Está bien?
-Yo: Sí,bueno nosé, por eso estaba con ella, ayer la acompañé a casa, después de darle una paliza a Luke, y estaba como ida, perdida. Incluso le tuve que poner yo el pijama, no respondía, ni lloraba, y cuando, cuando se lo estaba poniendo le ví un moratón en la espalda, la intenté llevar al hospital, despertaos e irnos, pero no me dejó.


Se levantó de la silla de un salto y salió hacia la puerta.

-Zack: Tengo que matar a ese cabrón lo mataré, lo juro. Mi niña, dios mío.

Lo agarré del brazo e hice que se sentase en el sofá.

-Yo: Zack, te lo he dicho, ahora quiero que te lo cuente ella y te prometo que iremos los dos a matarlo. 
Te lo juro.

-Zack: Vale, no iré ahora.Voy a hablar con mi niña.
-Yo: No, te vas a tomar un wisky, sí, a las 11 de la mañana. Te vas a tranquilizar y voy a ver que tal está Rose. ¿Entendido?
-Zack: Sí

Subí arriba y no oí ninguna puerta, vale, Zack no había ido a matarlo. 

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