He llegado al capítulo 50. Increíble pero cierto.
Subo hoy porque el otro día no pude subir y porque tenemos mucho escrito y se nos está amontonando.
Os explico un poco lo de la encuesta que he puesto, a ver. Esto se está acabando y no lo quiero alargar mucho mas. No tiene que ser un adiós, puede ser un hasta dentro de un rato (Habéis visto que bien me ha quedado, bueno que me desvío). Tengo una cosa en mente, en realidad el principio ya está escrito. Continúa con esta historia pero de otra manera, sí, no me entendéis.Yo tampoco. Pues eso. QUE VOTÉIS, Y ME DIGÁIS LO QUE QUERÉIS ----------------------------------->
Ah, y dejadme comentarios o menciones de esas chachis. Ale, un besico.
PD: Ayer también subí capítulo, por sino lo habéis leído.
POV
BLAIR.
Ya
estábamos montados en el avión, para ir íbamos tres, ahora cinco.
Aria no sabía nada, ni se lo intuía. Sería una buena sorpresa para
ella, al fin y al cabo no lo había pasado bien.
-Dylan:
Zack. ¿Aquí hay azafatas buenorras?
-Zack:
Sí, todas. Pero ahora a dormir.
Al
final no se durmieron, ni lo intentaron. Se quedaron hablando con
Zack todo el camino. Se llevaban muy bien por el mero hecho de que
Zack era un niño grande.
-Rian:
¡Vamos! Hemos llegado. Me duele la cabeza de escuchar a tu novio y a
los gemelos diciendo tonterías. Vaya días nos esperan.
-Yo:
jajajaja. ¿Y cuando tengas tu casa llena de niños?
-Rian:
¿Niños? JAJAJAJANO. No tendré hijo nunca.
-Yo:
Ya me contarás...
-Zack:
¿Preparados para ver a vuestra hermana?
-Chris:
Dirás preparados para que nos coma a besos y nos diga que nos ha
echado de menos.
-Dylan:
Calla, que nosotros también la hemos echado de menos.
Si
todo salía como estaba previsto, estarían los tres esperándonos,
bajamos del avión y cogimos las maletas.
POV
ARIA.
Estábamos
esperando en el aeropuerto a los tres, a medida que se acercaban los
vi, a mis hermanos. ¿Qué hacían aquí?
No
me permití contestar a la pregunta, salí corriendo y los abracé. A
los dos. Habían crecido mucho, estaban más altos, más fuertes y
más guapos.
-Yo:
Chicos, os he echado de menos.
-Dylan:
Nosotros a ti también, ¿Sabes lo mal que se está sin alguien a
quien molestar?
-Yo:
jajajajaja ¿por qué no me habéis dicho que veníais?
-Chris:
Era una sorpresa, nosotros tampoco lo sabíamos. Fue idea de Zack y
de Blair.
¿Me
lo creía? No, la verdad es que no.
-Yo:
Chicos, Alex y ...Jack.
-Alex:
Encantado chicos.
A
Alex le chocaron la mano pero con Jack...
-Dylan:
Tú debes ser Jack.
-Jack:
Sí, soy yo. Ari me ha hablado mucho de vosotros.
-Chris:
Y a nosotros de ti.
Vale,
esto no pintaba bien. Pobre Jack, la que le esperaba estos días.
-Yo:
Chicos, saludad a Jack.
Después
de lanzarles una mirada asesina lo saludaron.
-Zack:
Vamos, a casa. Que estamos muertos de tantas horas de avión.
-Dylan:
¿Dónde vamos a dormir?
-Yo:
Pues creo que en mi habitación, ¿no?
-Jack:
Sí, esta todo preparado.
-Chris:
Entonces, Blair duerme con Zack, ¿no?
-Blair:
Sí, desde que empezó el verano.
-Dylan:
¿Y tu padre lo sabe?
-Blair:
No, pero lo sabe Rian, que es peor.
Nos
montamos en los coches, mantuve alejados a los gemelos de Jack. Pero
los primeros no hacían mas que susurrarse cosas, algún plan tenían.
Llegamos
a casa y pedimos unas pizzas. Zack, Blair y Rian se fueron a ducharse
y a descansar. Yo me quedé con mis hermanos en el salón.
-Yo:
Chicos, ¿cómo os han dejado venir? ¡¿No os habréis escapado?!
-Dylan:
Pues ni idea, yo creía que no nos iban a dejar, pero creo que mamá
necesitaba quitarnos la vista de encima.
-Chris:
Además Zack insistió mucho, mas que Blair.
Nota
mental: Comerme a Zack a besos.
Alguien
tocó el timbre, era el repartidor de pizzas. Me iba a levantar a
abrir pero Jack se me adelantó. Cerró la puerta después de pagarle
y trajo una pizza al salón. Se sentó a mi lado.
-Jack:
Chicos, ¿buen viaje?
-Dylan:
Sí.
Vale,
los chicos estaban raros. Muy raros.ç
-Yo:
Chicos...
-Chris:
¿Qué?
-Yo:
Que os comportéis.
-Jack:
Ari, no te preocupes no pasa nada.
-Yo:
Sí, si pasa. Os vais a llevar bien, los tres.
-Dylan:
¡Pero si no hemos hecho nada.!
-Yo:
Dylan, sabes de lo que te estoy hablando.
-Dylan
y Chris: Vaaaaaaaaaaale.
-Yo:
Y ahora a comer, que me tenéis que contar todo.
La
mañana se nos pasó rapidísimo. Mandé a los chicos a dormir la
siesta, lo necesitaban.
POV
BLAIR.
Me
desperté en los brazos de Zack, él ya estaba despierto, mirándome.
-Zack:
Buenas tardes preciosa.
-Yo:
Buenas tardes. ¿Qué hora es?
-Zack:
Pueees, las cuatro y media. ¿Tienes hambre?
-Yo:
No mucha, pero un paseo me vendría bien. ¿Te apetece?
-Zack:
Sí, vamos al lago. Pero antes quiero darme una ducha.
-Yo:
Mejor, así tooooda la cama para mí.
-Zack:
Pero si estás mejor conmigo en la cama.
-Yo:
Fantasma, tira a la ducha o me voy sola.
Después
de media hora y de casi sacarlo de la ducha a la fuerza salimos de
casa. Compramos comida y nos fuimos al lago de siempre.
Estábamos
sentados en el césped, viendo la puesta de sol.
-Yo:
Zack.
-Zack:
Dime.
-Yo:
Siete mil millones de personas en el mundo, y a veces solo necesitas
a una.
No
dijo nada, sólo se acercó mas a mí, pasó un brazo por mis hombros
y me besó.
Después de 10 minutos en silencio, dijo algo. Algo que me sorprendió.
-Zack:
Está claro que las acciones que hagas, por muy insignificante que
sean, cambian el rumbo de las cosas, del destino. Cambian un “no”
por un “si”, algo imposible por algo posible, cosas que nunca
creíste que pasarían, cosas como lo que me ha pasado a mí, un
ligero cambio inesperado modificó decisiones, y a la larga
sentimientos, que poco a poco se fueron materializando. ¿Qué
hubiera pasado, si lo que dio lugar a la iniciativa de todo no
hubiera sucedido?
-Yo:
La repuesta quedará en el aire, nunca se sabrá, quizás nada de
esto hubiera pasado, todo se hubiera quedado allí, sin ningún
principio, continuando la vida como la teníamos antes de que yo
pusiese un pie aquí, de que decidiese venir con mi hermano. Quizás
abríamos coincidido en otro lugar, en otras circunstancias. Nadie lo
sabe.
POV
ALEX.
Mierda,
mierda. ¿Por qué a todos los sitios tenía que llegar tarde?
Mierda, mierda.
Tendría
que llevar más de media hora en la galería de Alice. Cogí lo
primero que encontré, creo que era una camisa de rayas y me puse
unos vaqueros. Tenía que llegar allí cuanto antes.
Después
de perderme dos veces y cagarme en todo aparqué en la puerta de la
galería. Entré corriendo, y la encontré de espaldas mirando un
cuadro, imagino que sería suyo.
-Yo:
Lo siento, lo siento, lo siento.
Se
giró, iba preciosa. Posó sus ojos en los míos y me sonrió,
maldita sonrisa, quería volverme loco.
-Yo:
Lo siento Alice, perdóname.
-Alice:
Alex, no pasa nada. En serio.
-Yo:
Pero me siento mal...
-Alice:
¡Para! Por favor.
Se
volvió a girar y se volvió a quedar mirando su cuadro.
-Yo:
¿Y qué? ¿Cómo han salido las cosas?
-Alice:
¿Ves algún cuadro?
Me
giré, las paredes estaban casi vacías, sólo había un par de
cuadros en cada pared. ¿Esto era buena señal?
-Yo:
¿Has vendido todos los que faltan?
Asintió
en silencio, y se puso a reír. Fue un impulso, un acto reflejo, me
puse detrás de ella y apoyé mi cabeza en su hombro.
Se
giró para mirarme, pensaba que me iba a reprochar algo pero me
equivocaba. Sonreía, sólo sonreía.
Estábamos
cerca, a milímetros, nuestros alientos se mezclaban. Ella alternaba
la vista entre mis ojos y mis labios. Creo que yo hacía lo mismo. Me
acerqué mas a ella hasta que nuestros labios se unieron, al
principio fue un simple roce hasta que ella me respondió al beso.
Cuando
me separé y abrí los ojos una gran sonrisa se instauró en su cara,
al igual que en la mía.
Me
cogió la mano y me arrastro a una habitación, mas pequeña, olía
mucho a pintura.
-Yo:
Alice, ¿Qué hacemos aquí?
-Alice:
Quiero enseñarte una cosa.
-Yo:
Me das miedo... jajaja
-Alice:
Es una tontería, pero quiero que lo tengas.
Soltó
mi mano y levanto un cuadro, lo apoyó en una mesa y le quitó la
tela. Era un helado, un bote de helado.
-Alice:
Quiero que lo tengas, es tuyo.
-Yo:
¿Qué? No, no puedo aceptarlo.
-Alice:
Alex, es tuyo.
-Yo:
Está bien... ¡Me encanta! ¿Es del mismo sabor que el primero que
comimos?
-Alice:
Sí, esa tarde me puse a pintarlo, no sé por qué pero algo me decía
que lo hiciese.
Me
quedé embobado, me habían regalado cosas en mi vida, sí, algún
cuadro, pero nunca un cuadro de un helado.
-Alice:
Vamos, te ayudo a llevarlo. Yo ya he acabado aquí.
-Yo:
Pues vamos, te invito a una copa.
Le
cogí la mano y la volví a besar. En la otra mano llevaba un cuadro,
el cuadro que me había hecho la chica de la que poco a poco me
estaba robando el corazón.
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