POV
ROSE.
Me
desperté cuando el gilipollas de mi hermano abrió la puerta de MI
habitación para entrar a MI baño. No empezaba muy bien el día.
-Yo:
¿Matt, por qué estás en mi baño?
-Matt:
Porque los otros dos están ocupados.
-Yo:
¡Pero si hay tres!
-Matt:
Pues eso, que están ocupados.
Después
de regañarle durante 10 minutos sobre lo importante que era la
intimidad y lo "temprano" que era se fue.
Ah,
no os he dicho como era mi hermano. 12 años, moreno y ojos azules.
Sí, yo tampoco sé de donde ha sacado los ojos azules, creo que es
adoptado, sí, posiblemente, no puede ser de esta familia.
Tampoco
os he dicho quien es Luke, él es mi novio. Desde hace 5 meses, si 5
meses. Lo conocí en clase de matemáticas. Fue un choque fortuito
lo que hizo que nos conociésemos. Una ecuación sin resolver y una
profesora cabrona hicieron el resto. Y ahí empezó todo.
Bajé
las escaleras corriendo gracias al olor de tortitas que subía por la
escalera. Casi me caigo al bajar sino fuese por el brazo de mi padre
que pasaba por allí.
-Zack:
jajajaja, igual de torpe que tu madre.
-Yo:
Buenos días a ti también papá. ¿Tortitas?
-Zack:
Si, pero tu hermano ya está en la cocina asique yo que tu me daría
prisa.
Me
dió un beso y siguió su camino, por lo visto estaba de limpieza.
¿Eso que llevaba en la cabeza era un trapo? Dios mio, vaya familia.
Llegué
a la cocina y cogí las dos últimas tortitas que quedaban, Matt se
había comido las demás.
-Mat:
¿y maghma?
-Yo:
Deja de hablar con la boca llena y mastica.
-Matt:
¿Y mamá?
-Zack:
En el estudio, hoy se ha ido temprano.
Me
giré a Matt, algo no me cuadraba
-Yo:
Matt, ¿entonces porque has entrado a mi baño? Había uno libre.
-Matt:
No.
-Yo:
Sí, cuenta.Somos 3, hay tres baños y yo no quería un baño. ¿Te
salen las cuentas?
Noté
una colleja en mi nuca y me giré para ver quien había sido.
-...:
¡No te rías de tu hermano! No es tan tonto como parece.
Mark,
¿Cuánto llevaba sin ver a Mark? 2 semanas si no me fallaba la
cabeza. Y os preguntaréis, ¿Quién es Mark? Es el hijo de Aria y
Jack y mi mejor amigo desde siempre.
Pasó
por mi lado para coger una taza de café y me acaricio la cabeza
cual perro abandonado. Él y sus muestras de afecto.
Saqué
el móvil creo que se estaban preguntando donde lo había metido ya
que llevaba pijama, me alejé un poco y lo llamé.
A
los tres pitidos me cogió el móvil una voz ronca y adormilada.
-Yo:
Buenos días, siento despertarte.
-Luke:
No te preocupes, me iba a sonar el despertador en 5 minutos.
-Yo:
¿Y eso? ¿Dónde vas?
-Luke:
Rose, te lo dije hace dos semanas, me voy de vacaciones con mi
familia.
-Yo:
Es verdad,no me acordaba. Lo siento.
-Luke:
No te preocupes. Te dejo, que ya está aquí mi madre.
-Yo:
Un segundo. ¿A qué hora te vas?
-Luke:
Umm, a las 12 y media. ¿Por?
-Yo: Espérame a las 12 en el parque que hay al lado de tu casa.
-Luke:
Vale preciosa. Un beso.
-Yo:
Un beso.
Colgué
y me acerqué a la mesa de la cocina.
-Zack:
¿A quién has llamado?
-Mark:
Por la cara de gilipollas que trae a Luke.
-Zack:
¿A tu "amigo"?
-Mark:
Si tu lo quieres llamar así.
Mi
padre me miró, sabía lo que venía ahora. Me lo repetía unas 3
veces al día, tantas como: "lávate los dientes" Sí, aún
me trata como una niña.
-Zack:
No me gusta ese chico para tí.
-Yo:
No te gusta ninguno para mí.
-Zack:
Pero eres muy joven.
-Yo:
¡Me voy a arreglarme! He quedado.
Subí
las escaleras y oí unos pasos detrás de mí, sabía quien era.
Se
tiró en mi cama y empezó a tocar mis cosas.
-Yo:
Me voy a la ducha.
-Mark:
A ponerte sexi para Luke, eh.
-Yo:
Claro, ale adiós.
Cerré
la puerta y me duché, después de dar un concierto. No cantaba mal,
tampoco bien. Servía para hacer los coros, eso sí. Cuando salí del
baño ya vestida me lo encontré durmiendo encima de la cama. Pero si
hasta parecía bueno.
En
mi interior había una guerra interna sobre despertarlo o no. Al fina
ganó la mala, como era de esperar. Salí de la habitación y volví
con un bajo.
Lo
toqué, bueno solo rasgué las cuerdas pero hizo que se despertase y
diese un bote sobre la cama.
-Mark:
¿Y esto?
-Yo:
jajaj, por la colleja de esta mañana.
-Mark:
Me las vas a pagar, pero ahora no me apetece pensar.
Me
tiró una cabecera a la cabeza y bajamos, había mucho ruido.
Nos
encontramos una preciosa estampa "familiar".
Mi
padre estaba diciéndole algo a gritos a Alex, que estaba en la otra
punta del salón con una cerveza en la mano. Mi tio Rian estaba
¿cántandole al oído a Jack? Increíble, parecía increíble.
Cuando
se dieron cuenta de nuestra presencia nos miraron y se empezaron a
reír. Y luego éramos nosotros los adolescentes, después de unos
cuantos: "que guapa está", "has crecido" y
"súbete ese escote" se sentaron, ya hasta parecían
adultos. A quién quería engañar, no lo parecía, nunca lo iban a
parecer.
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