domingo, 29 de julio de 2012
Capítulo 32. II. Parte 2.
Holap, a ver, este es el antepenúltimo capítulo, bueno, el penúltimo es un shit pero no quería juntarlo con este. No me hagáis caso, rollos míos. El miércoles subiré el penúltimo y el viernes el último (lloro). Y el sábado o el domingo el último.
Nada mas, gracias por leer. Esto está llegando a su fin, y sin vosotros no habría tenido ni principio.
POV ÓLIVER
Salí de casa y cogí el coche, hoy tenía una "cita" si se podía llamar así con Tay, aunque claro, me la había ganado en una apuesta.
Llegué a su puerta y aparqué, no me había dicho nada de llamar, pero tampoco me apetecía encontrarme a su familia mirándome raro, y mas siendo famosos.
Los minutos pasaban y Tay no salía, suponía que me estaba esperando dentro. Me miré al espejo retrovisor y bajé, me acerqué a la puerta y me abrió Rian. Esto era una situación surrealista, eran mis ídolos.
-Yo: Ho-hola.
-Rian: ¿Y tu quién eres?
-Yo: Oli, un amigo de Tay.
-Rian: Ah, el chico con el que iba a salir Taylor. Pasa, supongo que estará a punto de bajar.
Cerró la puerta y lo seguí, me llevó al salón donde estaba Jack y una mujer, supongo que su esposa.
-Rian: Jack, Aria, este es Oli.
Asentí como un robot y me senté en un sillón individual.
-Aria: Encantados de conocerte, Tay nos ha hablado mucho de tí.
-Jack: Vale, ahora vienen las preguntas interesantes.
Dejó la cerveza en la mesa y se enderezó pasándole un brazo por los hombros a Aria.
-Jack: ¿Fumas? ¿Bebes? ¿Cuántos años tienes? ¿Dónde vives? ¿Estudias o trabajas?.
-Aria: ¿Quiéres dejarlo en paz?
-Jack: Me preocupo por Tay.
-Rian: Yo también lo haría, Jack, yo que tu lo cachearía.
Eso si que no me lo esperaba, y esperaba que no lo hiciese,esta situación era surrealista.
-...: ¡Queréis callaos todos!.
Nos giramos y vimos a una guapísima Tay dando saltitos.
-Tay: Vamos Oli, que mi padre y mi tío son idiotas.
Se puso a mi lado y me ofreció una mano que no tardé en coger.
-Tay: Nos vamos.
-Aria: Pasadlo bien.
Cerro la puerta de casa y me miró, parecía abochornada.
Le cogí la cara con mis manos e hice que me mirase.
-Yo: Eh, ¿Qué te pasa?
-Tay: Siento lo de antes, lo siento de veras.
-Yo: ¿Lo de Jack y Rian? No te preocupes.
-Tay: Se han portado como unos idiotas quinceañeros.
-Yo: Me lo esperaba, ¿recuerdas que soy uno de sus fans?.
Sonrió y le dí un beso en la frente.
-Yo: ¡Vamos! Una cita nos espera.
Montamos en mi coche mientras lo ponía en marcha.
-Yo:¿Y? ¿Dónde vamos?.
-Tay: Donde quieras.
-Yo: Vale, no soy muy de restaurantes pijos pero si quieres te llevo a uno.
-Tay: No me gustan jajaja. Además no llevo ropa para un restaurante pijo.
Me giré y la ví, la verdad esque no íbamos vestidos como para un restaurante de esos, llevaba unas converse y unos simples vaqueros. Apenas llevaba maquillaje y el pelo suelto.
-Tay: ¿Podemos irnos o vas a mirarme así otros cinco minutos?
-Yo: Estás preciosa.
-Tay: No digas tonterías, vamos, arranca, llévame donde quieras.
-Yo: ¿Podemos ir al fin del mundo?
-Tay: Si ahí hay perritos calientes, sí.
-Yo: Tengo una idea. ¿Tienes que llegar a alguna hora a casa?
-Tay: No, vamos, con llegar antes del amanecer.
-Yo: Perfecto, nos espera un camino un poco largo.
-Tay: Me das miedo. ¿Puedo encender la radio?
Asentí con la cabeza y puso una emisora al azar, sonaba All time Low.
-Tay: ¿¡En serio!? ¿Tienes cds o algo?
-Yo: Sí, en la guantera.
Seguí conduciendo hasta que la vi reírse, y me giré a ver que había encontrado.
Mierda, mierda.
-Tay: ¿Y esto?
En su mano tenía una caja azul fosforita de condones.
-Tay: ¿Tan seguro estabas de lo que iba a pasar esta noche?
-Yo: No seas idiota, no son míos, o sí, no lo sé jajaja.
-Tay: ¿No lo sabes?
-Yo: Comparto coche con Liam.
No dijo nada mas, volvió a dejar la caja donde estaba y sacó un cd que pueso en el reproductor, a los pocos segundos el coche se llenó de la voz del Boss.
Empezó a cantar la canción mientras con los dedos tamborileaba el salpicadero.
Una hora después llegamos a una feria de las afuera, había estado aquí de pequeño, además había un lago precioso.
-Yo: Vamos, hemos llegado.
Se bajó del coche y empezó a saltar como una niña pequeña, me acerqué y me abrazó, cuando lo hizo una chispa recorrió toda mi columna vertebral.
-Tay: Me encanta, llevaba muchísimo sin venir a una feria.
-Yo: ¿Y a qué esperamos?
Le cogí la mano y salimos corriendo. Pasamos el resto de la noche yendo de un lado para otro, montando en las atracciones y tirando a los juegos de feria. Cenamos un par de perritos calientes, no fue una cita normal, pero fue una cita perfecta.
Pero quería enseñarlo algo antes de irnos.
-Yo: Tus padres me van a matar, pero te voy a raptar otro ratito.
-Tay: No te matarán, ellos las han liado peores cuando eran jóvenes y de eso hay pruebas.
La arrastré hasta llegar al lago, venía aquí todos los veranos cuando era pequeño y era mi lugar favorito.
-Tay: Oli, esto es precioso.
-Yo: ¿Te gusta?
Asintió y ví que tenía los ojos vidriosos. No puede contenerlo mas, acerqué mis labios a los suyos y la besé, al segundo me correspondió pasando sus manos por detrás de mi cuello, yo la acerqué mas a mi y coloqué mi mano en su cintura.
Al separarnos me miró a los ojos y me dió las gracias.
-Yo: Vamos, es tarde, tus padres te prohibirán verme y me tendré que colar por la ventana de tu habitación
-Tay: Te dejaré la ventana abierta para que te cueles todas las noches.
-Yo: No me lo digas dos veces.
Nos montamos en el coche y encendí la calefacción ya que había refrescado bastante la noche.
-Tay: ¿Tienes sueño?
-Yo: No, ¿Por qué?
-Tay: Por si necesitas que te de conversación mientras conduces.
-Yo: No tengo sueño, tranqui, no tendremos un accidente.
-Tay: Yo tengo sueño. ¿Te importa si duermo un rato? Esque he madrugado mucho...
-Yo: Claro que no.
-Tay: Gracias.
Me dió un beso en la mejilla y se acurrucó en el asiento del copiloto, a los 10 minutos se quedó completamente durmiendo.
La noche no podría haber sido mejor.
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