miércoles, 25 de enero de 2012

Capítulo 59. FINAL.

Chan, chan, chan. Ha llegado el día esperado (?. Vale, se que no. Este es el final de la historia. 
Cuando lo leáis pensaréis 'Vaya mierda de final' pero aún queda el epílogo que si no muero antes lo subiré el viernes, con la introducción del fic ese que os dije y os pondré el enlace de otro que estamos escribiendo (@TriciaJPoynter y yo), por si lo queréis empezar a leer. Ahora nos ha dado por escribir y todo jajaj. Pues eso, espero que os halla gustado esta historia un cuarto de lo que me ha gustado a mí escribirla. 


Lo prometido es deuda. Este capítulo va dedicado a LYDIA LUQUE. Ella ha sido de las pocas que me ha comentado en todos y cada uno de los capítulos y eso es de agradecer. Además es una tía genial y majísima, os ordeno que habléis con ella, ah y que pase uno de los mejores días de mi vida (El concierto del 22 de Junio) con ella. Por eso, éste va para tí. 








POV BLAIR.
Estaba en la habitación de Aria empaquetando y guardando todo en sus maletas. Hoy volvía a Inglaterra, no me lo podía creer. Ella no había parado de llorar en todo el día y yo tampoco.


-Yo: Aria.


Se secó las lágrimas y se dio la vuelta pero tenía los ojos hinchados y rojos.


-Aria: ¿Sí?
No pude decir nada mas, de mi boca no salían palabras, sólo pude abrazarla y dejarla llorar en mi hombro.


Mi pequeña, habíamos vivido tanto, tantos momentos, peleas, pero sobre todo sonrisas. 
Momentos, y ahora me tenía que despedir de ella, se volvía a su ciudad, a mi ciudad. No volvería a verla en semanas, meses. No me había hecho a la idea de no encontrarla por la casa diciendo cualquier tontería, intentando cocinar, en definitiva no encontrarla, no verla.

-Aria: No me quiero ir, no quiero.
-Yo: Ni yo que te vayas, pero vendrás a vernos, a verle. Y nosotros iremos a Inglaterra cada vez que podamos.
-Aria: Pero no será lo mismo, no será nada igual.


Lo sabía, nada sería igual. Se abrió la puerta de golpe y entro Mery todavía en pijama y también con los ojos rojos, Mery nunca lloraba, nunca la había visto. Hasta ahora.


-Mery: ¿Puedo unirme al abrazo?
-Yo: Eso no se pregunta.


Nos quedamos así mas de 5 minutos. Las iba a echar de menos, muchísimo. No quería que se fuesen, no quería.


-Aria: Mery, te envidio.
-Mery: ¿Por qué?
-Aria: Tu si eres capaz de pasar tanto tiempo separadas de ellos, de él. Yo me veo incapaz.
-Mery: No eres incapaz, a mi me costó muchísimas lágrimas, muchísimas noches en vela, igual que me costará hoy. Pero tu serás capaz de hacerlo, claro que lo serás.


Nos separamos sin decir nada mas y empezamos a recoger lo poco que quedaba. Llamé a Zack y a Alex y nos ayudaron a bajar sus maletas.


Nos distribuimos en dos coches, como hacíamos siempre y nos fuimos al aeropuerto.
Era hora de las despedidas, de las malditas despedidas. Las odiaba y por desgracia en mi vida había vivido muchas, demasiadas.


Aria estaba llorando agarrada a Jack, que no dejaba de tocarle el pelo y decirle cosas al oído, Alex agarraba a Alice de la mano, también se le escapaba alguna lagrimita. Mi hermano y Mery sólo se miraban a los ojos, ninguno decía nada, era suficiente con sus miradas. Yo estaba abrazada a Zack y cogía a Aria de la mano, ahora mismo no podía hacer mucho por ella.


-Zack: Es la hora.


Fue el primero en despedirse de ellas. Abrazó a Aria con todas sus fuerzas, creo que incluso la dejó sin respiración pero ella no se quejó, dudo que tuviese fuerzas incluso para hablar. 
Con Mery había pasado menos tiempo pero también la abrazó y le dijo algo al oido, ella soltó una carcajada, o algo parecido, seguro que estaba relacionado con mi hermano. 
Después fueron Alice y Alex los que se despidieron de ellas, acabaron emocionados también. Ahora me tocaba a mí, mis niñas se iban y no las volvería a ver en semanas o meses.


-Aria: Yo, yo te quiero Blair.


La acerqué a mi y la abracé, como nunca había abrazado a nadie, intenté calmarla pero no lo conseguí, sus llanto cada vez era mas fuerte. No tenía ni siquiera fuerza para mirarla a los ojos, pero lo hice, sólo la miré un instante y ella pareció entender lo que le decía, solo asintió, me volvió a abrazar y fue a ver a Jack.


Ahora tocaba Mery, solo la abracé, y me hizo prometer que cuidaría del imbécil de su novio.


POV ARIA.
La despedida de Blair me había dejado destrozada, y ahora tocaba Jack, no tenía fuerzas, no tenía ganas. Él estaba mas lejos que los demás, quería intimidad.


Cuando estuve lo suficientemente cerca de él, levanté los brazos y lo abracé.
No quería separarme de él, no podía irme de nuevo, no podía.


-Jack: Hace un año estábamos en el mismo aeropuerto, en el mismo sitio.
-Yo: Lo sé, pero no quiero que pase lo mismo que pasó.


Me levantó la barbilla y me obligó a mirarle a los ojos.


-Jack: Aria, escuchame. No volverá a pasar, no lo permitiré aunque tenga que vivir continuamente entre aviones, no lo permitiré.


No pude contestar, no tenía palabras suficientes. No podía. Sólo lo besé, intenté transmitirle en ese beso todo lo que no podía decir con palabras, era la única forma que tenía para demostrárselo.


Cuando nos separamos me limpió las lágrimas y sacó algo de su bolsillo, una cajita, la abrió y había un precioso collar.


-Jack: Quiero que lo tengas. Es para tí.


Me lo puso en una mano y vi que era un ancla, como en aquel barco, aquella vez. Le dí la vuelta y había una inscripción: Eres la persona que me anclas los pies al suelo y al mismo tiempo me haces volar.


-Yo: Gracias.
-Jack: Gracias a tí.


Lo volví a abrazar, no me separé hasta la hora en la que tenía que montar en ese puto avión.


POV RIAN
Vi a Mery acercarse, ella no estaba llorando como Aria, pero tenía la expresión triste y la mirada caída.


-Mery: No me quiero ir.
-Yo: Ni yo que te vayas, pero no hay otra forma.
-Mery: Lo sé, eres un cabrón.
-Yo: ¿Y eso? No es una bonita forma de decirme que me quieres.
-Mery: Eres perfecto y no sé porque mierdas no vives en Inglaterra.
-Yo: jajajaja, pues porque no puede ser, pero te veré todo lo que pueda e iré a verte y tu vendrás, y estos meses se pasarán volando y volveremos al verano.


No dije nada mas y ella tampoco, solo la abracé y la besé hasta que se fueron por esa puerta, las dos.






POV ARIA
Era un día normal en casa, levantarme, ducharme, ir a clase y volver. Pero todo cambió, recibí un email, había sido admitida en una universidad en USA para estudiar allí, con una beca, claro está.


Lo primero que hice fue llamar a Blair y contarle todo y le hice prometer que no le contase nada a Jack, sería una sorpresa.


Cogí un avión al día siguiente, me despedí de mis padres de mis hermanos y volví a USA, volví con él.


No me lo creía, lo tenía entre mis brazos y no me lo creía. Salimos del pub donde estábamos y nos fuimos a casa. Los demás se quedaron dentro.


Aparcó el coche en frente de casa, lo que iba a ser a partir de ahora mi casa. Cuando llegamos a la puerta me tendió la llave, intenté abrir pero algo me lo impedía. Él, cogiéndome de la cintura y dándome besos en el cuello.


No podía resistirme a aquello me giré y lo besé, no era un beso tierno, era un beso que daba a entender ganas de mas.


-Yo: O te separas y dejas de morderme y besarme o no pasamos a casa.
-Jack: Valeeeeee, te he echado de menos.
-Yo: Jack, un paso atrás.


Obedeció y abrí la puerta. En menos de un segundo estaba cerrada y yo apoyada sobre esta. Jack no dejaba de besarme y yo no quería que lo hiciese. Lo acerqué mas a mí y me agarré a su pelo, no se cuantas semanas llevaba deseando tener un momento así con él.


Cuando nos separamos sólo unos milímetros para respirar, hizo que me estremeciese con sus palabras.


-Jack: Te quiero.
No contesté sólo le quité la camiseta, creo que la tiré encima de la mesa del salón. Él tampoco se quedó atrás, empezó a desabotonar mi camisa.


-Yo: ¿Quieres quitármela de una vez?
-Jack: Como mandes.

Sí, en ese momento si me la quito, más bien me la arrancó. No se como lo hizo pero me subió a su cadera y llegó al sofá

Sus pantalones también sobraban asique le intenté quitar el cinturón, cosa que no conseguí, lo hizo él. Pero con bastante maña, demasiada bajó mi falda.

Sacamos la fuerza de voluntad de donde pudimos y subimos arriba. Llegamos a una habitación, la primera, no se cual era, tampoco importa.

Me tiró en la cama, y cerró la puerta con el pie. No tardo dos segundos en tumbarse encima de mi.

-Yo: Jack.

Dejó de besarme para mirarme a los ojos.

-Yo: Creo que no hay palabras suficientes para decirte lo que siento.

Jack tampoco dijo nada, sólo me besó y la ropa dejó de existir. Y volvimos a ser uno.
Caímos rendidos uno al lado de otro.

El estaba sonriendo, lo podía notar aunque tuviese los ojos cerrados.

-Jack: pensé que te habías quedado dormida.

No dije nada, sólo me acurruqué entre sus brazos, restregando un para de veces la nariz sobre su pecho desnudo, dejé que mis manos recorriesen su torso.

-Jack: Eres lo mejor que me ha pasado en la vida.

No dije nada, sólo lo besé y me dejé abrazar por él. Poco a poco nos fuimos quedando dormidos.

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